Agua, saneamiento e higiene

Equidad

Millones de niños de comunidades pobres siguen sin tener acceso a agua y retretes, a pesar de los avances considerables que se han logrado en otras partes del mundo.

Existen desigualdades muy notorias entre quienes tienen acceso y quienes no.

• Una tercera parte de la población mundial sigue sin utilizar servicios de saneamiento mejorados.

• Los 48 países menos desarrollados del mundo cuentan con los niveles más bajos de acceso a agua limpia.

• El 79% de las personas que utilizan fuentes de agua no mejoradas se encuentran en zonas rurales.

• Siete de cada 10 personas que no utilizan servicios mejorados de saneamiento viven en zonas rurales, al igual que los 9 de cada 10 que defecan al aire libre.

Lo más común es que sean las comunidades pobres, los niños de zonas rurales y los niños que sufren discriminación por razón de sexo o grupo étnico quienes experimentan las desigualdades más extremas.

El desarrollo sostenible no puede lograrse a menos que podamos cumplir el derecho que todos los niños tienen al agua y los servicios de saneamiento.

Equidad para mujeres y niñas

La falta de acceso a agua limpia y retretes básicos afecta a las mujeres y las niñas de manera desproporcionada. Algunas de las numerosas consecuencias derivadas de esto tienen efectos inmediatos, y otras, a largo plazo.

En muchas comunidades, las niñas no van a la escuela porque deben ir a buscar agua. Algunas investigaciones revelan que en 45 países en desarrollo, en 7 de cada 10 hogares, la carga de ir a buscar agua recae sobre las mujeres y las niñas.

También es frecuente que las niñas no puedan ir a la escuela porque no tienen un lugar seguro donde llevar a cabo sin riesgos su higiene menstrual.

En algunas culturas, las mujeres y las niñas que no tienen acceso a retretes básicos esperan hasta que se hace de noche para salir a hacer sus necesidades al aire libre. Además de la incomodidad causada por la larga espera, esta práctica también puede ocasionar enfermedades graves.

Reducir la desigualdad

En resumen, el objetivo de UNICEF en lo referente a WASH consiste en promover la supervivencia, la protección y el desarrollo de los niños, así como fomentar los cambios necesarios de comportamiento para poder disfrutar de todos los beneficios derivados del agua y los servicios de saneamiento.

Uno de los propósitos fundamentales de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, acordado por los estados miembros de las Naciones Unidas en septiembre de 2015, es el de reducir la desigualdad. Si queremos lograr el Objetivo 6 de esta agenda, “el acceso al agua y el saneamiento para todos”, primero debemos atender a los niños más vulnerables y desfavorecidos.



 

 

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