Centro de prensa
Los estados miembros de las Naciones Unidas aprobarán
un amplio abanico de metas en favor de la infancia
Un esfuerzo mundial por reducir la mortalidad, el
VIH/SIDA, la explotación y la pobreza entre los
niños y niñas
Madrid/Ginebra/Nueva York, 26 de abril de 2002.- Se
espera que los Estados miembros de Naciones Unidas adopten
una serie de metas en el marco de la conferencia mundial
que tendrá lugar entre el 8 y el 10 de mayo en
Nueva York. Esta conferencia situará de nuevo
a la infancia en lo más alto del temario mundial
y tratará los temas más urgentes, como
la mortalidad infantil, el VIH/SIDA, la explotación
y la pobreza.
Las 21 metas propuestas prometen tener repercusiones
a largo plazo sobre el bienestar de los jóvenes
de todo el mundo, que también participarán
en la Sesión Especial de Naciones Unidas en favor
de la Infancia y forman parte del proyecto de documento
final de la conferencia, Un mundo justo para los niños,
un documento que los Estados Miembros están elaborando
como parte de un proceso consultivo que se ha desarrollado
a lo largo del último año.
La unanimidad de los estados miembros respecto
a las metas es muy positiva. Esto demuestra que podemos
hablar como una sola voz cuando se trata de nuestra
infancia ha manifestado Patricia Durrant, Representante
Permanente de Jamaica ante las Naciones Unidas y presidenta
del proceso preparatorio de la Sesión Especial.
Aprendimos, en anteriores reuniones, que fijar
metas es un paso muy importante. Con las metas, tenemos
algo por lo que luchar. Sin ellas, no hay forma de poder
medir nuestros éxitos y fracasos
Durante la Sesión Especial (aplazada tras los
ataques del 11 de septiembre) los gobiernos revisarán
los avances realizados en favor de la infancia en el
último decenio y, sobre todo, analizarán
aquellos que no se han alcanzado. La reunión
se ha fijado con el fin de concluir con un acuerdo oficial
sobre el borrador del documento final y sus 21 metas,
una gran contribución para lograr las Metas de
Desarrollo del Milenio, adoptadas hace dos años
por los líderes mundiales.
Muchas de las metas en favor de la infancia de 2002
han sido extraídas de recientes declaraciones
de las Naciones Unidas, destinadas a sacar de la pobreza
a millones de personas en una generación. El
hecho de recoger todos los objetivos en un solo documento
permite a los gobiernos centrarse en la infancia, como
piedra angular de una sociedad estable y próspera.
Una infancia con salud y educación no simplemente
es resultado de un desarrollo económico,
ha declarado Carol Bellamy, Directora Ejecutiva de UNICEF.
Los niños y niñas son una fuerza
importante que nos lleva a conseguirlo. Si tenemos que
invertir en desarrollo, eso significa, primero y ante
todo, que estamos invirtiendo en la infancia. Una serie
de metas globales sobre la infancia pueden mover al
mundo en esa dirección.
Emergen nuevos desafíos y permanecen otros
temas clave
Las metas específicas se establecieron en la
Cumbre Mundial en favor de la Infancia de 1990. Ese
encuentro aprobó una declaración y un
plan de acción que se han convertido en dos de
los compromisos más aceptados y aplicados en
el ámbito internacional en el último decenio.
El examen fin de decenio consta de informes nacionales
e internacionales que se han ido presentando periódicamente.
Toda la información se recoge en el informe Nosotros
los niños y niñas: Cumplir las promesas
de la Cumbre Mundial en favor de la Infancia
Los temas clave de 1990 siguen siendo primordiales
en las nuevas metas globales, incluyendo una mayor reducción
de la mortalidad infantil y materna, la extensión
del acceso a agua potable y saneamiento, y el establecimiento
de una educación primaria universal. Pero también
hay nuevos objetivos que se han añadido a los
ya existentes en esferas como el VIH/SIDA y la protección
de la infancia, reflejando así la naturaleza
cambiante de los desafíos a los que hacen frente
los niños y niñas del mundo.
