“En Maestr@s Conectad@s aprendimos herramientas que nos servirán también en clases presenciales"

La creatividad de la maestra de nivel inicial Fanny Cordero tuvo resultados no solo dentro de las familias de sus estudiantes, sino también en otros hogares.

UNICEF Bolivia
Maestros conectados, covid-19, derecho educación
UNICEF Bolivia/2020
06 Junio 2021

La profesora Fanny durante sus clases virtuales a los niños del nivel inicial de la Unidad Educativa AMIGCHACO de la ciudad de El Alto.

A sus 43 años y con ocho años de experiencia como maestra del nivel inicial, Fanny Lourdes Cordero Casas le ha arrancado lo positivo a la pandemia y se ha zambullido con gusto en el mundo digital.

Cuando su memoria evoca marzo de 2020, lamenta el momento en que se suspendieron las clases presenciales debido a la llegada del virus COVID-19 a Bolivia. La preocupación de esta maestra de la Unidad Educativa AMIGCHACO, situada en la zona Villa Adela de la ciudad de El Alto, era grande. Justo estaba a cargo de la primera sección del nivel inicial; vale decir que su trabajo era cimentar los hábitos y el camino de la escolaridad de niños y niñas de cuatro años.

“Lo primero que hice fue hablar con los papás y mamás para concientizarlos y conocer sus necesidades; no pude convencer al cien por ciento, pero sí a la mayoría y juntos logramos grandes satisfacciones”, afirma.  Resalta que la necesidad de acompañar las clases de sus hijos pequeños hizo que los padres y madres se interioricen más en el proceso de enseñanza – aprendizaje.

Convencida de que debía salir adelante junto a sus pequeños estudiantes, Fanny se inscribió para ser parte del programa Maestr@s Conectad@s, que inició en marzo, cuando la pandemia comenzaba su embestida en Bolivia. La iniciativa desarrollada inicialmente entre TIGO, Ahyu Design Thinking Group, y el Ministerio de Educación persigue como principal objetivo el contribuir a que los niños, niñas y adolescentes continúen sus estudios y asegurar el derecho a la educación a pesar de la suspensión y desafíos que supone la pandemia del COVID-19.

“Las capacitaciones fueron para mí una experiencia muy enriquecedora -afirma la profesora-, porque los maestros que nos dieron los cursos nos enseñaron cómo podemos hablar y dirigirnos a los niños a través de la pantalla, gimnasia cerebral para hacer las clases más dinámicas, cómo hacer videos y muchas otras herramientas que me servirán inclusive cuando regresemos a las clases presenciales”.

Maestros conectados, covid-19, derecho educación

La profesora Fanny es @fannycordero3 en la red social TikTok.  Ella tiene más de seis mil seguidores gracias a sus contenidos educativos dirigidos a los infantes.

 

“Los padres y madres de mis alumnos comparten mis clases, las actividades y los materiales con padres de niños y niñas de otras unidades educativas que suspendieron clases por completo, debido a que están ubicadas en lugares muy alejados”, cuenta.

Los organizadores tomaron mucha atención en la conformación de un plantel multidisciplinario, en el que participaron pedagogos, psicólogos, programadores y otros. Asimismo, como resultado de estos cursos, se formaron grupos de profesores que compartían experiencias y aclaraban sus dudas apoyándose entre sí. “Eso elevó nuestra autoestima y fue un estímulo para empeñarnos en no interrumpir la enseñanza a nuestros estudiantes”, asegura Fanny, quien llegó hasta los cursos del nivel avanzado.

UNICEF se sumó al nivel avanzado que se puso en marcha en agosto del año pasado para maestras, maestros y personal de instituciones públicas que trabajan en coordinación con el sistema educativo de todo el país. Sus contenidos tienen un sólido enfoque en derechos de la niñez, sobre todo el derecho a la salud y a la educación, y a la prevención de la violencia, con una carga de 100 horas académicas. 

El emprender y consolidar clases virtuales fue, para Fanny y sus colegas, tan satisfactorio, que incluso permitió que estrechen lazos con los padres de familia. “Todos nos pusimos la camiseta para sacar adelante a los niños y niñas”, dice. Con humildad y asombro la maestra celebra que ese ímpetu por hacer sus clases por Zoom, Classroom y Google Meats tuvo repercusiones más allá de las familias de sus alumnos y alumnas.

“Los padres y madres de mis niños compartían las clases, las actividades y los materiales que yo les enviaba con los padres de niños de otras unidades educativas que suspendieron clases por completo, debido a que están ubicadas en lugares muy alejados”, cuenta.

Este año, su labor comenzó con todo. Fanny disfruta de explorar, probar y encontrar nuevas herramientas en la web y en las redes para transmitir conocimiento de forma sencilla y atrayente a sus estudiantes. “Como personas adultas podríamos pensar que muchas cosas que encontramos en las redes sólo son una forma de perder el tiempo para los más jóvenes, pero ahora sé que uno puede aprender mucho de ellos y aprovechar esas herramientas para cosas muy positivas”, reflexiona la maestra que hoy hasta usa el TikTok bajo el nombre @fannycordero3, para enseñar y está segura de que no dejará de usar el mundo digital incluso cuando ellas y sus niños y niñas vuelvan a las aulas.