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Conoce tus derechos

Nombre, identidad y cuidado

¿Conoces tus derechos?

Para los registros oficiales, María Josefina Beomon y su hija de 21 meses no existen.

Debido a ello, María no pudo matricularse en la escuela. No tiene acceso a los hospitales públicos. No se puede casar. Y tampoco puede defender los derechos de su hija.

"Mi madre no tenía papeles, y por eso nosotras tampoco los tenemos", dice María. "Mi hija no tiene papeles, aunque sí los tienen mis otros dos hijos. Pero están inscritos con el nombre de mi marido. Esto significa que si se ponen enfermos, no tengo ninguna opinión desde el punto de vista legal sobre lo que les ocurra en el hospital. No puedo firmar si necesitan una operación. De hecho, los médicos ni siquiera me consultan porque no tengo papeles para demostrar que soy realmente su madre. Por suerte, mi marido y yo nos llevamos bien. Pero me da miedo, porque si nos enfadamos, no tendría derechos sobre mis propios hijos".

Se calcula que más de un millón de niños y de niñas menores de 18 años no han sido inscritos al nacer en Venezuela.

El derecho a recibir atención del padre y la madre El derecho a la protección como refugiado El derecho a una información verídica El derecho a ser inscripto y tener un nombre y una nacionalidad
No, aunque es un derecho muy importante, no es el principal en este caso. Trata de escoger de nuevo
¡Sí, acertaste! Sigue leyendo para saber más sobre tu derecho a un nombre, una identidad y la atención.
A family sits at home
© UNICEF/HQ03-0010/Noorani
Ameer sentado con su padre, su madre y sus cinco hermanos y hermanas en su casa de una habitación en Baghdad, la capital de Iraq.

Tú tienes derecho a que te inscriban y reconozcan oficialmente y a que se ocupen apropiadamente de ti. 

Tu nacimiento debe inscribirse en el organismo local del gobierno sin ningún retraso y tienes derecho a un nombre y una nacionalidad registrados legalmente. Los gobiernos deben respetar tu derecho a preservar tu identidad, nacionalidad y relaciones familiares. (7, 8)

Tienes el derecho general a un nivel de atención de la salud que garantice tu bienestar, cualesquiera que sean tus circunstancias. (3)

Los gobiernos deben respetar los derechos de las familias, incluidas las familias ampliadas y los tutores legales, y sus responsabilidades para ofrecer dirección y orientación apropiadas a fin de que puedas ejercer tus derechos de la manera en que mejor te convenga. (5)

También tienes derecho a conocer a tus progenitores y a que te cuiden, dentro de la medida de lo posible. (7) Solamente te pueden separar de tus progenitores por tu propio interés, como por ejemplo si tu padre o tu madre te maltratan o te abandonan. Si tus progenitores están separados, tienes derecho a estar en contacto con ambos, a menos que esto pueda resultarte perjudicial. (7, 8, 9) Las familias divididas deben poder trasladarse de un país a otro para que los progenitores y sus hijos puedan visitarse mutuamente o reunirse para siempre. (10) Los gobiernos deben tomar medidas para impedir que te trasladen fuera de tu país de manera ilegal o que te secuestre una persona desconocida, un miembro de la familia, uno de tus progenitores o cualquier otra persona. (11)

Siempre que sea posible, tanto tu padre como tu madre deben compartir la responsabilidad de tu crianza. Ellos o tus tutores legales deben siempre considerar lo que sea mejor para ti. Los gobiernos deben proporcionar servicios que ayuden a los progenitores a cuidar a sus hijos, especialmente si los dos trabajan. (18)

Las leyes deben prevenir cualquier tipo de injerencias arbitrarias o ilegales en tu vida privada, tu familia, tu domicilio o tu correspondencia. En otras palabras, tienes derecho a ejercer una comunicación privada y confidencial con cualquier persona en el hogar y en cualquier otra parte, como por ejemplo en las clínicas de salud. También tienes derecho a que te protejan contra cualquier tipo de ataques ilegales a tu honra y a tu reputación (16), especialmente en cuestiones jurídicas, aunque esto no significa que puedas conseguir que metan preso a tu hermano, tu hermana, tu padre, tu madre o tus amigos por llamarte "vago", ¡incluso aunque sea verdad!

Si tu propia familia no puede ocuparse de ti, tienes derecho a recibir otro tipo de cuidado: por ejemplo, hogares de guarda e instituciones estatales como los orfelinatos. Estas soluciones tienen que tener en cuenta tu origen étnico, religioso, cultural y lingüístico. (20) Si te adoptan, la primera cuestión debe ser tu interés superior. Si te adoptan personas de otro país, las garantías y normas deben ser por lo menos equivalentes a las existentes en tu país de origen. (21) Si tus progenitores no te cuidan como es debido, tienes que recibir un examen periódico de la situación en que te encuentres. (25)

Si eres un refugiado, tienes derecho a recibir protección y a que se respeten tus derechos, tal como se describe en la Convención. Un refugiado es una persona que han tenido que abandonar su país debido a "un temor justificado a sufrir persecución por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social concreto u opinión política" (según la Convención de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados).

Si tienes una discapacidad física o un impedimento para el aprendizaje, debes recibir cuidado y apoyo especiales que te permitan llegar a bastarte por ti mismo y faciliten tu participación activa en la comunidad. (23)

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