“El personal de salud es el pilar fundamental de esta etapa histórica que estamos viviendo”

Javiera Vergara, 23 años, es una de las enfermeras que ha estado en la primera línea durante la pandemia.

UNICEF Chile
enfermera Javiera Vergara
UNICEF Chile
27 Abril 2021

Javiera Vergara es enfermera universitaria recién titulada, pero ya tiene una gran experiencia profesional: trabajar en la primera línea durante la pandemia. El año pasado hizo su práctica profesional en el servicio de Urgencia de una clínica, hasta donde llegaron muchas personas enfermas graves por COVID-19. Probablemente lo que aprendió en esos meses, no lo leyó en ningún libro. Confiesa que lo más difícil de estar en la primera línea ha sido el miedo a enfermar y contagiar a su familia. Por eso la llegada de la vacuna contra el COVID-19 la llenó de alegría y esperanza, pero también de tranquilidad por su papá y su mamá: “Si me alegré mucho cuando mis papás se vacunaron y sentir cierta tranquilidad que si los contagiara (porque soy la única que sale de la casa) ya tendrían una protección”.

Javiera cree que es importante que todas las personas se vacunen para controlar la propagación del COVID-19. “Mientras más gente inmunizada, disminuyendo la taza de hospitalizaciones, más rápido será el paso a la vida que todos queremos recuperar”.  En esta entrevista nos cuenta su experiencia, lo que ha vivido en este año de pandemia, e invita a las personas a vacunarse, y a quienes tienen dudas les pide informarse. “¡Y si nuestro aporte en estos momentos es vacunarnos, entonces hagámoslo!”

¿Cómo ha afectado la pandemia tu vida, en tu familia, en tu comunidad, en tu trabajo?

La pandemia, al igual que al mundo entero, ha afectado todos los ámbitos de mi vida. Ya llevando más tiempo inmersos en esto, que pareciera ser irreal, he aprendido a manejarlo un poco mejor tal vez… o solo es costumbre. Siendo enfermera, trabajando en servicios con alto riesgo de contagio siempre hay susto, pero no es solo mío, es de mi familia que claramente se vuelve más vulnerable por mi trabajo. Y eso ha sido difícil. Tal vez soy una de las pocas afortunadas que logró conseguir trabajo rápidamente en tiempos de pandemia, pero no puedo negar que ha sido muy cansador, angustiante a veces y muy desgastante.

“No podemos desinformarnos, no podemos seguir viviendo así. ¡Y si nuestro aporte en estos momentos es vacunarnos, entonces hagámoslo! Nadie nos obliga… informémonos si tenemos dudas, compartamos lo que sabemos, volvamos a leer para sentirnos tranquilos con lo que están haciendo”.

¿Cómo trabajadora de la salud, ¿cuál crees que es principal aporte que ha hecho las vacunas al mundo?

Es difícil responder esta pregunta, porque creo que han sido muchos los aportes que han traído las vacunas. La calidad de vida que nos han permitido alcanzar es innegable. Yo creo que hay muchas cosas que como sociedad nos hace falta alcanzar aún, y una de ellas es acordarnos constantemente que vivimos en comunidad y que eso significa cuidar del otro también. Las vacunas, en el fondo buscan eso, cuidar al otro y generar esta inmunidad rebaño que tanto necesitamos en estos momentos.

¿Por qué es tan importante para los trabajadores de la salud haberse vacunado contra el Covid-19?

Yo creo que la vacuna al personal de salud tiene varias aristas, primero darle seguridad a cada uno de los trabajadores expuestos, auxiliares de apoyo, guardias, secretarias, administrativos, técnicos, médicos, enfermeras y enfermeros, y tantos otros que, a pesar de estar trabajando y tener vocación por lo que hacen, merecen la máxima seguridad y tranquilidad para cumplir sus funciones en esta cadena de cuidado. Segundo, dar cierta tranquilidad a la población que si nosotros nos vacunamos entonces la gente dice “ya esto es seguro”.

