Haití

Los "Juegos de la amistad" congregan a los jóvenes haitianos y dominicanos

El "Estado mundial de la infancia 2011.  Adolescencia: Una edad de oportunidades", la nueva edición del emblemático informe de UNICEF, se centra en el desarrollo y los derechos de más de mil millones de niñas y niños de todo el mundo con edades comprendidas entre los 10 y los 19 años. Esta serie de historias, ensayos y artículos multimedia pretende acelerar y elevar el nivel de lucha de los adolescentes contra la pobreza, la desigualdad y la discriminación por motivos de género. A continuación se presenta uno de dichos relatos.

Pot Thomas Nybo

PUERTO PRÍNCIPE, Haití, 29 de marzo de 2011. El fútbol se está usando como un modo de forjar la amistad y el entendimiento entre los niños de los países vecinos de Haití y la República Dominicana.

VÍDEO: Pedro Bujalance, de UNICEF, informa sobre el acto deportivo de los "Juegos de la amistad", organizado para salvar las distancias entre jóvenes haitianos y dominicanos.  Véalo en RealPlayer

 

Todo forma parte de los "Juegos de amistad", que también incluyen acontecimientos transfronterizos de voleibol, baloncesto, judo, ajedrez y otras actividades.

El acontecimiento respaldado por UNICEF –organizado por los comités olímpicos haitiano y dominicano– se celebrará el próximo junio en dos ciudades a ambos lados de la frontera. Durante los juegos, se permitirá que los aficionados viajen libremente entre los dos países.

El consultor sobre adolescencia de UNICEF, Gilbert Buteau, dice que es una oportunidad para ambos colectivos de jóvenes de percatarse de que comparten muchas semejanzas y que en realidad pueden "ser amigos y disfrutar mucho de las mismas cosas”.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Haiti/2011/Dormino
Unos niños entrenan en Puerto Príncipe para los "Juegos de la amistad", una serie de actos deportivos transfronterizos que tendrá lugar el próximo junio entre niños haitianos y dominicanos.

“Incluso si existen algunas barreras, como la del idioma”, expone, “compartimos la pasión por algunos juegos, algunos deportes, una característica bastante común a ambos lados de la frontera".

Una gran asistencia

En los juegos participarán nada menos que 500 atletas jóvenes. Todos –espectadores y atletas por igual– podrán asistir a talleres sobre VIH/SIDA, cuestiones de protección infantil y concienciación sobre temas de salud, con particular énfasis en la prevención de la propagación del cólera.

Buteau dice que espera una gran asistencia, con hasta 20.000 personas entre asistentes, participantes y espectadores. Se espera que al menos la mitad de ellos tendrá menos de 18 años.

Pierre Ernst tiene 11 años y ha jugado al fútbol durante los último cinco años. Nunca ha viajado más allá de Puerto Príncipe y tiene ganas de representar a su país.

"Estoy entusiasmado por jugar con los dominicanos, mostrar de lo que son capaces los haitianos y mostrar al país entero todo lo que podemos conseguir", comenta durante un descanso entre partidos de entrenamiento en un campo a las afueras de Puerto Príncipe.

Buteau añade que dada la a veces tumultuosa historia entre los dos vecinos, los "Juegos de la amistad" ofrecen un nuevo enfoque.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Haiti/2011/Dormino
Los "Juegos de la amistad" tienen por objetivo fomentar la amistad y el entendimiento entre los haitianos y dominicanos. Aquí, los jóvenes entrenan en Puerto Príncipe, Haití.

“La idea es que tiene que haber de alguna manera un acontecimiento que congregue a la gente, sobre todo a la juventud y a los niños,” manifiesta. ¿“Qué mejor modo que el deporte?".

Salvar las distancias

Incluso aunque Haití y la República Dominicana comparten la misma isla, la lengua y las treendas barreras culturales persisten. Los "Juegos de la amistad" se han diseñado con el objetivo de ayudar a salvar esas diferencias, expresa Ricardo Noelizaire del Comité Olímpico haitiano.

"Lo que la gente debería entender sobre los 'Juegos de la amistad' es que esto es un modo muy pequeño de cambiar la mentalidad de las personas", señala Noelizaire.

Se espera que la mejora de relaciones mediante tales métodos ayudará a los dos países a abordar mejor los problemas que comparten, como la trata de menores y la grave situación de los restaveks: niños enviados para servir como criados en familias de acogida".

"El diálogo es muy difícil a veces,” añade Noelizaire. “ pero por medio de los juegos –que reúnen a los dos pueblos– se ve a los niños haitianos y dominicanos que se abrazan, se ayudan para levantarse, se comprenden unos a otros, comen juntos. Esto es el futuro de la isla”.


 

 

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