Golosinas

Historias “Mi Voz, Mi Igualdad”

UNICEF
08 Octubre 2020

*Los nombres en esta historia han sido cambiados para proteger la identidad e integridad de los niños, niñas y adolescentes.

Sentada al borde de su cama, Luisa una joven de 23 años, recuerda momentos de su infancia. Han transcurrido 13 años desde aquel difícil momento que marcó su vida, uno de esos momentos que jamás crees imaginar que te ocurrirán a ti.

Camila* junto con sus padres y Juliana*, su hermanita menor, viven en el corregimiento de La Paz, una vereda alejada de la ciudad de Armenia. Su hermanita, Juliana*, tiene 10 años y cursa el grado quinto en una escuela rural mixta de dicho corregimiento. La relación de hermanas es muy bonita debido a que existe una conexión de confianza y respeto.

Hace algunos días, Juliana*, se acercó a la habitación de Luisa con intenciones de preguntar sobre una tarea matemáticas y justo, cuando la niña decide ingresar al cuarto, observa que su hermana Camila*está llorando y abrazando su almohada, pero Juliana*, en medio de su inocencia decidí entrar y le dice:

- ¿Qué te pasa hermanita?, ¿Por qué lloras?

- ¡No me pasa nada, vete de aquí! – respondió Camila*

Pero Juliana* decidió hacer caso omiso y en vez de salir se queda acompañándola, aún sin saber el motivo de su tristeza. Prefiere no dejarla sola y se sienta en la puerta del cuarto pensando que quizá la necesitara más tarde. Pasado algunos minutos, Camila*, observa que su hermanita sigue en el mismo lugar-

- ¡Anita!, ven aquí – llama Camila*

Juliana*, se acercó a su hermana abrazando un peluche que encontró en la habitación. Con lágrimas en su rostro y un poco desconsolada, Camila*, se queda viendo a su hermanita y acariciando su cabello le cuenta un poco del motivo de su tristeza.

- Mira, te voy a contar una historia Juliana*… Hace algunos años, cuando tenía tu edad un hombre se acercó a mí con engaños y me causo daño. Él abusó sexualmente de mí y eso es algo que no creo poder borrar de mi mente. Es la causa por laque estoy llorando. Tú sabes que te quiero mucho y no voy a dejar que nada malo te pase, siempre cuidare de ti, no permitiré que nadie te haga lo mismo que me ocurrió.

Quizá no entiendas esto, pero cuando crezcas si lo harás - dijo Camila*.

- ¿Qué es abuso sexual? - Preguntó Juliana*

Sin tener palabras para explicarle lo que es ese acto atroz, Luisa respondió con profunda

Tristeza:

- Mira, te explico, un abuso sexual ocurre cuando una persona te obliga hacer cosas que tu no quieres, ocurre cuando alguien quiere tocar tu cuerpo y tus partes íntimas, que bien sabes que nadie puede hacerlo, mamá te lo ha dicho. ¿comprendes un poco?

- Si hermanita, te entiendo - responde Juliana*

Después de esa breve conversación, Juliana* se retiró del cuarto de su hermana porque su madre

la estaba llamando en la cocina. Camila*se quedó sola y aún sin tener la calma, recordó como si hubiera sido ayer el día en que ese mal hombre la engaño, con palabras textuales y lugares exactos que ella

recuerda.

Recuerda haber estado en casa Natalia, quien era una de sus mejores amigas de colegio, cuando ese hombre de aspecto robusto, alto y un poco mal encarado, se acercó a Camila*, con excusas que preguntarle si había visto a su sobrina, Natalia, porque la estaba necesitando para regalarle algo que había traído de la ciudad, eran unas golosinas.

- ¿Has visto a Natalia? – preguntó el hombre.

- Fue por un mandado. – contestó.

- Nena, ¿quieres una golosina? te puedo regalar muchas si quieres, en la tienda de mi hermano las tengo.

- ¡Si! Si quiero - respondió Camila*con emoción.

Aquel ‘’SI’’ que respondió Camila*le ha pesado por muchos años. Debido a que en su inocencia de niña no creyó imaginar que ese hombre tenía malas intenciones con ella, que se aprovecharía de verla indefensa e ingenua. Recuerda haber llegado a su casa con su ropa sucia, rota y su cuerpo un poco golpeado.

Entrando en el cuarto de su madre para contarle lo ocurrido, ella dijo:

- Mami, un hombre me golpeó y me duele mucho abajo.

- ¿Qué te paso, mi amor? - pregunta su madre llorando y preocupada, creyendo saber

lo ocurrido.

En medio de la confusión que se generó la madre de Camila* la lleva al hospital más cercano para que la revisen y le corroboren si fue o no, una violación sexual contra su hija. Desde aquel terrible momento que marco su vida, Camila* no ha dejado de asistir a psicólogos para que le ayuden a superar ese trágico día, puesto que cada noche esos oscuros recuerdos la atormentan más y más. 

Después de 13 años, el hombre, está en la cárcel, pagando una condena de 18 años por acceso carnal violento a menor de edad. La familia de Camila*, siendo consciente de lo ocurrido tiempo atrás, no la han dejado sola y siguen cuidando a sus dos hijas para que nunca se vuelva a repetir la trágica historia.”

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En el marco de la conmemoración del Día de la Niña y del 25 aniversario de la Plataforma de Acción de Beijing, niñas y adolescentes participantes expresan, a través de medios creativos, artísticos y narrativos, sus intereses, necesidades, sueños y retos para cumplir sus proyectos de vida en entornos que promueven la igualdad de género y la no discriminación.

#MiVozMiigualdad