Haz una diferencia

Para comenzar

Elegir tu táctica

"La sociedad debe cambiar. El cambio ha de originarse en las personas, no sólo en los gobiernos." Intervención de Sandra, de 15 años, de México, en el Foro de la Infancia del Período Extraordinario de Sesiones de las Naciones Unidas sobre la Infancia, mayo de 2002.

Two youth journalists interview two child labourers
© UNICEF/HQ96-0723/Noorani
Las periodistas de Children's Express, Erica y Alia, entrevistan a dos trabajadores infantiles en Bangladesh.

Una vez que has elegido el problema que quieres abordar e investigado al respecto, el siguiente paso es decidir cuál va a ser tu táctica. Esta página te proporciona algunos ejemplos, pero recuerda que no necesariamente tienes que escoger entre ellos. Otra posibilidad es también una combinación de varias tácticas.

¿Solo o en grupo?

En primer lugar, tienes que decidir si quieres actuar solo o como integrante de un grupo.

Conviértete en un modelo de conducta: los cambios a gran escala requieren un cambio en la conducta de las personas. Así pues, una buena forma de empezar es asegurarte de que tu propia conducta es coherente con tus objetivos y creencias. Si la fuerza de tus creencias se hace patente en tu forma de vivir, podrás ser un modelo de conducta: tu compromiso y confianza influirá en los demás y les servirá de inspiración.

Ayuda a otras personas de tu comunidad: otra buena forma de empezar, si decides actuar solo, es simplemente echando una mano donde puedas en tu familia y en tu comunidad. También puedes preparar tu propio proyecto o campaña siguiendo las pautas sugeridas en Organizarse. O puedes centrarte en difundir tus ideas hablando con otros jóvenes y miembros de tu comunidad, o mediante cualquiera de los medios para informar y dar a conocer tu opinión descritos en Comunicación. La difusión de información importante constituye una de las formas de intervención más eficaces.

Únete a otros: Se pueden hacer muchas cosas actuando solo, pero es indudable que la unión hace la fuerza. Si quieres sumar tu fuerza a la de otras personas que piensan como tú, una posibilidad es apoyar o hacerte miembro de un organismo de ámbito nacional o internacional. Estos organismos quizás tengan programas o campañas relacionadas con los jóvenes, como programas de formación entre pares (en los que unos jóvenes reciben formación para, a su vez, transmitirla a otros jóvenes de su mismo grupo de edad).

Otra posibilidad es colaborar con un grupo escolar, municipal u otro tipo de grupo de ámbito local ya existente que se dedique a la misma causa que has elegido.

Y si no existe ningún grupo, puedes formar tu propio grupo o club para intervenir. Esto te permitiría a ti y a los restantes miembros llevar un control más estricto de los objetivos del grupo y su puesta en práctica, pero ten en cuenta que esta opción requiere mucho trabajo y un compromiso a largo plazo.

¿En los planos local, nacional o internacional?

Con independencia de que actúes solo o como parte de un grupo, las medidas adoptadas pueden tener distinto alcance: local, nacional e internacional. El UNICEF, por ejemplo, actúa en los tres ámbitos:

  • internacional: como foro para tomar decisiones y establecer objetivos y prioridades relativos a la protección de los derechos de la infancia;

  • nacional: poniendo en marcha campañas y programas en colaboración con los gobiernos y con organizaciones no gubernamentales;

  • local: colaborando con organizaciones gubernamentales, comunitarias y otras organizaciones y grupos en proyectos concretos dirigidos a mejorar la vida cotidiana de las personas y, en especial, de la infancia.

Del mismo modo, una persona o un pequeño grupo de ámbito local puede intentar influir en las políticas y actuaciones a nivel nacional e incluso internacional, o centrarse en un problema concreto de ámbito local.

Elijas la opción que elijas, determinar tus objetivos y la forma concreta en que pretendes alcanzarlos es de vital importancia. Por eso, el siguiente paso es Organizarse.

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