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Enfoque: Yodo
Consecuencias de la carencia La carencia de yodo es la principal causa susceptible de prevención de lesiones cerebrales y retraso mental. Casi todo el daño ocurre antes del nacimiento. Esta carencia también aumenta considerablemente el riesgo de mortinatalidad y aborto espontáneo en las mujeres embarazadas. Quiénes la padecen La eficaz campaña mundial para yodar toda la sal comestible está disminuyendo el riesgo asociado a esta carencia, que hasta hace poco (1992) amenazaba a 1.600 millones de personas. Pese a ello, se calcula que 43 millones de personas sufren, en diverso grado, lesiones cerebrales. Se calcula que 11 millones padecen de cretinismo. Unos 760 millones de personas padecen de bocio. Para qué sirve el yodo La glándula tiroides necesita yodo para funcionar y mantener el desarrollo mental y físico normal de la persona. La manifestación más común y visible de la carencia de yodo es el bocio, una inflamación del cuello provocada al agrandarse la tiroides en su esfuerzo por recoger yodo de la sangre. Esa carencia tiene consecuencias aún más graves, sin embargo, pues daña la agudeza mental. Las personas con carencia de yodo sufren graves discapacidades, entre ellas el cretinismo, la parálisis espástica de los miembros inferiores y el enanismo. Carencias menos graves de yodo pueden provocar, tanto en los adultos como en los niños, una pérdida de entre 10 a 15 puntos del cociente de inteligencia, así como deficiencias en la coordinación física y letargia. Fuentes La sal yodada es la mejor fuente de yodo. El pescado marino y algunas algas también contienen yodo, pero no la sal de mar. Página anterior | Contenido | Página siguiente |