Timor-Leste

La educación y los deportes potencian a una joven de Timor-Leste para que pueda concretar sus sueños

“El Estado Mundial de la Infancia 2011 – La adolescencia: una época de oportunidades”, la edición más reciente de la publicación más importante de UNICEF, está dedicado al desarrollo y los derechos de más de 1.000 millones de niños de 10 a 19 años de todo el mundo. El siguiente artículo forma parte de una serie de notas, ensayos y presentaciones multimedia cuyo objetivo consiste en acelerar e intensificar la lucha de los adolescentes contra la pobreza, la desigualdad y la discriminación por razones de género.

DILI, Timor-Leste, 19 de mayo de 2011. Inácia Aleta Gomes Fernandes, de 15 años de edad, es una de las pocas niñas que se atreven a enfrentar en la cancha de baloncesto a sus oponentes varones, que son más altos y agresivos.  Inácia recibe un pase de otro jugador de su equipo, dribla hasta la mitad de la cancha y luego le pasa la pelota a otro compañero que lanza y encesta la pelota.

VÍDEO: Pedro Bujalance Andrés, de UNICEF, informa sobre un programa de consolidación de la paz que potencia a una joven de Timor-Leste para qué pueda concretar sus sueños.  Véalo en RealPlayer

 

Inácia sueña con ser jugadora profesional de baloncesto, un deporte que practica a menudo en este centro juvenil localizado en la zona occidental de Dili, la capital de Timor-Leste. La práctica deportiva constituye para Inácia y otros adolescentes como ella un escape de las presiones que implica crecer en un vecindario notorio por las peleas entre pandillas y la violencia juvenil.

“Me gusta porque me permite conocer amigos nuevos de lugares diferentes. ”, señala Inácia. “Puedo aprender de mis amigos y a través de estas actividades”.

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
La práctica de deportes y los estudios han encauzado la vida de Inácia Arleta Gomes Fernandes, una joven de 15 años de edad de Dili, la capital de Timor-Leste.

Inácia participa en un programa de fomento de la consolidación de la paz mediante las actividades deportivas y las clases de preparación para la vida práctica. El programa, que cuenta con el respaldo de UNICEF, ayuda a los adolescentes a adquirir conocimientos y actitudes saludables para enfrentar con éxito los retos que les depare la vida.

Un cambio positivo

Las experiencias de Inácia en el centro juvenil, así como la posibilidad de retornar a la escuela, representan un cambio positivo con respecto a su pasado.
“Antes no iba a la escuela y me sentía muy triste”, comenta. “Ahora me siento muy feliz porque puedo continuar con mis estudios. Me gusta ir a la escuela porque quiero ser inteligente. Y soy feliz porque puedo conocer a muchos compañeros y adquirir conocimientos adicionales”.

La escuela le brinda a la niña una estabilidad que había perdido cuando sus padres se separaron debido a la violencia que llevó a la independencia de Timor-Leste hace nueve años. Su padre formaba parte de una milicia pro indonesia y en 1999 huyó hacia Timor Occidental, en la vecina Indonesia, de donde jamás regresó.

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Inácia se encarga de las tareas del hogar en la pequeña vivienda que comparte con su madre en Dili, Timor-Leste. La joven, una ávida jugadora de baloncesto, participa en un programa orientado a la consolidación de la paz por medio de la práctica de deportes que recibe apoyo de UNICEF.

“Mi madre nos cuida porque mi padre no está con nosotros”, añade la niña. “Mi madre también nos manda a nosotros tres a la escuela . Quiere que acabemos los estudios y obtengamos buenos empleos”.

Hacia un futuro mejor

La educación le ofrece a Inácia la posibilidad de superar sus penurias y dificultades y seguir avanzando hacia un futuro mejor.

“Lo que más me preocupa es si podré continuar estudiando, para terminar la escuela secundaria, por lo menos”, agrega la niña. “Espero que mi familia pueda seguir manteniéndome hasta que complete mis estudios. Más adelante, quiero ayudar a mis padres y a mis hermanos. Quiero progresar”.


 

 

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