Suministros y logística

Comprimidos dispersables

COMPRIMIDOS DISPERSABLES:

1. Antecedentes

Muchos medicamentos sólo están disponibles para adultos, por lo tanto, la administración de la dosis exacta a los niños resulta fundamental. El sabor del medicamento es también un parámetro importante para adaptarse al tratamiento y seguirlo.


El ajuste de fórmulas adultas para dosis pediátricas se realiza a menudo cortanto o machacando los comprimidos, abriendo las cápsulas y usando el polvo para obtener un líquido, mediante la dilución de preparados concentrados o la utilización de inyecciones orales.
Como consecuencia directa, a los niños se les da a menudo fórmulas que no han sido elaboradas para ellos. Esta práctica puede comprometer la eficacia y la seguridad del tratamiento.

Durante los dos últimos años la OMS y UNICEF han unido sus esfuerzos en la promoción del desarrollo de fórmulas farmacéuticas pediátricas para niños de distintas edades, incluidos los comprimidos dispersables que se deshacen en el agua o una pequeña cantidad de leche materna.

2. Clasificación etaria de los pacientes pediátricos

Los medicamentos pediátricos deben permitir la administración exacta de la dosis a los niños con edades y pesos distintos. Además, la fórmula debe ser aceptable para el niño en lo referente al sabor y fácil de administrar para el adulto al cuidado del niño.

Durante la infancia hay cambios significativos en la capacidad de manejar formatos de dosis diferentes. La OMS ha propuesto la siguiente clasificación etaria:

- Recién nacidos prematuros (menos de 37 semanas de gestación).
- Recién nacidos a término (0 a 28 días).
- Lactantes y niños de corta edad (de 1 mes a 2 años).
- Niños, preescolar (de 2 a 5 años).
- Niños, escolar (de 6 a 11 años).
- Adolescentes (de 12 a entre 16 y 18 años [dependiendo de la región]).

La medicación oral es la vía preferida para la administración a los niños.

Las medicinas líquidas de pequeño volumen son apropiadas para el uso en las categorías de edad más jóvenes.
Los niños con edad inferior a los cinco años por lo general tienen problemas para tragar pastillas y cápsulas (disfagia).
La disfagia puede superarse desarrollando formatos de dosis sólidas (comprimidos dispersables) que se disuelven, dispersan o mezclan con el alimento, la leche o el agua antes de la administración.
Los comprimidos dispersables son una fórmula conveniente para lactanes, niños de corta edad y niños en edad preescolar.

3. Definición

Los comprimidos dispersables son pastillas sin recubrimiento o película protectora que pueden dispersarse en un líquido antes de administrarse y que dar lugar a una dispersión homogénea.

Los comprimidos dispersables por lo general se deshacen al cabo de tres minutos si se introducen en agua o en una pequeña cantidad de leche materna.

4. Ventajas de los comprimidos dispersables frente a las fórmulas líquidas

En términos generales, los comprimidos dispersables son:
- más convenientes para principios farmacéuticos activos con estabilidad insuficiente en agua,
- más fácilmente transportables y acarrean menores costes de manejo y transporte para la misma cantidad del principio activo (menos volumen, menos peso),
- más fáciles producir y los gastos de producción son inferiores, lo que los hace más económicos que las fórmulas líquidas estándares.

Otras ventajas incluyen:
- pueden usarse con niños de muy corta edad (0 a 6 meses),
- son fáciles de dispensar y requieren una manipulación mínima por parte de los profesionales de la salud y los progenitores antes de su uso, lo que reduce al mínimo el riesgo de errores,
- necesitan una pequeña cantidad de agua para su administración.
- pueden dispersarse en la leche materna.

5. Otras especificaciones de las fórmulas dispersables

  • Al igual que las fórmulas líquidas, el sabor de un comprimido dispersable es un parámetro crucial que condicionará la admisibilidad por parte del niño y el seguimiento del tratamiento. El enmascaramiento del sabor se obtiene añadiendo aromas y/o edulcorantes a la fórmula.
  • Los comprimidos dispersables tienen menos resistencia física que las pastillas normales; son más sensibles a la humedad y pueden degradarse en condiciones de humedad más altas. Hay que proteger cada comprimido de la humedad ambiental.
  • La calidad del embalaje es crítica para garantizar la conservación del producto.
  • Los comprimidos dispersables vienen generalmente envasados en blisters -láminas alveoladas- (aluminio/PVC) o tiras (aluminio).
    El fabricante garantiza la estabilidad del comprimido dispersable en el embalaje primario (blisters o tira).


6. Recomendaciones para el uso de fórmulas dispersables

  • Para una dispersión en una pequeña cantidad (5 a 10mL) del líquido (agua limpia o leche).
  • Se recomienda usar un contenedor limpio y apropiado para dispersar los comprimidos.
  • Se puede remover levemente el líquido para ayudar a la dispersión antes de ingerir. 
  • Como parte de la sustancia activa puede permanecer en el contenedor después de ingerir, es aconsejable aclararlo con una pequeña cantidad de agua o leche y tragar de nuevo. 
  • Los comprimidos dispersables no deberían partirse o masticarse.
  • El manejo cuidadoso de comprimidos dispersables es necesario pues son mucho más frágiles que las pastillas normales (más quebradizos, menos resistentes a la fricción).

Los comprimidos dispersables deben utilizarse inmediatamente después de retirar el embalaje del blister. Su estabilidad fuera de éste no puede garantizarse.

HKN 12.03.2010

 

 


 

 

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