El lugar de las y los jóvenes es el presente

Así fue la #COP26

Mercedes Pombo y Gastón Tenembaum - Jóvenes por el Clima
Gaston y Mercedes
Jovenes por el Clima
17 Noviembre 2021

Después de semanas de incertidumbre por lo que implica viajar a otro continente en medio de una pandemia, pero con todavía más expectativas, partimos para Glasgow para participar Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Es la número 26, que reunió a 197 países para, una vez más, intentar llegar a acuerdos que de una vez por todas se conviertan en acciones concretas. Así alertó el Secretario General António Guterres, en su discurso de apertura, a los países hasta que no realicen las acciones necesarias y revisen periódicamente sus planes y políticas climáticas nacionales.

 

¿Por qué fuimos a la COP?

Si bien todos los países contribuyen a la crisis climática, nuestra región, América latina, es responsable solamente del 5% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero (Argentina el 0.7%). Mientras tanto regiones del norte global como EEUU, China o Europa concentran más del 50% de las emisiones. 

Por eso creemos necesario considerar el factor de la desigualdad social y los ingresos a las negociaciones entre los países que son parte de la Cumbre. Porque esta desigualdad replica a la hora de hablar de cambio climático. Los sectores más afectados por la crisis climática son los que menos contribuyeron a ella.

Necesitamos acciones estructurales y urgentes para evitar las peores consecuencias de la crisis climática.

Vinimos a reclamar una transición justa para  Argentina y para toda América Latina, una transferencia de recursos de los países más ricos, y más responsables de la crisis climática, a los países en desarrollo que, además son los que menos emiten.

Desde los movimientos de jóvenes queremos un ambientalismo nacional, al servicio de las necesidades de la gente, que haga frente a las desigualdades estructurales e impulsen naciones más justas e igualitarias.

 

¿Qué destacamos de esta cumbre?

En esta COP nuevamente se llevaron adelante grandes promesas: Los países firmaron una declaración contra la deforestación para lograr llegar al 0% para 2030 y también se comprometieron a reducir en un 30% las emisiones de gas metano (un gas de efecto invernadero) para el mismo año.

Estas declaraciones dan esperanzas: tenemos tiempo para hacer los cambios necesarios para afrontar esta crisis y los espacios de discusión internacionales son imprescindibles. Pero no podemos dejar de pensar que los anuncios hechos aquí, puedan llegar a desaparecer en los hechos cuando todos los negociadores vuelvan a sus países, así como viene ocurriendo mayormente desde hace más de 25 años cuando ocurrió la primera COP. Tristemente, por más promesas hechas durante estas cumbres, los indicadores de calentamiento global, pérdida de biodiversidad y perdida de suelos fértiles son cada vez peores a nivel mundial.

Sobre esto, un discurso que nos llamó la atención fue el del documentalista David Attenborough quien alertó que lo que se va a recordar de esta cumbre no son ni los discursos, ni las promesas. Lo que se va a recordar es si después de esta instancia la concentración de carbono en la atmósfera se vio reducida o no.

 

 

La participación de los y las jóvenes

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@Pamela_ea

La instancia más importante y en la que más resonó la voz de los y las jóvenes no fue entre las paredes de la conferencia. En las calles de Glasgow se movilizaron cientos de miles de jóvenes de todas partes del mundo, bajo el canto de “así es como se ve la democracia, así es como se ve el poder” y “queremos justicia climática ya”. Como dijo nuestra compañera Nina Sosnitsky frente a una plaza repleta “si el presente es de lucha, el futuro es nuestro”.

Al igual que la mayoría de las luchas a lo largo de la historia como la LGTB+, la comunidad negra, la feminista, siempre el horizonte pareció inalcanzable. Y aunque todos estos movimientos siguen luchando, ese horizonte se acerca un poco más.

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Fotos: @mariejacquemn

 

 

Promediando la cumbre, tuvimos la oportunidad de intercambiar con el Secretario General de Naciones Unidas António Guterres algunas ideas sobre cambio climático, desigualdad y deuda ecológica, en una entrevista de Nicki Becker para UNICEF.

"La COP es un paso. Lo que necesitamos asegurarnos, luego de este paso, es correr más rápido. Y nunca rendirnos."

 

UNICEF

¿Qué nos deja la COP26?

Finalizó la vigésimo sexta edición de la Conferencia de las Partes, una vez más, sin acuerdos contundentes, sin resolver deudas pendientes en materia de financiación, transparencia y contribución solidaria. Sin acciones concretas para hacer frente a la mayor crisis del siglo.

Sin embargo, el protagonismo de las protestas sociales masivas organizadas en las calles de Glasgow y en todo el mundo dan cuenta del crecimiento exponencial de la consciencia colectiva ante la crisis climática. Miles marcharon, miles manifestaron su compromiso con la transformación de la realidad en las calles.

La esperanza no radica en las resoluciones de las cumbres mundiales de cambio climático. Nada termina con la COP, sino todo lo contrario.  La posibilidad de construir un mundo social y ambientalmente más justo la encarnan la resistencia de los pueblos y la efervescencia militante de la juventud.

Los resultados de esta COP26 no son suficientes. Por más que hay algunos avances, está lejos de estar a la altura de lo que se necesita. Si todos los países cumplen sus compromisos la temperatura global media se elevaría a 2.4 grados Celsius por encima de la temperatura preindustrial, muy lejos del objetivo de 1.5 grados que dicta del Acuerdo de Paris. 1.5 no es sólo un número. 1.5 significa la vida de muchísimas personas y hasta la existencia de países que, en pocos años, quedaran bajo el agua por el aumento del nivel del mar.

Sin el compromiso de la sociedad en las calles y de quienes hoy ocupan lugares centrales de decisión tanto en la esfera pública como privada, no será posible revertir estos escenarios. Para que la juventud y las siguientes generaciones podamos acceder a un futuro digno, es central asignarles a estos reclamos un lugar primordial en el presente.
Tenemos que seguir exigiendo justicia climática, porque nuestro futuro depende de ello.