Sudán

UNICEF proporciona servicios vitales a miles de personas desplazadas por los combates en Sudán

Imagen del UNICEF
© UN Photo/Paul Banks
Un grupo de residentes se reúnen frente a la sede de sector de la UNMIS en Kadugli. Por lo menos 60.000 personas han tenido que huir de los combates en el estado de Kordofan, al sur de Sudán, después de que se produjeran una serie de enfrentamientos que duraron casi una semana entre las fuerzas del norte y los grupos alineados con el sur.

Por Simon Ingram

JARTUM, Sudán, 15 de junio de 2011. Diez días después de que estallaran las hostilidades en Kadugli y sus alrededores, las actividades cotidianas que comienzan por la mañana empiezan a resultar habituales para el pequeño equipo de UNICEF que todavía se encuentra en la aldea.

AUDIO: Escuche

“El bombardeo comienza a las 6 de la mañana”, dijo por teléfono Anil Vyas, especialista en agua de UNICEF,  desde Kadugli, la capital del estado de Kordofan Meridional. “Eso despierta a todo el mundo”.

A medida que el sur del Sudán se prepara para independizarse del norte el 9 de julio, en Kadugli y otras partes de Kordofan Meridional,  se ha observado un aumento de la violencia y miles de personas han tenido que huir cerca de las disputadas fronteras interiores de Sudán.

Unos 20 funcionarios de UNICEF –en su mayoría sudaneses y dos de categoría internacional– han vivido y trabajado en el recinto de la Misión de la ONU en Sudán (UNMIS), situada a las afueras de Kadugli, desde que tuvieron que salir apresuradamente de la oficina y casa de huéspedes de UNICEF cuando comenzaron los combates.

En la carrera por encontrar refugio dejaron atrás equipos, documentos y objetos personales. Las casas del personal local pronto cayeron presa de los saqueadores.

Prestar ayuda contra viento y marea

Imagen del UNICEF
© UNICEF Sudan/2011/Vyas
El personal de UNICEF y sus aliados se preparan para distribuir bidones a las personas obligadas a huir de sus hogares debido a los combates en Kadugli y sus alrededores (Sudán).

Debido a que la situación en materia de seguridad es tan peligrosa, los movimientos fuera del complejo de la UNMIS son muy limitados. Esto ha supuesto tomar algunas disposiciones inusuales para asegurarse de que las aproximadamente 10.000 personas desplazadas que se refugian en un campamento improvisado cerca de la base de la UNMIS reciban algo del apoyo que necesitan desesperadamente, especialmente el suministro de agua potable.

“Como no podemos ir nosotros mismos a la ciudad, hemos pedido al contingente indio de mantenimiento de la paz que lleven los dos camiones cisterna a la ciudad todos los días para traer agua a los desplazados”, explicó Vyas. “El viaje de ida y vuelta les toma seis horas, debido a todos los puestos de control que hay que pasar y a otros obstáculos en las carreteras”.

Las tropas indias contribuyen también con otra de las funciones vitales: mantener el orden cuando se distribuye el agua entre las personas que forman largas colas y se empujan para llenar sus bidones con cada envío de 20.000 litros de agua.

“Aquí no hay nadie más que traiga agua, por lo que la gente está desesperada por cada gota”, dijo Vyas. “Ahora por lo menos cada familia desplazada tiene suficiente agua para beber y cocinar”.

Para Vyas, el momento de mayor satisfacción llegó con la confirmación de que los casos de infección diarreica y ocular en el campamento están en declive, una mejora que los funcionarios de la Organización Mundial de la Salud atribuyen al suministro de agua que aportan UNICEF y sus aliados.

Otro factor que contribuyó fue el envío de 50 cajas de jabón que el equipo de agua, saneamiento e higiene –en coordinación con el Ministerio de Recursos Hídricos y la organización no gubernamental local Mubadroon– pudieron distribuir en el campamento y dos hospitales locales.

Intervenciones vitales para la salud

Imagen del UNICEF
© UNICEF Sudan/2011/Vyas
La jefa de la oficina sobre el terreno de UNICEF en Kadugli, Soledad Herrero, habla con niños y niñas desplazados en el estado de Kordofan MERIDIONAL(Sudán). UNICEF ayuda a distribuir suministros vitales.

Otras intervenciones a pequeña escala están teniendo también repercusiones importantes. Alrededor de 750 láminas de plástico de alta resistencia llegaron en una caravana por carretera que pudo pasar a través de El Obeid, a unos 250 kilómetros al norte. UNICEF y Mubadroon se las arreglaron para distribuirlas entre las familias que previamente no tenían donde alojarse, ya sea por el calor del sol o por las lluvias que están cayendo en Kordofan.

Con los mercados cerrados, la comida es escasa, a pesar de que el Programa Mundial de Alimentos y la Sociedad de la Media Luna Roja Sudanesa distribuyeron raciones de alimentos. Los análisis de nutrición realizados entre 283 niños y niñas desplazados revelaron 22 casos de desnutrición grave y 109 de desnutrición moderada. Todos estos niños han recibido galletas de alto contenido energético.

Mientras tanto, el equipo de salud de UNICEF ha proporcionado conjuntos de medicamentos esenciales y de sales de rehidratación oral a las dos clínicas que se han creado en el campamento. Menos fácil de realizar fue la entrega de medicamentos esenciales en varios lugares donde se alojan personas desplazadas, ya que el acceso es muy complicado debido a los combates.

Este fue el resultado de lo que la jefa de la oficina de zona de UNICEF en Kadugli, Soledad Herrero, describe como “heroicos esfuerzos” realizados por los aliados y el propio personal de UNICEF, incluidos los guardias de la oficina que, según ella, arriesgaron sus vidas para garantizar la protección de la oficina de UNICEF contra los saqueadores.

Marcar una diferencia

“Puede que estemos llegando solamente a una pequeña proporción de las personas afectadas por esta crisis, pero estoy muy orgullosa de lo que nuestro equipo ha logrado hacer en una situación increíblemente difícil”, dijo. En algunos momentos, el personal de UNICEF sobrevivía con una comida al día. El agua es casi tan escasa en el recinto de la UNMIS como lo es para muchas personas desplazadas fuera.

Para Herrero, el momento que más aprecia fue cuando encontró a una joven que había desaparecido en medio del pánico producido por un bombardeo especialmente duro. “Encontramos a la joven y cuando su madre me vio, nos abrazamos y lloramos juntas. Me sentí completamente superada por la emoción de ese momento”.


 

 

Audio (en inglés)

15 de junio de 2011. La corresponsal de  UNICEF, Anja Baron, habla con Soledad Herrero, Jefa de la oficina de UNICEF sobre el terreno de Kadugli, sobre la situación en la región sudanesa diez días después de que estallaran las hostilidades.
AUDIO escuche

Búsqueda