La juventud, la crisis climática y los desafíos

Nicolás Duarte, Correntinos contra el cambio climático

Nicolás Duarte
Correntinos contra el cambio climático
Correntinos contra el cambio climático
16 Agosto 2022

En la actualidad la juventud no solo está preocupada por los problemas ambientales, sino también ocupada por intentar resolverlos. Una juventud que se informa se sensibiliza, y actúa con convicción en la búsqueda de soluciones, de alternativas, y en dar visibilidad a la realidad ambiental en la que estamos inmersos. Y es tan importante el trabajo individual de los activistas o comprometidos, como lo es el activismo colectivo que contribuye a que los diferentes gobiernos y autoridades del estado en su totalidad entienda la urgencia que existe en tener una política ambiental.

La responsabilidad de cambiar el mundo no es solo de los jóvenes. El futuro no solo es la juventud, ni tampoco la juventud es solo el futuro.  Aunque sin dudas, los jóvenes nos permitimos movilizarnos, actuar, cuestionarnos, equivocarnos, somos los que no nos permitimos quedar de brazos cruzados ante una realidad que cada día se vuelve más difícil de enfrentar.

Todos somos conscientes de las consecuencias del avance del calentamiento global, aun así, los diferentes poderes del estado parecieran no estar a la altura de hacer frente a esta multicausalidad que hace a que el cambio climático avance más rápido que las decisiones burocráticas y cortoplacistas que muchas veces se toman.

Es imposible hacerle frente a uno de los grandes desafíos de siglo solos. Ni los jóvenes solos pueden, ni a las generaciones adultas, ni a las autoridades gubernamentales. Es necesario forjar un trabajo colectivo que tenga como premisa principal la protección de nuestros bienes naturales de nuestros territorios.

La importancia del diálogo, de entender que la solución no es una sola y no está escrita ni resulta, sino que es la que tenemos que ir construyendo de manera colectiva con todos los sectores día a día. No hay política pública más efectiva que aquella que sale del territorio. Es importante el diálogo con los sectores productivos. Producir no debe ni tiene que significar la destrucción de nuestros ecosistemas, tal como en muchos casos ocurre hoy.

Para evitarlo, es necesario transicionar hacia nuevas formas de producción y de generación de puestos de trabajo. El ambientalismo y la juventud necesitan tender un puente para acercar posiciones. Trazar una hoja de ruta, de un proceso largo, pero que tenga un norte y que ese norte no nos encuentre siempre enfrentados, sino unidos ante una realidad climática que cada día empeora y en la que ya no hay tiempo para egoísmos ni mezquindades, la agenda ambiental misma no obliga a encontrar soluciones y no más problemas.

En octubre de este año, se realiza por primera vez en la historia una Cumbre climática de las juventudes argentinas en la ciudad de Corrientes, la primera en el norte Argentino. Un hecho histórico que permite justamente hacer valer nuestras voces de, propuestas, debates e inquietudes, un evento que convoca a cientos de jóvenes de todo el país y que será acompañado por organismos internacionales como UNICEF, un canal más de acción y de unificación de criterios y medidas para que colectivamente la lucha ambiental sea planteada también en documentos que se realizan en base a las conclusiones de los diferentes talleres.

Espacios como este y la Mesa abierta #TuVozPorLosHumedales que se realizó esta semana en la Cámara de Diputados de la Nación, permiten que la agenda verde sea cada día más abierta, más federal, más representativa y con un peso contundente para que el cambio climático sea un eje central en el Congreso Nacional. Hay muchas de luchas por dar, muchos derechos por conquistar, y me atrevo a decir que un montón de gente dispuesta a hacerlo.