El teatro callejero para niños y adolescentes impulsa la vacunación contra el COVID-19

Una obra de teatro que informa, sensibiliza y conmueve

UNICEF Bolivia
COVID-19, inmunización, vacunas
UNICEF Bolivia/2021/Carbajal
28 Febrero 2022

“Yo perdí a mi mamá, murió por COVID-19”, revela Omar, un estudiante de 17 años en medio de una obra de teatro callejero que presenta el tema de la vacuna contra ese virus. Hubo otras expresiones de duelo por el fallecimiento de un ser querido: “yo perdí a mi abuelita”, “yo a mi papá”, dijeron otros jóvenes y también adultos que presenciaron la obra interpretada por un plantel de artistas callejeros en la ciudad andina de El Alto; a cuya conclusión los asistentes coincidían en decir que lo mejor es vacunarse porque "no hay mejor regalo que estar vivos".


Kevin Omar Choque de 18 años, asistió a la puesta en escena que el grupo de teatro organizó en su Unidad Educativa “Los Andes” en la ciudad de El Alto, hasta ese día él no se había vacunado contra el COVID-19 porque sus ancianos padres se oponen abiertamente a la inmunización. Ellos están siendo influenciados por sus familiares cercanos quienes afirman que la vacuna podría hacer mucho daño si llegaran a entrar en contacto con el virus.

Sin embargo, Kevin no compartía totalmente esta posición, pero tampoco tenía información cierta sobre el virus y su forma de contagio.  Esta desconfianza fue despejada gracias a la obra de teatro callejero, “el Garo me ha animado porque habla de la pandemia de forma graciosa y sencilla, es fácil de comprender lo que él explica, estuve recibiendo mucha información, pero no confiaba en ninguna hasta que conocí a estos artistas”, afirma. 

“También me preocupaba que no podría vacunarme por no tener autorización de mis padres, pero los artistas y la brigada de personal de salud que estaba con ellos me explicaron que al tener 18 años yo podía recibir la vacuna a sola firma.  Ese día he vuelto a mi casa ya vacunado, aunque mis papis se oponían”, afirma Kevin con una sonrisa.

Raúl Yujra, director de la Unidad Educativa “Los Andes” afirma que el grupo de teatro ha impulsado la vacunación en los estudiantes, sino también en los padres, madres y familia cercana.  “La forma lúdica y amigable de compartir los beneficios de la vacuna a través del grupo de teatro fue la mejor forma de llegar a los niños, niñas, adolescentes y jóvenes en esta ciudad porque aquí los antivacunas tienen mucha influencia y el índice de inmunización contra el COVID-19 es bajo”.

Una obra de teatro callejero informa, sensibiliza y conmueve

Garo es un conocido mimo que realiza arte callejero frente al templo de San Francisco en la ciudad de La Paz, él formó parte del grupo de artistas que fueron a las tradicionales ferias y a varias unidades educativas de El Alto, entre ellas, Los Andes, donde a mediados de noviembre de 2021 fueron inmunizados 113 estudiantes con su primera dosis. Esta iniciativa de comunicación e información a la población para prevenir el COVID promocionando la vacunación a través de expresiones artísticas es impulsada por el Ministerio de Salud y Deportes, el Programa Ampliado de Inmunización, y UNICEF.

El artista callejero cuenta que, en determinado momento del desarrollo de la obra de tono recreativo, pero con mensaje reflexivo, se pregunta al auditorio ¿“Qué les quitó el COVID?”, la gente respondió trabajo, estudio, pero otros se animaron a mencionar que falleció uno de sus seres queridos. El mimo miraba directamente a la persona doliente, se le acercaba y le daba un breve abrazo para expresarle apoyo y solidaridad con su dolor. Luego, la obra continuaba.

“Hubo una buena recepción de los jóvenes, enfocamos el trabajo para que se comprenda el mensaje de la forma más clara posible. Por parte de los estudiantes también hubo una buena predisposición a ver y escuchar la obra, a interactuar con ella”, explica Garo.

La performance artística comenzaba con una demostración de circo, es decir malabares, baile y personajes caminando en zancos, el público se sumaba al ambiente festivo. Ya generada la interacción uno de los artistas preguntaba al público: "¿Cuál es el regalo que le darían a la persona más importante para ustedes?”, unos respondían “un auto”, otros “una casa, o "un televisor".

Entonces se complementaba cuestionando "¿Y si pudieran cambiar ese regalo por salud, lo harían?"; entonces un personaje teatral que tenía el rol de "antagónico" en la obra, respondía con marcado egoísmo que no perdería su auto u otro bien material por nada, los otros artistas retrucaban intentando convencerlo de que sin salud no es posible disfrutar de nada y se generaba un diálogo sobre ambas posiciones involucrando a los espectadores que escribían en tarjetas cuál sería el regalo más preciado que le darían a su ser más querido.

En ese debate, los artistas consultaban a su público qué conocía de la vacuna y los mitos generados alrededor de ella y  así absolvían poco a poco las dudas e interrogantes al respecto ofreciendo diversa información sobre las virtudes de la inmunización contra el COVID-19, sobre todo cómo genera anticuerpos y los malestares pasajeros que pudieran presentarse. Al final de la dinámica había un resultado muy claro, todos opinaban que vacunarse es importante porque "el mejor regalo es estar vivo".

Esta actividad se desarrolló en el Distrito 5, zona Los Andes, Unidad Educativa Los Andes, Distrito 4, zona Mariscal Santa Cruz, colegio Libertad, Distrito 7, zona San Roque, y la feria 21 de octubre.

"Es muy importante vacunarnos para protegernos y proteger a nuestra familia. Los animo a que se vacunen", expresó el estudiante Cristian Espinal Ticona del turno de la mañana del colegio Los Andes. Su compañera, Verónica Quispe, añadió: "Antes de la vacuna muchas vidas se han perdido, esas personas no hubieran dudado un minuto en vacunarse, ahora que nosotros tenemos esta oportunidad debemos aprovechar (...) todos debiéramos vacunarnos, no solo por nosotros sino por nuestros papás, hermanos y abuelos".

Alan Bautista Mamani, de la Unidad Educativa Libertad (El Alto) considera que los jóvenes tienen la obligación de recibir la vacuna para preservar la salud de sus familiares. Mientras que Brandon Canaviri sostiene que la vacuna es una oportunidad para que todos se libren de esta enfermedad y salven sus vidas.

Un sonriente Cristian Quispe afirmó que cuando se enteró que se podía vacunar a menores de edad, se sintió "muy alegre, seguro y feliz", pero hay que seguir con las medidas de bioseguridad, como el uso de barbijo, lavado de manos y desinfección. A otro estudiante, Dilan Atahuichi, no le resultó fácil hacerse vacunar ya que sus padres se opusieron de forma terminante a ello, sin embargo y pese a la negativa, logró hacerse inmunizar luego de participar como espectador, pero también interactuar en el teatro callejero, absolutamente convencido de que es la forma en la cual puede proteger a su papá y mamá, quienes finalmente aceptaron y respetaron la decisión de su hijo.