Zimbabwe

Aumentan las enfermedades mientras los desesperados vecinos de Bulawayo, Zimbabwe andan en busca de agua potable

Imagen del UNICEF
© Tsitsi Singizi
Dos veces al día, Emily Ncube, anciana de 72 años, camina 5 kilómetros con un cubo de 25 litros de agua a fin de garantizar que sus cuatro nietos tengan agua potable.

Por Tsitsi Singizi

BULAWAYO, Zimbabwe, 14 de noviembre de 2007 – Dos veces al día, Emily Ncube, anciana de 72 años, se esfuerza por llevar en la cabeza un cubo con 25 litros de agua. Es una tarea abrumadora para la frágil mujer, pero una opción mejor, dice ella, que hacer otro viaje a la clínica con uno de sus nietos enfermos.

“Velo por mis cuatro nietos huérfanos”, dijo Ncube. “La semana pasada, la más pequeña, Nobuhle, tenía un dolor de estómago muy fuerte. Sé que se lo causó el agua de los pozos cercanos. Esa agua no es buena”.

La situación del agua y el saneamiento en la segunda ciudad de Zimbabwe es terrible. Los residentes de Bulawayo tienen acceso a sólo un tercio de los 20 litros de agua para uso diario establecidos mundialmente como mínimo, una situación que se ha complicado por una sequía que dura casi cuatro años y que se suma a las dificultades económicas y la pandemia del SIDA.
 
Familias desesperadas por agua

Desde el amanecer pueden verse largas colas en los pocos sitios de suministro de agua que funcionan. Después de clases, los niños con gigantescos recipientes se alinean para recoger agua para el día siguiente.

En busca de fuentes de agua alternativas, los desesperados residentes cavan pozos poco profundos e insalubres en muchos de los suburbios densamente poblados de la ciudad. Entre tanto, las condiciones de saneamiento se han hecho amenazantes porque, carentes de agua, los vecinos ya no pueden usar las letrinas de sus hogares.

No es sorprendente, en consecuencia, que los incidentes de diarrea estén en aumento como resultado del agua contaminada y de la higiene deficiente.

Mejora de los hábitos de higiene

“Donde hay carencia de agua potable y de saneamiento adecuado, además de deficientes hábitos de higiene, las condiciones se tornan peligrosas para las mujeres y los niños”, dijo el Dr. Festo Kavishe, representante de UNICEF en Zimbabwe. “Los brotes de enfermedades y diarrea como éstos contribuyen de manera significativa a la mortalidad infantil”.

Según las autoridades sanitarias de Bulawayo, más de 2.500 casos consecutivos de diarrea se han reportado desde finales de agosto, a un promedio de 40 casos por día.

En respuesta a esta crisis, se ha hecho circular información vital sobre la higiene y la diarrea a fin de mejorar los hábitos de higiene de la comunidad.

Suministro de agua pura y potable

Con ayuda de la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional, el Departamento para el Desarrollo Internacional del Reino Unido y la Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo, UNICEF sigue trabajando para mejorar la situación en Bulawayo.

Asociada con una coalición de organizaciones no gubernamentales en Bulawayo, UNICEF ha taladrado 10 pozos de sondeo y está rehabilitando otros 75.

Siete tanques de 10.000 litros de agua cada uno se envían actualmente a las escuelas de la ciudad. También se han distribuido sales de rehidratación oral para el tratamiento de la deshidratación provocada por la diarrea, tabletas para le tratamiento de agua y jabón de lavar.

“Hemos trabajado sin parar, pero sigue siendo una necesidad el invertir en un sistema hidráulico y de saneamiento mucho más permanente”, dijo Maxwell Jonga, oficial de UNICEF a cargo de Agua, Saneamiento e Higiene.


 

 

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