1. Dormir boca arriba
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© UNICEF/1999 |
La posición del bebé cuando duerme es muy importante. Todos los bebés deben dormir boca arriba, excepto cuando el pediatra indique lo contrario por necesidades específicas del niño.
Se ha comprobado que los bebés que duermen boca arriba tienen entre tres y doce veces menos riesgo de morir súbitamente. Acostarlos boca abajo aumenta ese riesgo, así como cuando duermen de lado porque siempre tienden a darse vuelta y terminan durmiendo boca abajo.
Poner boca arriba al niño no es solo bueno para cuando duerme, sino en general para cuando está acostado, pues esta posición también favorece el desarrollo del bebé. Por un lado, favorece el desarrollo de los músculos, pues le permite mover libremente brazos y piernas, realizar flexiones, extensiones y girar la cabeza. Por otro lado, favorece el desarrollo de habilidades: la exploración del entrono, escuchar sonidos y ubicar de dónde vienen, la manipulación de objetos, la vocalización, la comunicación y la relación con los demás.
Preguntas frecuentes
¿Puede el bebé atragantarse si duerme boca arriba?
Esta es una creencia bastante común. Sin embargo, en todo el mundo millones de bebés duermen boca arriba sin problemas y en los países donde la mayoría de los bebés duermen de esta manera, no se ha producido un aumento de las muertes por atragantamiento con leche.
¿Desde cuándo debe empezar a dormir boca arriba?
El bebé debe empezar a dormir boca arriba tan pronto como sea posible, a los pocos días de haber nacido. Es importante tener en cuenta que el niño debe acostumbrarse a esta posición lentamente, así que se debe empezar por lapsos breves y luego ir aumentándolos en forma gradual. La mayoría de las veces las enfermeras ya han empezado este proceso de enseñanza con el bebé antes de darle de alta; por lo tanto, recuerde siempre consultar con la enfermera qué tanto han avanzado para continuar con el ejercicio en casa.
¿Dormir boca arriba afecta la cabeza del bebé?
Un posible efecto secundario de dormir boca arriba es la “plagiocefalia funcional” o “cabeza achatada”. El cráneo de los bebés es muy blando y en algunas ocasiones se achata una parte de la cabeza por el peso y la gravedad al dormir boca arriba, alarmando a los padres. Sin embargo, esto no tiene ninguna importancia, se resuelve espontáneamente y no afecta el desarrollo del niño.
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