“…Vemos películas y videos TikTok, jugamos y disfrutamos de un postre rico”

Fabián Arcos trabaja en la División Radomiro Tomic de Coldeco y nos relata las actividades que realiza con sus hijas durante la pandemia.

UNICEF
Fabián acompaña a su hija
UNICEF
01 Julio 2020

Fabián Arcos trabaja en la Superintendencia de Recursos Hídricos y Mantenimiento Industrial, en la División Radomiro Tomic de Codelco. Tiene dos hijas y sus nombres comienza con E: Ema y Elena, quienes le dicen cariñosamente “Fabi”. Lo que más disfrutan de hacer juntos, durante este tiempo de quedarse en casa, es cocinar queques: “ha sido un cambio radical con esta pandemia a nivel mundial y Chile no es la excepción. Respecto a lo positivo, destaco el apego que se ha mejorado con mis hijas ya que hemos debido realizar las actividades cotidianas de una familia, que por razones de trabajo (antes) no era posible. Además, este apego ha permitido estar unidos y en momentos difíciles hemos sido contenidos por el núcleo familiar”.

Para Fabián, enseñar a sus hijas a cuidarse, protegiendo al resto de la familia del contagio por Coronavirus, es muy importante. Su esposa es funcionaria de la salud pública, de aquellas personas que están en una primera línea combatiendo sin tregua la enfermedad, salvando vidas, haciendo que la estadía de los enfermos en hospitales o centros de salud sea menos solitaria y puedan recuperarse lo antes posible: “esperamos poder aprender como sociedad que estas cosas suceden y consultar en la historia de la humanidad qué ocurrió en tiempos pasados. Seguramente, quedarán testimonios para las nuevas generaciones con un mensaje de enseñanza de cómo enfrentar una pandemia”.

Le preguntamos por su rol de papá y nos dice que lo mejor es “tener la oportunidad de aprender y enseñar, de seguir comprendiendo a mis padres para poder enseñar a mis hijas”. Nos explica que su empresa tiene iniciativas que apoyan a los padres para participar más de la crianza de sus hijos o hijas, como las políticas de conciliación laboral, familiar y personal con permisos especiales, en el contexto de la Norma Chilena 3262. Dice que ayuda a sus hijas a “estudiar, hacer tareas, hacen aseo y arreglos en la casa”. Pero como no todo es trabajo y responsabilidades, juntos también tienen tiempo para “bailar, vemos películas y videos TikTok, jugamos y disfrutamos de un postre rico”. Ya al final del día, cuando llega la noche, es la hora de leer un cuento, “el preferido es La ratita presumida”.

“…Le hemos trasmitido a nuestras hijas cómo prevenir el contagio, teniendo presente que son niñas y su mente está 95% en poder jugar”

Durante este año, UNICEF ha colaborado con Codelco entregando información a los trabajadores y trabajadoras sobre cómo abordar los desafíos que implica la crianza y el cuidado de los hijos e hijas durante la pandemia.

Fabián cuenta que este tiempo no ha sido fácil en su casa, porque a los turnos de 24 horas que debe realizar su esposa en un establecimiento de salud, se suma la enfermedad de un ser querido previo al inicio de la pandemia, “que hoy se encuentra bien”. A eso se suman las exigencias propias del teletrabajo desde casa: “el estrés, colegios, los cambios y también el estrés de mi esposa al ingresar a turnos de 24 horas en la salud pública. Se sumaron muchas actividades y cada uno quiso llevar a cabo sus planes sin tener la visión de poder dimensionar la pandemia mundial”. De a poco ha ido regulando con su familia esta nueva manera de estar juntos, mezclando el tiempo en todas las tareas propias de la crianza y del trabajo: “hacemos tareas del colegio, luego preparar el almuerzo y preparar onces. El fin de semana queda más tiempo para ver películas”, nos cuenta. La cocina, las compras, retirar la basura y lavar loza son parte de sus responsabilidades.

Gracias al trabajo de su esposa, “hemos aprendido de primera fuente cómo es esta pandemia y le hemos trasmitido a nuestras hijas cómo prevenir el contagio, teniendo presente que son niñas y su mente está 95% en poder jugar”. Luego nos enumera todas las medidas de cuidado que han tomado, “el lavado de manos, el cambio de ropa, el cambio de zapatos, la limpieza de lo que se compra. La salida de las niñas de la casa es mínima y para eso ellas también tienen sus mascarillas”, nos cuenta.