Iraq - País en crisis

Mediante la mayor operación logística de su historia, el UNICEF colabora para que los niños del Iraq retornen a clases en septiembre

Imagen del UNICEF
© UNICEF/SD/03/Sandie Blanchet
Rebekah Prole, una integrante del personal del UNICEF, empaca materiales escolares para alumnos en el almacén del UNICEF, en Copenhague. El UNICEF prepara unos 15.000 conjuntos de materiales escolares para alumnos, que serán enviados al Iraq.

Nueva York, 16 de julio de 2003 – A fin de ayudar a que 4 millones de niños iraquíes puedan retornar a las aulas en septiembre, el UNICEF ha puesto en marcha la mayor operación de suministro de materiales para la educación de su historia. La operación se desarrolla al mismo tiempo que una campaña nacional de reconstrucción de unas 1.000 escuelas en estado ruinoso que se llevará a cabo, supeditado a la disponibilidad de los fondos que suministren los donantes, en coordinación con diversos aliados como el Ministerio de Educación, la Autoridad Provisional de la Coalición y varias organizaciones no gubernamentales.

El UNICEF se propone adquirir en los próximos dos meses 42.000 conjuntos de materiales escolares para alumnos (cada uno de los cuales satisface las necesidades de 80 niños y niñas). Esos materiales abastecerán las necesidades de 3,36 millones de estudiantes y, combinados con los suministros con que ya cuenta el UNICEF en Bagdad, constituirán los recursos esenciales de aprendizaje suficientes para todos los alumnos primarios del país.

También se suministrarán casi 9.000 conjuntos de materiales para maestros (cada uno de los cuales puede abastecer a 15 docentes), más de 8.000 conjuntos de pizarras (cada uno sirve para cuatro clases) y más de 8.000 cajas de tizas (suficientes para satisfacer las necesidades de unos 4 millones de alumnos durante un año).

El UNICEF comenzó a producir 15.000 conjuntos de materiales escolares para alumnos en sus almacenes de Copenhague a fines de junio, a la velocidad sin precedentes de 2.500 unidades por semana. Cada conjunto contiene 23 artículos distintos, como plumas, tijeras, bloques de construcción para los niños de corta edad, crayones, tizas, cinta engomada, manuales de ejercicios escolares, pizarras y borradores. Estos conjuntos están diseñados para los alumnos y las alumnas de primero y segundo grado de primaria.

A partir de mediados de julio, el UNICEF también producirá en Copenhague los conjuntos de materiales para maestros y los conjuntos de pizarras a razón de 3.000 por semana. Entre los materiales destinados a los maestros figuran los manuales de ejercicios, una regla y una escuadra de pizarrón para la enseñanza de geometría, plumas, un libro de registro y un conjunto de elementos de geometría. Esos conjuntos de materiales se producen específicamente para el Iraq.

Se necesita ayuda adicional

Para poder realizar este enorme esfuerzo, la División de Suministros del UNICEF ha contratado a unos 20 empleados de almacenaje adicionales en su sede, en Copenhague, y ha puesto en funcionamiento una nueva línea de producción. Sin embargo, ni siquiera estas medidas resultarán suficientes para satisfacer la demanda, de manera que el UNICEF ha subcontratado a terceros la producción de 27.000 conjuntos de materiales escolares para alumnos.

A tal fin, se han seleccionado tres compañías de China, India y Turquía, respectivamente. El UNICEF otorga gran importancia a la entrega de materiales de buena calidad a tiempo y a precios razonables. Esas compañías remitirán los materiales directamente a Bagdad, y la oficina del UNICEF en el Iraq y el Ministerio de Educación se encargarán de distribuirlos en todo el país.

“…No puede haber inversión más sensata, ni más rentable, que educar a la niñez, tanto a las niñas como a los niños. El grado de desarrollo que tengan esos niños no sólo será un factor determinante fundamental de su futuro, sino del futuro de las sociedades en su conjunto”, afirmó la Directora Ejecutiva del UNICEF, Carol Bellamy, al referirse al Iraq. “El poder de la educación no se limita a la adquisición de los conocimientos necesarios para obtener el éxito económico, sino que es un factor que contribuye a la construcción de la nación y a la reconciliación”.

Otros obstáculos que superar

Lograr que todos los niños en Iraq retornen a la escuela continúa siendo el objetivo que tratan de conquistar el UNICEF y sus aliados. Además del mal estado de las escuelas y la carencia de materiales educacionales, el logro de esa meta se hace también más difícil debido a la inseguridad, la violencia, el desprecio por las leyes y el derrumbe de la economía, que también afectan especialmente a las niñas.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/SD/03/Sandie Blanchet

El UNICEF está profundamente preocupado por las condiciones imperantes en la mayor parte del país en materia de seguridad. Debido a la intensidad y frecuencia de los actos de violencia en las calles y a la anarquía imperante, las tasas de asistencia escolar, y especialmente las de las niñas, son bajas. Aunque esas tasas varían entre las diversas zonas y escuelas, se calcula que la tasa promedio de asistencia a clases es del 60%, bastante por debajo de los niveles que existían antes de la guerra.

El legado de guerras y sanciones contra el Iraq ha tenido graves consecuencias para las tasas de asistencia escolar de las niñas. Antes de la Guerra del Golfo, en 1991, el 92% de las niñas iraquíes iban a la escuela. Al comenzar el conflicto siguiente, esa tasa se había reducido a apenas el 68%. Esto se debió principalmente a que muchas familias no contaban ya con los recursos necesarios para que todos los niños continuaran estudiando, de manera que se retiró a las niñas de las aulas para que ayudaran con las tareas domésticas o cuidaran a sus hermanos y hermanas más pequeños mientras que los hermanos mayores siguieron estudiando.

Las normas culturales dominantes, especialmente en las zonas rurales, afectan de manera negativa a la educación de las niñas. Una de cada tres niñas iraquíes debe abandonar la escuela para ayudar a su familia con las labores del hogar o para cuidar a sus hermanos o hermanas más pequeños.

El UNICEF colabora con varios aliados a fin de alentar a los padres y las madres a que matriculen a sus hijas y les permitan estudiar hasta completar su educación básica, por lo menos. También da su apoyo a los proyectos de educación no estructurada para los adolescentes que hayan abandonado sus estudios escolares, especialmente las niñas.

Las niñas están ansiosas por aprender

Hace cinco meses, el UNICEF comenzó a restaurar la escuela a la que asistía Zhara Ali, de 12 años de edad. Se trata de la escuela Al Najoom –o Estrellas— ubicada en el distrito de Al-Mada'in, a 35 kilómetros al sur de Bagdad.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/ICEF-1655
Zhara, de 12 años, está decidida a seguir estudiando. En septiembre recibirá los materiales escolares que le facilitará el UNICEF y asistirá a clases en una escuela reconstruida con ayuda del UNICEF.

La escuela de Zhara fue una de las seis escuelas primarias que se reconstruyeron en ese distrito, que cuenta con una población estudiantil de 2.200 niños y niñas en edad escolar primaria. Allí se repararon las aulas ruinosas, los patios inundados y los excusados inoperantes, y se instalaron bebederos y otros equipos esenciales.

A pesar de las dificultades que tiene que confrontar, Zhara está ansiosa por aprovechar estas renovaciones en la escuela. Aunque todas sus primas abandonaron sus estudios antes del sexto grado, Zhara está decidida a seguir yendo a clase. La niña dedica mucho tiempo a cuidar a sus hermanos mellizos más pequeños –una niña y un niño de dos años de edad—y a cocinar para su familia, pero aun así encuentra tiempo para estudiar.


 

 

Búsqueda