Panorama: Jordania

Los trabajadores humanitarios en Jordania se apresuran a satisfacer las necesidades de las familias sirias refugiadas

Imagen del UNICEF
© UNICEF Jordan/2012/Youngmeyer
Los niños y las familias desplazados de Siria sufren condiciones de hacinamiento en las instalaciones de tránsito de Bashabshe en Jordania.

Por David Youngmeyer

AL MAFRAQ, Jordania, 9 de julio de 2012. Remolinos de polvo avanzan como tornados en miniatura en este antiguo campamento de aviación cerca de la ciudad de Al Mafraq, en el norte de Jordania.

Aquí, los miembros del personal del organismo de refugiados de las Naciones Unidas (ACNUR) y UNICEF se reúnen en una carretera expuesta a los rigores del clima y debaten en un tono de urgencia cómo se puede transformar esta tierra yerma en un campamento de tiendas de campaña con capacidad para albergar hasta 150.000 desplazados sirios.

En medio del desierto se levantará un centro de emergencia a gran escala compuesto por tiendas de campaña, fuentes de agua potable, aseos, puntos de distribución de alimentos, centros de salud, espacios seguros para los niños y escuelas de emergencia. Se espera que Za'atari, como se llamará el campamento, tenga una extensión de cerca de 9 kilómetros cuadrados, con cerca de 3,5 kilómetros cuadrados ocupados por familias desplazadas.

“UNICEF y sus aliados trabajan en una carrera a contrarreloj para lograr que el campamento de tiendas de campaña sea operativo”, dijo Dominique Hyde, representante de UNICEF en Jordania,  mientras señalaba que el número de sirios desplazados que cruzan la frontera se ha incrementado considerablemente en la última semana.

Hasta el máximo de la capacidad

Más de 30.000 refugiados sirios han huido a Jordania, y hay más personas que llegan cada día. En la última semana, más de 3.300 refugiados sirios huyeron a Jordania. Como resultado de ello, las actuales instalaciones de tránsito en las inmediaciones de Ramtha se encuentran en el máximo de su capacidad.

La instalación de tránsito de Bashabshe, por ejemplo, donde se inscribe por primera vez a los refugiados sirios en Jordania, tiene una capacidad para alrededor de 500 personas, pero siempre alberga a más de 2.000. A veces llegan hasta 2.500 personas.

En Bashabshe, las personas están por todas partes. Los cuatro edificios de tres plantas que sirven de alojamiento están superpoblados (hasta tres familias comparten una sola habitación) y algunos incluso acampan en los tejados. En el exterior se han extendido lonas para proteger a niños y adultos del sol abrasador. El médico del lugar ve hasta 200 casos al día.

Entre los recién llegados a Bashabshe había una familia de seis miembros. Lama* explicó que su esposo y sus cuatro hijos, todos ellos entre 3 y 10 años, llegaron hacía tres días después de haber estado varios meses desplazados dentro de Siria.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Jordan/2012/Youngmeyer
Unas niveladoras trabajan en un terreno del desierto para levantar un campamento de tiendas de campaña capaces de albergar hasta 150.000 desplazados sirios.

“Hubo muchos tiroteos en la zona donde vivíamos. Mi cuñada y su sobrina murieron asesinadas y mi hermano, su hija y su hijo resultaron heridos. Después de aquello nosotros decidimos irnos para escapar de la violencia”, dijo. Durante su huida, fueron víctimas de un tiroteo y su esposo recibió un disparo en la pierna.

La familia tuvo que desplazarse por el interior del país desde que su casa, en el oeste de Siria, fuera destruida hace unos siete meses. “Vivíamos con otras familias. Estaba lleno de gente y teníamos hambre y sed”.

Lama dijo que el comportamiento de los niños ha empeorado. “Vieron gente que había sido asesinada y esto les ha afectado. Están retraídos y no hablan mucho. A veces son agresivos”.

Los dos hijos mayores no pudieron asistir a la escuela durante el año pasado. Incluso cuando la escuela estaba abierta, salir de casa era demasiado peligroso para ellos.

La intensificación de la respuesta humanitaria

UNICEF proporciona agua y servicios esenciales de saneamiento en Bashabshe y otras dos instalaciones de tránsito en Ramtha, que benefician hasta ahora a casi 9.000 desplazados sirios. Estos servicios se complementan con sesiones sobre la conservación del agua y concienciación sobre la higiene. Más de 6.500 niños y niñas sirias vulnerables y sus familias han participado en actividades psicosociales y las cifras siguen en aumento. En las próximas semanas se distribuirán alrededor de 3.000 conjuntos de higiene para bebés.

Lama y su familia abandonarán pronto Bashabshe para reunirse con familiares en otra parte de Jordania. Pero para muchos otros, el nuevo sitio de tiendas de campaña de Za'atari se convertirá en un refugio temporal. UNICEF colabora con sus aliados para preparar el lugar con el fin de poder albergar a las decenas de miles de personas que se espera que lleguen en breve.  

Ya hay cerca de 100.000 sirios registrados como refugiados en Jordania y en otros tres países de la región: Líbano, Turquía e Iraq. Alrededor de la mitad son niños y jóvenes.

“UNICEF está ampliando urgentemente su respuesta humanitaria y requiere 7,5 millones de los 14,8 millones de dólares solicitados para que Jordania pueda atender las necesidades urgentes del creciente número de niños y jóvenes sirios desplazados”, dijo Hyde.

* Los nombres son ficticios para proteger la identidad de las personas.

 


 


 

 

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