“Asistir a clases una o dos veces a la semana siempre será mejor que quedarse en la casa”

A un año de suspendidas las clases presenciales, el inicio del segundo semestre trae mejores condiciones para el regreso a clases presenciales.

UNICEF Chile
Niño en clases protegido con mascarilla
UNICEF Chile
19 Agosto 2021

Ha pasado más de un año desde que las clases presenciales fueron suspendidas producto de la pandemia. A pocos días de iniciado el segundo semestre, muchos establecimientos de educación se han preparado para reabrir sus puertas para recibir nuevamente a sus alumno y alumnos. Han sido largos meses de estudio en casa, de no ver a sus amigos y compañeros, de no pisar su sala clases.

Diversos estudios han demostrado las consecuencias negativas que ha tenido para niños, niñas y adolescentes la suspensión de clases presenciales como retraso en el aprendizaje, aumento de las brechas educativas y problemas socioemocionales.

Conversamos con nuestra Oficial de Educación, Francisca Morales, la importancia que tiene para los niños, niñas y adolescentes retomar las clases presenciales, sobre todo para los más pequeños o para los que necesitan algún tipo apoyo especial. “Los colegios son espacios importantes en la vida de los niños, niñas y adolescentes. Ahí se construye comunidad, aprenden a convivir con otros, hacen amigos, desarrollan sus habilidades e intereses. Este es un lugar importante para su desarrollo integral”, explica.

 

¿Qué condiciones han cambiado entre el primer y el segundo semestre que favorece el regreso a clases presenciales?

Bueno hay algunos cambios relevantes, los profesores están vacunados, la mayoría de los adultos estamos vacunados y se inició el proceso de vacunación de niños, niñas y adolescentes entre 12 y 17 años. Además, los colegios han tenido tiempo para elaborar protocolos y prepararse para realizar un regreso que ponga énfasis en la seguridad de los estudiantes. Si bien las condiciones no son óptimas, porque nadie puede asegurar que no habrá contagios, las condiciones de hoy son mejores que las que hubo el año pasado o a comienzos de este.

¿Qué medidas han tomado los colegios para preparar el retorno a clases?

Los establecimientos educacionales han implementado protocolos de seguridad en la entrada, salida y han debido organizar los horarios de los estudiantes a fin de respetar los aforos. No todos los niños y niñas van al mismo tiempo, unos van en la mañana y otros en la tarde, o en diferentes días. En algunos colegios se han organizado los “sistemas de burbujas”, que son grupos que funcionan con un mismo profesor y siempre en la misma sala, lo que permite que si se produce un contagio se va solo ese grupo y no todo el colegio. Desde el Consejo Asesor del MINEDUC, del cual UNICEF es parte, estamos pidiendo, además, aumentar la trazabilidad y el testeo de los escolares en los establecimientos educacionales a fin de proteger mejor la salud de los estudiantes y para que las familias confíen en que están enviando a sus hijos e hijas a un lugar seguro.

Hemos visto que es muy importante informar a las comunidades de las medidas que se están tomando para que el retorno presencial sea seguro, que vean que es lo que se está haciendo”.

¿Cómo ha sido el proceso de retorno de los diferentes establecimientos educacionales?

Según la información oficial que manejamos acerca de la reapertura hasta inicios de julio, el retorno a las actividades presenciales se ha dado más en los colegios particulares pagados, donde van los niños y niñas de los sectores socioeconómicos con más recursos. Los estudiantes que tienen acceso a la educación municipal han tenido menos posibilidad de acceder a las clases presenciales. Hay municipios que sí han logrado hacer el proceso de reapertura, pero sabemos que no es fácil porque hay escuelas que no tienen el espacio o a veces sus docentes tienen condiciones de riesgo que los limitan a volver a la actividad presencial. En ese sentido, considerando que no siempre podrán volver todos y todas, es muy importante que vuelvan a clases los niños y niñas con mayor dificultad de aprendizaje, los más pequeños, que tienen menos capacidad de concentrarse en actividades a distancia y no es bueno que estén expuestos tanto tiempo a pantallas, así como los que están en niveles de transición, por ejemplo, los de 8° básico y 4º medio en especial los estudiantes de liceos T-P. Que los niños y niñas asistan una o dos veces a la semana a clases presenciales, siempre será mejor que cero presencialidad.

¿Cómo se puede apoyar a las comunidades para que se sientan más seguros en este proceso?

Hemos visto que es muy importante informar a las comunidades de las medidas que se están tomando para que el retorno presencial sea seguro, que vean que es lo que se está haciendo. Por ejemplo, es muy relevante que los padres, madres y profesores puedan observar cómo se están implementando los protocolos de seguridad. Cuando las familias pueden ver lo que ocurre en el sistema educacional y cómo los niños y niñas son capaces de aprender y entender que deben seguir ciertas medidas de seguridad, se quedan más tranquilas. Es natural que los padres y madres estén preocupados por la seguridad de sus hijos e hijas, pero también es necesario velar por su salud mental, su desarrollo y aprendizaje, y para esto la presencialidad y el contacto con los pares y profesores es clave. Los docentes, así como las educadoras y otros profesionales de la educación, están haciendo un trabajo importante para que niños y niñas aprendan las medidas de seguridad y regulen su comportamiento al interior de los colegios. Hasta ahora la evidencia nacional y nacional se ha confirmado: los establecimientos educativos tienen muy baja tasa de contagio.