Panorama: Nigeria

Kanu Nwankwo, Embajador de Buena Voluntad, promueve en Lagos, Nigeria, la iniciativa “Fútbol por la esperanza”

Imagen del UNICEF
© UNICEF/2008/Abdulmalik
Los jóvenes jugadores, entrenadores y cuidadores del Equipo UNICEF, que participa en el Proyecto Excel, junto a Kanu Nwankwo, Embajador de Buena Voluntad del organismo internacional.

Por Oluseyi Abdulmalik y Geoffrey Njoku

LAOS, Nigeria, 6 de agosto de 2008 – Cientos de niños de la localidad de Agege se congregaron entusiasmados para saludar al astro nigeriano de fútbol Nwankwo Kanu, que los visitó en calidad de Embajador de Buena Voluntad de UNICEF. La presentación de Nwankwo clausuró la primera fase del Proyecto Excel, una iniciativa conjunta del movimiento ‘“Fútbol por la esperanza” de la FIFA, la ONG Search and Groom Youth Development Centre y UNICEF.

El objetivo principal del movimiento ‘“Fútbol por la esperanza” consiste en fortalecer el desarrollo social y humano sostenible en esferas como el mejoramiento de la atención de la salud, los derechos de la infancia, el fomento de la paz, la educación, la lucha contra la discriminación, la integración social y la defensa del medio ambiente. El movimiento se propone ayudar a los países del mundo a conquistar los Objetivos de Desarrollo del Milenio para 2015.

La organización Search and Groom Youth Development Centre es la aliada oficial del movimiento ‘“Fútbol por la esperanza” de la FIFA en lo que se relaciona con el fútbol y el desarrollo en Nigeria. El programa de fútbol callejero beneficia a los niños de comunidades en situación de desventaja socioeconómica y emplea la práctica de ese deporte como herramienta simple pero eficaz de cambio social y regeneración comunitaria.

La promoción del cambio social mediante el fútbol

Saheed, de 17 años, parece joven para su edad. Saheed vivió un año en las calles de Lagos antes de que lo rescataran los trabajadores de la red De niño a niño de UNICEF. Hoy en día, el joven es uno de los beneficiarios del movimiento “Fútbol por la esperanza”.

“Para nosotros esto significa que quizás tendremos la posibilidad de vivir una vida normal”, explica Saheed.

Durante tres meses, Saheed y otros niños en circunstancias similares a las suyas fueron alojados en campamentos donde recibieron entrenamiento futbolístico, además de prendas de vestir y alimentación adecuada. También se les ofreció orientación psicológica para que adquirieran autoestima y confianza en ellos mismos.

Asimismo se les enseñó inglés y matemáticas y participaron en actividades culturales y juegos. Para muchos de ellos, ese campamento fue el ámbito hogareño más estable del que habían disfrutado en mucho tiempo.

Alentar las esperanzas y los sueños de los niños

Alguna vez, Nwankwo Kanu vivió una vida muy parecida a la de los niños que conoció durante esta visita.

“Yo fui uno de ellos. Jugué fútbol en las calles mientras soñaba con una vida mejor”, dice. “Todos debemos unirnos, como comunidades. En el plano individual debemos hacer todo lo que podamos para apoyar a estos niños y garantizar que puedan disfrutar de una vida mejor”.

Poco antes de dar el puntapié inicial del torneo, Nwankwo Kanu aconsejó a los niños que trabajen con ahínco y que no abandonen sus sueños, porque quizá se hagan realidad, como ocurrió con los suyos. El entusiasmo con que los niños recibieron su mensaje indicó que se trató de una lección que difícilmente olvidarán.


 

 

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