Agua, saneamiento e higiene

El agua en las guerras: el cuidado de la infancia en las situaciones de conflicto

En el Afganistán, las relaciones que estableció UNICEF hace mucho tiempo con las dependencias gubernamentales, las organizaciones no gubernamentales y los contratistas privados garantizaron que las labores relacionadas con los servicios de agua y saneamiento, entre ellas las operaciones de cavado de pozos de agua, continuaran incluso durante el período más intenso de bombardeos de la campaña militar de 2002.

La crisis en el Iraq ha hecho necesario que UNICEF llevara a cabo la mayor operación relacionada con el suministro de agua y saneamiento ambiental de su historia. El programa de agua y saneamiento ambiental realizado en el Iraq durante 2003 abarcó la reparación de las plantas de tratamiento de agua y de los sistemas de distribución de agua, la recolección de residuos sólidos, las reparaciones de las estaciones de bombeo cloacales y el transporte de millones de litros de agua a Bagdad, Basora y otras ciudades.
En 2000, UNICEF estableció una serie de compromisos institucionales básicos, que fijan las prioridades de las respuestas iniciales de UNICEF en pro de la protección y atención de los niños y niñas y mujeres en situaciones de conflicto o inestabilidad.

En materia de suministro de agua y saneamiento ambiental, UNICEF se compromete a garantizar que esos sectores de la población dispongan de:

  • El suministro de la cantidad mínima indispensable de agua potable
  • Servicios e instalaciones de purificación del agua
  • Servicios seguros de transporte y almacenamiento del agua
  • Labores de fomento de la higiene
  • Servicios e instalaciones de eliminación de los excrementos y residuos sólidos.

Debido a que el suministro básico de agua y saneamiento ambiental tiene una importancia fundamental para la supervivencia, esas actividades se ponen en marcha en las 72 horas posteriores al inicio de la situación de emergencia.
La Sra. Bellamy exhortó a los gobiernos a que continúen invirtiendo en los servicios de agua potable y saneamiento ambiental, e hizo notar que las tasas de mortalidad infantil debida a la diarrea disminuyeron notablemente desde el diseño de 1980, cuando morían casi tres millones de niños y niñas por año por esas causas.

“La mejor manera de evitar las consecuencias de una situación de emergencia consiste en potenciar a las comunidades locales para que se hagan cargo del suministro de su propia agua y que los gobiernos realicen las inversiones necesarias para garantizar el suministro seguro de agua y saneamiento ambiental aún durante los períodos más difíciles”, agregó la Sra. Bellamy.
Mejoran las condiciones en todo el mundo

En algunos países, las actividades de emergencia ejercen una influencia positiva sobre la elaboración de los programas de agua, medio ambiente y saneamiento posteriores a las situaciones de emergencia.

En Burundi y Zimbabwe, los programas de fomento de la higiene de emergencia en los campamentos y comunidades arrojaron como resultado niveles más elevados de concienciación sobre la higiene y un aumento de la demanda de programas de educación sobre la higiene por parte de las autoridades locales.

En el Sudán, los programas de emergencia han traído aparejado un mejoramiento de la gestión descentralizada de los sistemas de suministro de agua; y en otros países, como Etiopía y Tayikistán, el programa de apoyo durante situaciones de emergencia de UNICEF ha dado lugar a nuevas formas de gestión de esas situaciones, que resultan, además, más eficaces con respecto al costo que las anteriores.

Teniendo en cuenta el aumento del número de situaciones de emergencia en todo el mundo, así como su creciente complejidad, el suministro eficaz y oportuno de servicios e instalaciones de agua y saneamiento ambiental a los sectores más afectados de la población en tiempos de necesidad continúa siendo el logro más importante de UNICEF.


 

 

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