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Panorama general: saber cada vez más

La educación es fundamental para los derechos de la infancia.

A girl writes sitting in a classroom.
© UNICEF/2003/Page
Una clase en África occidental.

Cuando recibes instrucción, tienes más posibilidades de conocer tus derechos y estás mejor preparada/o para asegurar el respeto de esos derechos. También tienes más posibilidades de influir en lo que te ocurre cuando eres joven y cuando seas adulto. La educación te ofrece posibilidades y la confianza necesaria para aprovecharlas.

Además, la educación no solamente es beneficiosa para ti como persona. Si has recibido instrucción, puedes compartir con tu familia todo lo que has aprendido sobre cuestiones de salud. Puedes enseñar a tus amigos temas relacionados con la seguridad. Incluso puedes ser capaz de convencer a alguien del valor que representa la educación para todos los niños y las niñas. En general, te encuentras en una mejor posición para convertirte en un miembro activo y participativo de tu comunidad.

Si un día quieres tener tus propios hijos, tendrás los conocimientos necesarios para lograr que esos hijos no corran riesgos, sean saludables y felices, y, por supuesto, que reciban también una educación.

En realidad, ¡todo tu país, incluso todo el mundo, podría beneficiarse de que recibas una educación! Los niños y las niñas que han recibido una educación están mejor cualificados para contribuir a promover un cambio positivo en sus comunidades y países.

Y no te olvides de que la educación es un derecho humano consagrado en la Convención sobre los Derechos del Niño.

No sólo para los varones

A pesar de ello, en todo el mundo hay más de 115 millones de niños y niñas en edad escolar primaria que no van al colegio. Además, más de la mitad de los menores de edad que no van a clase -61.6 millones- son niñas.

Esto es una violación de sus derechos. Uno de los principios rectores de la Convención sobre los Derechos del Niño es que todos los niños y las niñas deben recibir el mismo trato y la misma oportunidad para desarrollarse y crecer.

Por ello, los dirigentes del mundo consideran que la educación de las niñas es una prioridad. Y por esta razón, han establecido una meta en los Objetivos de Desarrollo para el Milenio de las Naciones Unidas para que todas las niñas tengan el mismo acceso que los niños a la educación primaria y secundaria preferiblemente para el año 2005, a fin de que todos los menores de edad puedan terminar la educación primaria.

En esta sección de La Juventud Opina se describe el derecho de la infancia a una buena educación, su importancia, y las medidas que se están tomando para conseguir convertir en realidad este derecho esencial, tanto si eres una niña como si eres un niño.