Un miembro más en la familia
Lucía es una niña alegre, despierta y tremendamente enérgica. Dedica una sonrisa a todo el que conoce y su excelente salud y aspecto físico nunca llevarían a pensar que nació de forma prematura a los 6 meses. Su madre la define como muy simpática y sociable, y dice que se ha convertido en la dueña de su casa. Y ahora, a sus 11 meses, Lucía ya da sus primeros pasos hacia un desarrollo imparable. Sus 3 primeros meses de vida fueron muy duros y ella y sus padres los vivieron en el Hospital de Clínicas. Shirley y Pablo no se separaron de la cuna de su hija ni un momento y sólo con agarrarle la manita le hacían notar que estaban a su lado. Tras esa dura etapa, la llegada de Lucía a su casa fue toda una celebración y toda la familia y amigos la esperaban con los brazos abiertos y con mucho cariño. Shirley y Pablo reformaron su casa para que Lucía tuviese su propio espacio y los tres comenzaron una vida juntos. Desde entonces todo fue sucediendo con normalidad: había que levantarse por la noche si la niña lloraba, prepararle la mamadera, cambiarle el pañal, llevarla a los controles médicos y aprender a comunicarse con ella.
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