Deporte para el desarrollo
Ejemplos de países
RWANDA:
Deportes para la paz
El principal objetivo del programa deportivo de integración de UNICEF en Rwanda es contribuir a que los niños y niñas huérfanos y vulnerables se incorporen a sus comunidades, por medio de su participación en actividades deportivas con otros niños. La atención se centra en asegurar que los niños y niñas huérfanos y vulnerables participen en estas actividades y que, por medio de esta participación, se les acepte mejor en la comunidad. El proyecto se propone avanzar y mejorar el desarrollo físico y psicosocial de las niñas y niños involucrados.
Los objetivos son también los de expandir y respaldar las iniciativas ya existentes en Rwanda que incluyan actividades deportivas como parte de la educación, escuelas acogedoras para las niñas y niños y programas a favor de los derechos del menor. En particular, el proyecto pretende respaldar un programa ya existente de UNICEF con el Ministerio de Educación de Rwanda, fomentando el deporte de integración como una disciplina del plan de estudios, con la única particularidad de que en Rwanda a las actividades deportivas de la escuela se las llama "deporte y reconciliación". La principal función de este programa es utilizar el deporte como una herramienta para fomentar la armonía entre los alumnos y, de este modo, ayudar a que Rwanda se recupere del genocidio.
El proyecto comenzó en enero de 2005 en las provincias de Gisenyi y Kigali Ngali con el generoso fondo inicial de 200.000 dólares provenientes de SWATCH en cooperación con el Comité Olímpico Internacional. La puesta en marcha del programa la encabezó UNICEF Rwanda con el encargado de deportes del Ministerio de Deportes de Rwanda facilitando la coordinación general de asociados entre los que se incluyen el Comité Olímpico Nacional de Rwanda y la ONG "Derecho a jugar".
GEORGIA: Campeonato de fútbol entre escolares
Desde 2001, UNICEF ha organizado con otros colaboradores el Campeonato de fútbol infantil y juvenil de la Copa del Presidente en Georgia. El campeonato es un acto anual que lleva cinco años celebrándose hasta la fecha. El campeonato ha descubierto nuevos talentos en el deporte y ha ayudado a movilizar a niños y jóvenes hacia actividades deportivas sanas. El torneo pretende contribuir de manera significativa a promocionar estilos de vida saludables y a prevenir a los niños y jóvenes de Georgia sobre los hábitos nocivos del alcohol y el abuso de drogas.
Los organizadores del torneo son la Cancillería del Estado de Georgia, UNICEF, la ONG local Loseb Noneshvili, el Fondo Internacional para la Infancia y la Federación de Fútbol de Georgia. Se calcula que cada año más de 45.000 niñas y niños de 2.000 escuelas participan en este torneo.
En el futuro, UNICEF proyecta poner de relieve la parte educativa de la iniciativa que incluye ciclos de formación para jóvenes sobre VIH/SIDA y derechos del menor. Además, con la financiación del Comité Nacional Holandés, UNICEF planea ampliar el torneo para promocionar la restauración de la paz en las comunidades que viven en zonas de conflicto de Ossetia del sur, Abkhazia, incluidos los refugiados chechenos que viven en el valle de Pankisi de Georgia. Véanse las diapositivas en Power Point
GHANA: En la Academia de Fútbol Feyenoord de Ghana, los adolescentes educan a sus compañeros sobre el VIH/SIDA y cómo reducir el riesgo de contagio. Estos jugadores, que a su vez han recibido formación y material educativo, organizan sesiones educativas para sus compañeros de la comunidad académica y, más importante aun, aprovechan para aleccionar a sus admiradores en los lugares donde se celebran competiciones de fútbol y partidos de selección. Cuando los estudiantes regresan a casa de vacaciones, llevan consigo estos conocimientos y habilidades recién adquiridos sobre prevención del VIH/SIDA. En sus comunidades son considerados como estrellas y héroes, lo que refuerza aun más el efecto de esta tarea formativa.
