Haití

Lionel “Leo” Messi, Embajador de Buena Voluntad de UNICEF, visita Haití, una nación destrozada por un terremoto

Seis meses después del terremoto, el destacado futbolista inspira a los niños haitianos

Por Tamar Hahn

PUERTO PRÍNCIPE, Haití, 16 de julio de 2010 – Para los habitantes de Puerto Príncipe, los seis meses transcurridos desde el catastrófico terremoto que sumió sus vidas en el caos han sido tiempos difíciles. Sin embargo, las imágenes de desplazamiento, destrucción y pobreza que han caracterizado a Haití en los últimos tiempos pasaron ayer a segundo plano —durante algunas horas, al menos— cuando los haitianos se lanzaron a las calles con entusiasmo incontenible para dar la bienvenida al futbolista Lionel “Leo” Messi, Embajador de Buena Voluntad de UNICEF.

VÍDEO: 15 de julio de 2010. Pedro Bujalance Andrés, de UNICEF, informa sobre la visita de Lionel Messi, Embajador de Buena Voluntad de UNICEF, a los niños de Haití.

 

El mundialmente famoso integrante del FC Barcelona y del seleccionado nacional de Argentina realizó una breve visita a este país para inspeccionar personalmente lo que hasta ahora sólo había visto en los medios de difusión.

“Fue sobrecogedor ver el hacinamiento de los campamentos de desplazados y el estado de pobreza en que vive la población local”, comentó Messi tras recorrer el campamento Carrefour Aviation, donde unas 50.000 desplazados viven aún en tiendas de campaña.

Los sobrevivientes hablan sobre sus experiencias

La multitud que le aguardaba estaba tan entusiasmada que a Messi y sus acompañantes les resultó difícil llegar al campamento y recorrerlo debido a los cientos de personas que lucían camisetas de la selección argentina, agitaban banderas de ese país, coreaban el nombre del goleador del FC Barcelona y trataban desesperadamente de tocar a su ídolo.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2010-1396/Markisz
El astro del fútbol y Embajador de Buena Voluntad de UNICEF visita a los jóvenes haitianos para llamar la atención sobre la situación de la infancia en Haití, después de seis meses desde que allí se produjera un terremoto el 12 de enero.

Desde el campamento, Messi se dirigió al hospital de campaña del contingente argentino de las fuerzas de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas en Haití. Allí, además de firmar gran número de autógrafos, el futbolista conversó con médicos y enfermeras sobre lo que había significado prestar ayuda a los sobrevivientes en los días posteriores al sismo.

Posteriormente, Messi se reunió en las oficinas de UNICEF en Puerto Príncipe con niños y niñas que participan en una serie de actividades deportivas que organiza el Comité Olímpico de Haití y que reciben apoyo de UNICEF. Los niños le contaron sus terribles experiencias durante y después del terremoto. El deportista los escuchó sentado en el suelo entre ellos, tomándoles de la mano y bromeando con ellos a pesar de la barrera del lenguaje.

“Creo que los deportes son muy importantes para los niños”, explicó Messi. “Yo aprendí las lecciones más importantes de mi vida practicando deporte. El deporte me dio oportunidades y espero que también se las dé a ellos”.

Una fuente de inspiración para muchos

Para la mayoría de esos niños y niñas, sin embargo, el futuro es incierto, ya que viven en campamentos superpoblados tras haber perdido sus hogares y escuelas y, en muchos casos, amigos y parientes.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2010-1398/Markisz
En Puerto Príncipe, la capital de Haití, Lionel "Leo" Messi, Embajador de Buena Voluntad de UNICEF, junto a Rikelme Marseil, un niño de 12 años que aún se recupera el herida que le causó una bala perdida que le alcanzó dos semanas después del terremoto en las cercanías de su hogar, en el vecindario de Cité Soleil.

Las escuelas provisionales que reciben apoyo de UNICEF ayudan a devolver lentamente la normalidad y la estabilidad a las vidas de los niños afectados por el terremoto, además de ofrecerles apoyo psicosocial. Esa ayuda, sin embargo, constituye el mínimo indispensable de medidas urgentes necesarias para garantizar la continuidad de la educación escolar en la situación de emergencia. El desafío real consiste en aumentar el grado de acceso a la enseñanza escolar de todos los niños y niñas del país. Aún antes del terremoto, menos de la mitad de los niños y niñas haitianos en edad escolar asistían a clases, lo que significa que para modificar la situación actual de la educación será necesario generar un movimiento amplio y profundo de proyección nacional. "Nos complace enormemente tener hoy con nosotros a Leo", comentó Françoise Gruloos-Ackermans, Representante de UNICEF en Haití. "Estamos maravillados por la respuesta de la población haitiana ante su visita, y creemos que su presencia llena de alegría a los haitianos, que hace algún tiempo no conocen la felicidad. Eso es algo profundo y poderoso. El talento, la disciplina y el compromiso humanitario de Leo son una fuente de inspiración para un gran número de niños y niñas".


 

 

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