El personal de salud es el pilar fundamental de esta etapa histórica que estamos viviendo. No creo que eso nos vuelva héroes ni que sea justo “romantizar” la profesión al seguir desgastando a estas personas que llevan un año, meses, semanas, trabajando 24 horas sin parar, cubriendo turnos para sacar adelante el día a día. La vacuna para el personal de salud era un mínimo en toda esta cadena, como así lo es que la gente se vacune para completar la cadena y darle un respiro a este mundo pandémico.

No creo que esto sea una obligación, creo que recae en la capacidad de cada uno de nosotros de informarnos, ser conscientes, aprender, estudiar al respecto. Hemos aprendido mucho este tiempo y sabemos que hay demasiadas cosas que mejorar y que la vacuna por sí sola no lo conseguirá. Alimentación, ¡¡¡¡falta de deporte!!!!, aire limpio, educación en salud para nuestros niños… en fin tanto aún que aprender e implementar en nuestras vidas. La vacuna claramente no nos entrega eso, pero si hay que ser conscientes que ya tenemos mucha población con co-morbilidades, enfermedades que exacerban el COVID-19, y que esta inmunidad que nos concede la vacuna nos va ayudar, nos va a cuidar y nos va a recordar que tenemos que mejorar para convertirnos cada vez en humanos nuevamente sanos, equilibrados, conscientes de su propia salud y la del mundo entero.

¿Qué sentiste cuándo te vacunaste? ¿Crees que fue un momento histórico?

La verdad que, entre la intensidad de los turnos y la rapidez con la que pasan los días, no sé si alcancé a pensar tanto en que fuera un momento histórico ni como me sentía. Si me alegré mucho cuando mis papás se vacunaron y sentir cierta tranquilidad que si los contagiara (porque soy la única que sale de la casa) ya tendrían una protección. Pero sí creo que todo este proceso, las campañas de vacunas que se han armado, la entrega de muchos profesionales vacunando, si ha sido un momento histórico.

¿Cómo ayuda la vacunación de los trabajadores de la salud a la recuperación de los servicios para los niños, como educación, la recreación, la socialización?

Yo creo que no es solo la vacunación de los trabajadores de la salud, es la vacunación de la población en general la que permitirá al final armar esta inmunidad rebaño. Mientras más gente inmunizada, disminuyendo la taza de hospitalizaciones, más rápido será el paso a la vida que todos queremos recuperar. No quiero que los niños y niñas se acostumbren a usar mascarilla, me da mucha pena ver a pequeños jugando por ahí sin ver las sonrisas de su amigo de la plaza. Encuentro injusto que no estén yendo al colegio y que tengan que ver a sus compañeros de curso por una pantalla. No es justo, no es sano, no están viviendo, no están creciendo y eso no puede seguir así.

Javiera Vergara enfermera
UNICEF Chile

¿Cómo que te sientes por haber sido vacunada?

Tranquila, esperando que volvamos a vivir sin mascarilla.

¿Tuviste algún efecto luego de recibir la vacuna, como dolor en el brazo, fiebre, dolor de cabeza?

No nada, lo típico de toda vacuna, tal vez un poco de dolor en el brazo… nada más.

¿Qué le dirías a quiénes tienen dudas sobre vacunarse contra el Covid-19?

Que se informen…

¿Por qué crees que hay que vacunarse contra el Covid-19?

Yo creo que todos los sabemos, lo necesitamos, necesitamos seguir viviendo, necesitamos dejar la mascarilla y sentirnos libres de nuevo. Pero no podemos olvidar, no podemos ser inconscientes con el otro, no podemos creer que no existe la pandemia, no podemos negar la utilidad, credibilidad y eficacia que tiene una vacuna. No podemos desinformarnos, no podemos seguir viviendo así. ¡Y si nuestro aporte en estos momentos es vacunarnos, entonces hagámoslo! Nadie nos obliga… informémonos si tenemos dudas, compartamos lo que sabemos, volvamos a leer para sentirnos tranquilos con lo que están haciendo. Aprendamos de la historia. Seamos inquietos, si tenemos miedo, muévete por tu cuerpo, vuelve a nutrirlo de naturaleza y de alimentación consciente, cuida a tu comunidad. Y devolvámosle el mundo real a los niños y a nosotros mismos.