Estos jóvenes educadores aprenden también acerca de sí mismos y desarrollan su capacidad para enfrentarse a la vida. Si bien el objetivo es la prevención del VIH/SIDA, esta iniciativa también ayuda a los adolescentes a desarrollar habilidades importantes de resolución de conflictos, toma de decisiones, comunicación y pensamiento crítico. Les ayuda a soportar la presión del grupo y a canalizar las emociones y el estrés, al tiempo que refuerzan su confianza en sí mismos y en el porvenir. Esta iniciativa anima a los jóvenes a escoger estilos de vida saludables en su tránsito hacia la edad adulta.
La iniciativa ha llevado información acerca de cómo protegerse del VIH/SIDA a un total de 2.156 jóvenes. Durante un viaje reciente a Lesotho y Sudáfrica con motivo de la celebración de unos torneos de fútbol, los estudiantes de la Academia (financiada por el club de fútbol Feyenoord de los Países Bajos) aprovecharon la oportunidad para hablar sobre prevención del SIDA/VIH con sus compañeros de otros países.
RUMANÍA: Se estima que en Barbulesti, Rumanía, comunidad predominantemente Roma, viven más 1.000 niños y niñas en edad escolar. El índice de deserción escolar entre las niñas de quinto a octavo curso alcanza casi el 50%, y en octavo curso hay sólo 32 niñas matriculadas, la mayoría de las cuales no asiste a clase. En el Centro Educativo de Día, que dirige la organización no gubernamental Fundación para el Progreso, se está empleando el deporte para asegurar la permanencia de las niñas en la escuela, favoreciendo así su posición en el seno de la comunidad. Estos niños y niñas, que son entrenados por un profesor de educación física profesional, juegan en dos equipos de fútbol, uno masculino y otro femenino. La selección se realiza en función de la asistencia y el rendimiento escolar. El trabajo en equipo ha ayudado a los niños y niñas a superar las diferencias sociales, y este programa les ha motivado para asistir a la escuela y mejorar su rendimiento: después de tan sólo un año, el nivel de rendimiento y asistencia entre los niños y niñas que participan en él se ha incrementado de manera notable. Ya no piensan en abandonar la escuela.
COLOMBIA: El proyecto Fútbol para la Paz constituye una alianza entre el Alto Comisionado para la Paz, el Programa Colombia Joven, diversos ministerios del gobierno y el sector privado. Se están rehabilitando espacios públicos para convertirlos en campos de fútbol, con el objeto de promover la tolerancia y la resolución de conflictos. Este proyecto contribuye a que las comunidades entiendan que todos los niños y niñas, incluidos aquellos que son o han sido niños soldados, tienen derechos y que ninguno ha de ser marginado. A fin de promover la igualdad de género, niños y niñas juegan en el mismo equipo. Los goles no se cuentan a menos que las niñas hayan tocado el balón. Este año participarán en el proyecto Fútbol para la Paz aproximadamente 20.000 niños, niñas y adolescentes de edades comprendidas entre los 11 y 22 años, y 5.000 entrenadores de 50 municipios. Se estima que estos mensajes por la paz llegan a más de 50.000 personas en Colombia.
TURQUÍA: El programa FACT (Formación para la familia y la infancia) pretende estimular a las familias con hijos menores de seis años a que participen con ellos en juegos y actividades recreativas infantiles. La familia ampliada aprende acerca de la importancia de la educación, la nutrición, la lactancia natural y los juegos durante la primera infancia. Un mayor conocimiento de las necesidades de desarrollo físico, psicológico y cognitivo de su progenie anima a las familias a esforzarse por crear un entorno de aprendizaje estimulante e interactivo para sus hijos en el hogar.
ZIMBABWE: El programa de Educación de la juventud a través del deporte (YES), que dirigen los jóvenes, exige a los participantes que se comprometan a permanecer en la escuela y realicen trabajos voluntarios en su comunidad. El objetivo de este programa de ámbito nacional, cofinanciado por la Comisión de Deportes y Ocio de Zimbabwe y otros aliados nacionales e internacionales, es reunir a los jóvenes por medio del deporte con el fin de educarles acerca del VIH/SIDA y otras cuestiones relacionadas, prepararles para la vida activa y formarles para que instruyan a sus compañeros y se conviertan en modelos de conducta para su comunidad. Desde el año 2000, el programa ha llegado a más de 25.000 jóvenes, de los cuales la mitad son niñas.















