Agua, saneamiento e higiene

Agua, saneamiento y educación en las escuelas

Imagen del UNICEF
© UNICEF/HQ06-0342/Giacomo Pirozzi
Una niña sale de una letrina en un centro acogedor escolar para las niñas cerca de Quetta, Pakistán.

Varios factores relativos al agua, el saneamiento y la higiene afectan en muchas formas el derecho a la educación de la infancia. Si no gozan de una buena salud, los menores no pueden desarrollar todo su potencial educativo. A modo de ejemplo, vale destacar que 400 millones de niños y niñas en edad escolar son infectados anualmente por parásitos intestinales que, como lo demuestran las investigaciones pertinentes, socavan su capacidad de aprendizaje.

El UNICEF y sus aliados concentran los recursos en el mejoramiento de la salud de los niños y las niñas en edad escolar, haciendo hincapié en la necesidad de fomentar la higiene, desarrollar los conocimientos para la vida y suministrar a las escuelas instalaciones para el abastecimiento de agua, el saneamiento y el lavado de manos.

Imagen del UNICEF
© IRC, Netherlands

La importacia de las escuelas

Las escuelas determinan parcialmente el estado de salud de los menores y su bienestar al brindarles un ambiente salubre o insalubre. Aunque ha quedado ampliamente demostrado que las instalaciones sanitarias y de abastecimiento de agua en las escuelas resultan fundamentales para fomentar las buenas prácticas de higiene y el bienestar de la infancia, gran parte de los establecimientos escolares cuenta con sistemas muy deficientes. Dichas deficiencias pueden variar desde la existencia de instalaciones sanitarias inadecuadas hasta la ausencia absoluta de letrinas y de agua apta para la higiene y el consumo humano. Esa situación contribuye a aumentar las tasas de inasistencia y deserción escolar de las niñas.

Las escuelas también pueden funcionar como ámbitos clave de generación del cambio mediante la transmisión de conocimientos útiles para la vida en materia de salud e higiene. Con frecuencia, las niñas y los niños están ansiosos por aprender y se muestran dispuestos a internalizar las ideas nuevas. El aprendizaje de nuevas prácticas de higiene en la escuela puede llevar a la adopción de comportamientos positivos que se mantendrán toda la vida. Los docentes pueden servir de modelosEl aprendizaje de nuevas prácticas de higiene en la escuela puede llevar a la adopción de comportamientos positivos que se mantendrán toda la vida. no sólo para sus alumnos sino también para toda la comunidad. Los niños y las niñas que van a la escuela pueden influir en los comportamientos de sus familiares, tanto los adultos como sus hermanos y hermanas menores, y de esa manera ejercer una influencia positiva en toda la comunidad. Además, resulta más rentable trabajar mediante programas escolares con los niños y las niñas que con los adultos. El UNICEF, junto con sus aliados a nivel mundial y nacional, participa en diversos programas orientados a mejorar el saneamiento y fomentar la higiene en las escuelas. Uno de los resultados de esas labores de colaboración ha sido la realización del Manual de Saneamiento Escolar y Educación Sanitaria. Asimismo, el saneamiento escolar forma parte integral de las actividades del UNICEF en más de 30 países.

Las niñas primero

Las tareas domésticas, como la recolección de agua, impiden que muchas niñas vayan a la escuela. Incluso en los casos en que asisten a clases, cuando se necesita agua, ellas son las encargadas de buscarla. Las demás labores del hogar, como la limpieza de las letrinas y la eliminación de los desperdicios, también recaen principalmente en las mujeres y niñas. Cuando un integrante de la familia se enferma, con frecuencia a causa de deficiencias en materia de higiene, lo más probable es que la niña deba permanecer en el hogar para cuidarlo.

Cuando las fuentes de agua se encuentran más cerca de los hogares, las niñas disponen de más tiempo libre y aumentan las tasas de asistencia escolar. Aunque todos los alumnos necesitan un ambiente de aprendizaje salubre e higiénico, la ausencia de instalaciones sanitarias afecta a las niñas en mayor grado que a los niños. Las niñas necesitan instalaciones sanitarias seguras, limpias, privadas y separadas por género en las escuelas. Por otra parte, los programas de agua y saneamiento del UNICEF procuran que las actitudes y las prácticas discriminatorias de las comunidades no se repitan en las escuelas. Las niñas no deben verse obligadas a acarrear agua y limpiar las letrinas en la escuela, tal como sucede generalmente en sus hogares.


 

 

Recursos de Internet

Estos sitios web en inglés, desarrollados en colaboración con UNICEF, proporcionan información y herramientas adicionales.

Agua, saneamiento e higiene en las escuelas (auspiciado por IRC).

Equipo de agua, saneamiento e higiene en las escuelas (ausipiciado por el programa "Agua y saneamiento").

Vídeos (en inglés)

Vídeos de UNICEF, agua, saneamiento y educación en las escuelas
(todos los clip están en Real player)

Kenya
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Mozambique
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Myanmar
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Zambia
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Saneamiento total dirigido por las escuelas

El "Saneamiento integral dirigido por las escuelas" coloca a la infancia en el centro de la aceleración del saneamiento total en escuelas, hogares y comunidades. Lea más.

La portada y directrices en inglés del "Saneamiento integral dirigido por las escuelas" en Nepal.

La portada y directrices en nepalés del "Saneamiento integral dirigido por las escuelas" en Nepal.

 

Sitio web de WASH en las escuelas

Visite el nuevo sitio web de "Agua, saneamiento e higiene en las escuelas"

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