Historias reales

Introducción

 

Centros Estudiantiles de Promoción y Defensa de los Derechos de la Niñez

© UNICEF Venezuela/2004
Humberto Elías

“Los derechos no se pueden vender ni negociar son tuyos y sólo tuyos y son algo a lo que tú no puedes renunciar, los derechos se respetan”

Humberto Elías Orozco tiene 11 años y estudia 5° grado en la Unidad Educativa Nacional Guaicamacuto, parroquia Macuto, Vargas. Sus padres están separados, y él comparte el hogar con su mamá y muchos hermanos y hermanas; no es fácil saber el lugar que ocupa entre ellos ya que es el segundo hijo de su mamá y el tercero de su papá.

A Humberto le gusta mucho ayudar a la gente, por eso ocupa el cargo de Presidente del Centro Estudiantil de Promoción y Defensa de los Derechos de la Niñez. Estos centros estudiantiles son espacios de participación de niños, niñas y adolescentes en los que se forman para la autodefensa y promoción de los derechos reconocidos en la Convención sobre los Derechos del Niño, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y la Ley Orgánica para la Protección del Niño y del Adolescente (LOPNA).

Como a todos los niños y niñas de su escuela, a Humberto le gusta mucho participar en los talleres que se desarrollan dentro de su institución educativa y recuerda especialmente una oportunidad en la que todo el colegio tenía que estar en convivencias. Para Humberto esta experiencia fue muy provechosa y todos lo pasaron muy chévere, ya que “se trataba de convivir en paz y en armonía, hacíamos carteles, escribíamos sobre derechos, por ejemplo, no a la discriminación y trabajamos sobre ello. Interpretábamos mediante una obra de teatro una dramatización del derecho vulnerado que estábamos trabajando”.

Parece que a Humberto le han gustado todas las actividades, pero muy en particular la “Dosis de Amor para la Convivencia Pacífica”, allí se entregaba un caramelito como medicina para vacunarse, mediante la aceptación del caramelito te comprometías a respetar a los demás ya que “este caramelo no es un caramelo cualquiera, si lo tomas te comprometes, este caramelo contiene paz, no es un caramelo que tu lo saboreas y ya; luego no puedes salir y caerte a golpes con el primer  compañero que te encuentres” -nos cuenta Humberto- “sirve para fortificar ese valor”.

Durante los talleres se reúnen hasta 24 estudiantes, formando grupos de 4 ó 5. Mediante la construcción de carteles, murales, exposiciones sobre el derecho que se esté trabajando, dialogan, comparten impresiones de forma democrática, con la participación de todas y todos los estudiantes y contribuyen a que en su medio escolar se dé una cultura de paz y entendimiento.

“Ahora estamos trabajando con la LOPNA en el estado de Vargas, se trata de retomar todos los derechos que más se vulneran aquí y trabajar sobre ellos, de esta manera crear conciencia en la gente porque, por ejemplo hay muchas madres y maestros que maltratan a los niños y niñas”-asegura Humberto.

Tanto Humberto como sus compañeros participaron en un encuentro que se celebró en el estado  Lara, organizado por “puros adolescentes”, con la participación del Consejo Estatal y adolescentes procedentes de otros estados. En dicho encuentro, se debatieron y se consolidaron propuestas sobre diversos temas, entre ellos, prostitución y violencia en televisión. Posteriormente, los representantes de cada instituto educativo y cada estado, organizaban una reunión para explicar al resto de sus compañeras y compañeros lo que allí se había debatido y las conclusiones y acuerdos a los que llegaron.

Todas estas actividades han servido para traer a la escuela más tolerancia, conciencia, afecto y cariño entre los docentes y estudiantes. “Estos Centros Estudiantiles nos han servido para crear más conciencia entre todos y valorarnos mejor…ahorita a diferencia de antes, ya no tengo tantos  problemas con los demás compañeros y compañeras, “agrega Humberto.

 

 
unite for children