Panorama: la India

Los niños y niñas levantan el mapa de su comunidad gracias a la tecnología en la India

Imagen del UNICEF
© UNICEF India/2011/Crouch
Rakhi Kundu, de 17 años, y sus compañeros voluntarios apoyados por UNICEF, han establecido un mapa detallado de la colonia Rishi Aurobindo en Calcuta (la India) que ahora estará vinculado a Google Earth.

Por Diana Coulter

CALCUTA, la India, 27 de abril de 2011. Salim Sheikh, de 13 años, y sus amigos ubican un barrio de tugurios de Calcuta en el mapa, literalmente. Desde hace un año, han recopilado datos sobre las personas, las pequeñas chozas de ladrillo, las calles atestadas, los templos dispersos, los árboles, las bombas de agua y otros elementos que identifican la colonia Rishi Aurobindo en el este de Calcuta.

Con el apoyo de UNICEF y la organización no gubernamental local Prayasam han creado un mapa de colores de su comunidad dibujado a mano. Pronto, también colocarán gran parte de la información en Google Earth, uno de los sistemas más conocidos del mundo de cartografía por computadora. Cuando lo hagan, Salim dice que por fin se sentirá seguro en su bullicioso universo.

“Con este mapa, todos en el mundo sabrán que estamos aquí. Somos una comunidad con muchas  cuestiones e ideas, al igual que cualquier otra”, dice.

Cartografía para el cambio

Es esta confianza la que inspira claramente a los  vecinos de Salim cuando él y otros voluntarios trabajan en la comunidad, que tiene una población de 9.000 habitantes. Además de la labor de cartografía, han reunido una lista de preocupaciones de los residentes, adoptado medidas concretas en la lucha contra la poliomielitis y el paludismo, ayudado a niños pobres a asistir a la escuela, buscando fuentes de agua y mejorando la higiene pública.

El proyecto –denominado Awaz o “voz”– ha impulsado el cambio dirigido por los niños y niñas en una comunidad que no hace mucho era sobre todo conocida por la delincuencia. El objetivo es ayudar a los niños a comprender sus derechos y prerrogativas y darles la oportunidad de hablar sobre el desarrollo.

El proyecto de cartografía se inició en 2010 como parte de un programa más amplio de participación infantil, patrocinado por UNICEF y ejecutado por Prayasam, destinado a niños y niñas escolarizados y no escolarizados de zonas seleccionadas de Calcuta. A Salim y a sus amigos se les ocurrió la idea de levantar un mapa de la comunidad durante una serie de talleres sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Al principio, los niños recibieron capacitación para utilizar las herramientas tradicionales de cartografía. Más tarde aprendieron a utilizar la innovadora tecnología del teléfono móvil desarrollado por Matt Berg en el Instituto de la Tierra de la Universidad de Columbia. Recientemente nombrada una de las personas más influyentes del mundo por la revista Time, Berg creó por primera vez el sistema para ayudar a reunir información sobre la salud de la comunidad en los países empobrecidos.

Las encuestas por hogares

Con el sistema de Berg en Calcuta, los niños pudieron llevar a cabo una encuesta por hogares. Con visitas de puerta en puerta, confeccionaron tablas con detalles como el número de residentes, su edad, su ocupación y los problemas de salud.

En equipos de cuatro, cada niño tenía una tarea específica, como fotografiar, hacer las tablas, cartografiar o tomar notas. Fotografiaron bombas de agua, fuentes de energía y puntos de interés como las escuelas y templos.

La encuesta fue ejecutada con precisión militar, como recuerda Bhrati Das, una residente de 36 años de la zona. “Los niños trabajaron muy duro, porque esta cartografía de la comunidad era muy importante”, dice. “Hemos cooperado porque hasta ahora la zona no estaba en un mapa y nunca se hizo nada por nosotros”.

Imagen del UNICEF
© UNICEF India/2011/Crouch
Durante el último año, niños y niñas han recopilado datos sobre la colonia Rishi Aurobindo en Calcuta, la India. También han comenzado a prestar apoyo a varias campañas de vacunación gracias a los conocimientos que han obtenido.

Después de recopilar los datos, los niños hicieron el primer borrador del mapa en una hoja grande de papel. Rotularon y codificaron con colores claramente cada detalle, desde las casas a las lámparas de la calle.

Ahora, el mapa y la encuesta –que permitieron localizar 71 fuentes de agua, pero ninguna lo suficientemente limpia para beber–pueden utilizarse también como un instrumento de sensibilización.

“El acceso al agua potable es el mayor problema en nuestra comunidad actualmente”, comenta Prabir Saha, de 15 años. “El agua es de color amarillo (con arsénico y hierro) por lo que sólo la utilizamos para lavar o cocinar”.

Casi todos los días, los niños como Prabir deben caminar por las peligrosas líneas de ferrocarril y esperar horas en una bomba cercana, algunas veces no pueden obtener agua porque las autoridades se oponen. Los enfrentamientos y las multas son frecuentes.

Ahora, con los datos del mapa y de la encuesta como prueba, la comunidad se dirigirá al representante electo local y a los funcionarios municipales en busca de ayuda.

Campañas de la comunidad

Das dice que ya se han logrado mejoras. Mientras señala un poste de luz en un callejón atestado, observa: “Las cosas ya están mejor. Tenemos más luz aquí”. Los niños también utilizan datos de la encuesta para seleccionar hogares durante las campañas de inmunización contra la poliomielitis.

Marchan habitualmente en equipos armados con megáfonos de papel hechos a mano y símbolos mientras gritan: “Shunun, shunun (escuchen)”, implorando a los vecinos para que lleven a los niños a recibir las gotas contra la poliomielitis. Asimismo, llevan ellos mismos a los más pequeños a las cabinas de inmunización.

Los niños también ejercen tareas de movilización para las campañas de información sobre el paludismo, para verificar cómo están los niños que abandonan la escuela, o para enseñar las técnicas apropiadas para el lavado de manos. Abordan temas difíciles, como el matrimonio infantil y la trata de seres humanos, con títeres y representaciones callejeras en los festivales de la comunidad.

Por el momento, los niños tienen muchas ganas de poner su mapa y las fotos en Google Earth. “Queremos que todos sepan lo bueno que este lugar puede ser”, dice con orgullo Shikha Patra, de 13 años.


 

 

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