“No se rindan jamás con lo que creen y quieren…luchen por sus sueños”

Javier Díaz es parte de Concausa que este año participó en el encuentro internacional junto a otros adolescentes de la región. Hoy nos cuenta cómo está viviendo la pandemia junto a su familia.

UNICEF
Javier de CONCAUSA
Elvis González/UNICEF Chile
05 Agosto 2020

¿Cómo es ser adolescente y tener que enfrentar una pandemia? ¿Cuánto y de qué manera afecta sus vidas, sus rutinas, incluso sus intereses? Para Javier Díaz, de 17 años, la pandemia vino a cambiar su vida más allá de lo que esperaba. “Me sorprende mi constancia, el no rendirme con nada, el aprender a tocar guitarra que creí que nunca lo haría. Me he podido conocer también un poco más, me ha gustado mucho saber de lo que soy capaz y de que no, también saber que es lo que quiero para mi ahora y en el futuro”. Nos cuenta que siempre le ha gustado cantar, dibujar, tocar guitarra y un poco de teclado, pero que con el tiempo de encierro ha dedicado más horas a eso pues antes no alcanzaba: “hice también un huerto que siempre quise hacer… he podido aprender a tocar mejor guitarra, he cantado harto, he hecho ejercicio con mi hermana...”.

Los desafíos más complejos para Javier durante la pandemia han sido las clases online y el sistema de educación a distancia, “me cuesta mucho concentrarme, trato de hacer lo posible, pero me atrasa con las materias. Internet en la casa no siempre llega bien a todas las esquinas y a veces tengo que estar en clases en una pieza y mi papá o mamá están en una reunión en la misma pieza y eso me hace desconcentrarme…En la casa tenemos un computador en la pieza de mis papás y ese al principio lo ocupabamos mi mamá y yo. Luego el colegio le dio un compu a mi papá para que lo usara para las clases y mi abuela le prestó uno a mi hermana para sus clases. Mi hermano puede hacer todo por su teléfono, entonces no tiene problemas. Y hace poco mi tía le pudo prestar un compu a mi mamá para que todos pudieramos tener un dispositivo por el cual estar en clases sin interrumpirnos entre nosotros…Se nota también que los profes intentan hacer lo posible para que todo funcione bien y que sean dinámicas las clases…Este sistema solo online no está hecho para mí y creo lo mismo para muchos más…”, reflexiona.

Javier forma parte de la generación ConCausa 2020, donde junto a sus compañeras Claudia Córdova y Rocío López son los creadores del proyecto Eco-Educación, a través del cual buscan concientizar a las y los adolescentes sobre la crisis ambiental y mostrarles que todos pueden hacer un aporte. El proyecto trabaja específicamente sobre la basura, “para nosotros es súper necesario que la gente se haga cargo de sus desechos, entonces les enseñamos a reciclar, reutilizar y reducir sus desechos, si quieren saber más pueden visitar nuestro instagram y escribirnos a @eco.educacion”. A nivel internacional ha tejido una red “con quienes trabajo en 1000 acciones por un cambio de la red Concausa, que también tiene que ver con el cambio climático”.

CONCAUSA
Elvis González/UNICEF Chile

La cuarentena y el tiempo de confinamiento ha sido un desafío para todas las familias, en múltiples sentidos, desde la convivencia hasta la mantención económica, pasando por el estado de ánimo de todas las personas que forman parte de ella. Javier está pasando la cuarentena con su mamá, su papá, su hermana, su hermano y su gato “Feliz”. Nos dice que en su caso han tenido una buena relación “… me ha sorprendido que nos toleremos tanto todos aquí en mi casa. Hemos tenido un ambiente muy bueno, todos ponen su granito de arena para aportar…me he acercado a mi hermana bastante”.

“Internet en la casa no siempre llega bien a todas las esquinas y a veces tengo que estar en clases en una pieza y mi papá o mamá están en una reunión en la misma pieza y eso me hace desconcentrarme…”

Nos cuenta que sus emociones asociadas a este largo tiempo de aislamiento social han ido cambiando: “al principio no tenía mucho cambio en lo que sentía, estaba normal, como siempre, sin ningún problema…en temas de estar encerrado cada vez estoy peor jajaja… estoy más desanimado, cansado, frustrado...También todas las problemáticas que hay en nuestro país y en el mundo generan bastante impotencia y frustración por no poder salir a ayudar, pero la música (cantar, tocar guitarra, bailar con mi hermana) me ha ayudado a liberar todas estas emociones y estar mejor …”, dice Javier. Extraña salir a la naturaleza, ver al resto de su familia, ir al colegio, juntarse con sus amigos y amigas.

Cuando le preguntamos por algún consejo, no lo duda un segundo para decir que “no se rindan jamás con lo que creen y quieren, luchen para que sus derechos sean respetados, luchen por sus sueños. El cambio parte desde ustedes mismos para crear un mundo y una sociedad más sana, igualitaria, unida y empática con todo y todos”.