«Las chicas son fuertes y pueden hacer cosas mucho mayores de lo que se imaginan»

Miranda innova con robots

UNICEF Bolivia
equidad de género en la educación, STEM
UNICEF Bolivia/2022/Paz Soldán
18 Marzo 2022

Miranda de 7 años vive en la zona Villa San Antonio Bajo en la ciudad de La Paz junto a su madre y su abuela. Ella a su corta edad sabe muchas cosas sobre motores, cables, arduinos, y la luz LED que le parece muy bonita. En medio de la pandemia de COVID-19, Miranda empezó el curso virtual de RobóTICas apoyado por la Agencia de Gobierno Electrónico y Tecnologías de Información y Comunicación (AGETIC) y UNICEF.  Ahora ella ya realiza sus propios proyectos y ganó un concurso temático. Sueña en ayudar a la gente boliviana con sus invenciones.

Miranda empezó a interesarse por la tecnología y la energía renovable viendo la televisión, cuenta su madre Mariana. Ya antes del curso intentaba hacer los modelos de papel, pero al frecuentar RobóTICas no sólo dibujó muchos prototipos sino que creó su propio robot al que llamó Villy Bebé. “Sabe caminar porque se alimenta de un pequeño panel solar – explica Miranda -. Era muy divertido trabajar con él, aunque algunas veces no tenía mucha paciencia para hacer diferentes partes”.

También dibujó el prototipo de un robot que podría abrazar a las niñas y niños con enfermedades y les enseñaría varias asignaturas mientras no pueden ir a la escuela. La idea de este proyecto llegó a Miranda después de una visita a un hospital donde vio a muchas niñas y niños tristes que sufrían la ausencia y distancia de sus amigos.

Miranda tiene otras ideas originales para sus futuros proyectos, por ejemplo, le gustaría construir un robot rockero, que es una prótesis que ayudaría a los músicos que se han lastimado o han perdido una extremidad. O un robot que leería cuentos a las niñas y niños que todavía no saben leer, son huérfanos o tienen madres y padres ocupados. También sueña con un parque de  atracciones con robots en forma de dinosaurios y con montar su propio coche clásico parecido a peta.

“Me ha cambiado la vida saber cómo hacer un LED, porque antes mi primo decía que no podía hacer nada yo sola. Ahora sí, puedo. También uno de mis compañeros de escuela me ha dicho esto. Ahora estoy convencida de que soy muy capaz”, confiesa Miranda. “A otras niñas por el mundo les quisiera decir que son muy fuertes y podrían hacer cosas mucho mayores, que otra gente piensa. Que nunca se rindan”, concluye la pequeña innovadora.