Las cinco metas tratan sobre la protección de
la infancia contra el abuso, el abandono, la explotación
y la violencia. A causa de su naturaleza, muchas veces
oculta y poco documentada, estos temas no se prestan
a los objetivos definidos. Más bien cada gobierno
ha acordado investigar estos abusos, establecer criterios
para su vigilancia, y proteger a los niños mediante
una legislación apropiada. Tres de las metas
se refieren al VIH/SIDA, cuyas consecuencias devastadoras
no fueron en gran parte previstas en 1990. Hoy en día
los niños son tanto las víctimas principales
de esta pandemia, como la clave para frenar la transmisión.
Las nuevas metas sobre la protección de
la infancia contra el VIH/SIDA son muy importantes.
Con la adopción de estas metas, los gobiernos
están ayudando a romper el silencio sobre algunas
cuestiones problemáticas que, de otra forma,
muchas sociedades no pueden atender, ha declarado
Carol Bellamy. Los gobiernos están reconociendo
que la vulnerabilidad de su infancia afecta directamente
la vulnerabilidad de sus países.
Las metas de 1990: distintos resultados de los que
aprender
Las metas actuales se asientan sobre el conocimiento
adquirido desde la Cumbre Mundial en favor de la Infancia
de 1990, donde las naciones del mundo establecieron
27 metas a revisar en el año 2000. Los resultados
son variados, con substanciales progresos en algunas
esferas, y el estancamiento e incluso el deterioro absoluto
en otras. En general, de las 27 metas de 1990, seis
han tenido un éxito notable, doce han logrado
algunos progresos, y tres no se han alcanzado. Los datos
de las seis restantes metas son limitados o no concluyentes.
Un aspecto de notable mejora es el que se refiere a
la salud infantil. Durante la última década,
los programas de bajo coste y amplio alcance han ayudado
a reducir a nivel mundial las tasas de mortalidad en
menores de cinco años en más de un 10%.
63 países han alcanzado el objetivo de la Cumbre
de reducirla en un tercio. Las muertes por diarrea,
por ejemplo, se han reducido a la mitad gracias a la
rápida expansión de la terapia de rehidratación
oral. Otro éxito ha sido la eliminación
del tétanos neonatal en 104 de 161 países.
A pesar de todo esto, en general aún queda mucho
por hacer. Casi 11 millones de niños y niñas
mueren todavía cada año, a menudo por
causas prevenibles. Se calcula que 150 millones de niños
y niñas padecen malnutrición. Más
de 120 millones de niños están sin escolarizar.
Decenas de millones trabajan, muchas veces en condiciones
abusivas. Y otros millones de ellos están expuestos
a los conflictos y otras formas de violencia.
Para obtener más información, sírvase
dirigirse a:
press@unicef.org
Liza Barrie,
Jefa de Medios de Comunicación del UNICEF, Nueva
York (212) 326-7593
Patsy Robertson,
Encargada de los Medios de Comunicación para
la Sesión Especial, Nueva York (212) 326-7270
Laufey Löve, Departamento de Información
Pública de las Naciones Unidas, Nueva York (212)
963-3507
Alfred Ironside,
Medios de Comunicación, UNICEF, Nueva York (212)
326-7261
Mitchie Topper, UNICEF Media, Nueva York (212) 303-7910
Vea y solicite la videocinta con material de archivo
sobre la Sesión Especial en http://www.unicef.org/broadcast/brolls/specialsession/
Durante la Sesión Especial, se ofrecerá
dos veces al día un noticiero en directo vía
satélite.
Más información en: http://www.unicef.org/broadcast/feeds/
Envíe su mensaje a media@unicef.org
con cualquier comentario o para recibir mayor información.
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