Suministros y logística

La educación de las niñas en la República Democrática del Congo: conjuntos educativos

Imagen del UNICEF
© UNICEF/DRC-04/23/Katya Marino
En la región de Goma, República Democrática del Congo, un maestro distribuye material educativo proporcionado por el UNICEF a niños de escuela primaria.

COPENHAGUE, 11 de abril de 2005 – Después de varios años de guerra y deterioro económico, el panorama de la educación en la República Democrática del Congo es muy poco alentador: de los 4,6 millones de niños que no acuden a la escuela, 2,5 millones son niñas. Este es uno de los 25 países donde el UNICEF ha intensificado sus esfuerzos para impulsar la educación de las niñas.

Una de las principales razones por las que los niños y, en especial, las niñas, no estudian o abandonan la escuela es que las familias se ven obligadas a incurrir en gastos por concepto de útiles como bolígrafos, pizarras, cuadernos, lápices de color, etc. En 2005, el UNICEF ha asumido un enorme desafío: suministrar a tiempo, para el inicio del nuevo año escolar en septiembre de 2005, material educativo a 2,5 millones de niños – la mitad de los cuales son niñas – y a 55.000 maestros. Esto implica producir y distribuir 36.000 kits educativos. Los de los estudiantes contienen lápices de colores, cuadernos de ejercicios, bolígrafos, una regla, un afilalápices y un borrador, así como también una bolsa para llevar todos esos artículos. Los de los maestros incluyen libros de ejercicios, bolígrafos, tiza blanca y de colores y una bolsa.

Para obtener los mejores precios y facilitar el acceso de más niños y niñas a la escuela, la División de Suministros del UNICEF adquirirá los artículos al por mayor en el mercado mundial. De hecho, la República Democrática del Congo no dispone de una cantidad suficiente de material educativo de buena calidad. Mientras que alrededor del 20% de los conjuntos serán empacados en el almacén del UNICEF en Copenhague, el resto del material será enviado a los tres puntos de entrada a la República Democrática del Congo (Goma, en el nordeste; Matadi, en la costa occidental, y Lubumbashi, en el sudeste). En cada punto de entrada se establecerán, por lo menos, tres líneas de empaque.

De allí, los conjuntos se enviarán a los centros de distribución por avión, camión, bote y bicicleta. Los directores, los maestros y los alumnos recogerán los suministros y los llevarán a sus respectivas escuelas. La participación de los niños y las niñas les permite presenciar la llegada de los útiles a su escuela. En algunos lugares donde aún hay conflicto, el personal del UNICEF buscará acuerdos con la milicia local para que los suministros puedan pasar sin peligro.

Con el objeto de motivar a los progenitores, a los niños y a las niñas, el UNICEF se asegurará de que todos los elementos lleguen a su destino para el comienzo del nuevo año escolar. Además, en toda la República Democrática del Congo se llevará a cabo una gran campaña para motivar a la población, en la que intervendrán varios medios de comunicación. Incluso, un famoso cantante congoleño interpretará una canción sobre la importancia de que las niñas se eduquen.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/DRC-04/32/Katya Marino
Varios maestros llegan en bicicleta a un centro de distribución, donde recogen los kits que necesitan para dictar clases. A continuación los llevan a sus escuelas.

Antecedentes

Debido a que el material educativo de buena calidad es muy escaso en la República Democrática del Congo, durante muchos años, y sin mediar situaciones de emergencia, este país ha sido el principal receptor de elementos educativos de la División de Suministros. En 2004, y de común acuerdo con la oficina del UNICEF en ese país, la División de Suministros lo dotó de más de 2,5 millones de dólares en conjuntos educativos.

A nivel mundial, el UNICEF adquirió 71 millones de dólares en elementos educativos durante el año 2004. La División de Suministros proporcionó conjuntos “escuela en una caja” (que incluyen útiles de reposición) en número suficiente para permitir que 10 millones de niños y niñas volvieran a la escuela. Tanto esos conjuntos como los que contienen material recreativo ya forman parte de la respuesta habitual del UNICEF en las situaciones de emergencia y en las etapas posteriores. En algunos países es necesario adaptarlos al contexto y a las necesidades locales. El hecho de que el UNICEF haya incrementado su aporte en material educativo a 25 países refleja la importancia que atribuye a la educación de las niñas.

El UNICEF tiene el compromiso de colaborar para reabrir escuelas y poner en marcha instalaciones educativas y recreativas en las primeras seis a ocho semanas después de ocurrida la emergencia, sea un desastre natural o un conflicto. Los programas de educación y rehabilitación pueden tomar varios años. Y, desde luego, exigen trabajar arduamente para la consecución y distribución de los suministros.


 

 

Catálogo de suministros del UNICEF

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