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Enfoque: Vitamina AConsecuencias de la carencia La carencia de vitamina A hace que los niños sean más vulnerables a las infecciones y agrava el proceso de muchas de ellas. Se calcula que los suplementos de vitamina A disminuyen en cerca de un 23% los riesgos de que el niño muera. La carencia de esa vitamina es también la principal causa de ceguera infantil en los países en desarrollo. Quiénes la padecen Más de 100 millones de niños de edad preescolar padecen de carencia de vitamina A. Es probable que la carencia de esa vitamina también esté generalizada entre las mujeres en edad de procreación en muchos países. Para qué sirve la vitamina A La vitamina A, que normalmente se almacena en el hígado, es esencial para el funcionamiento eficaz del sistema inmunológico y para proteger la integridad de las células epiteliales que cubren la piel, la superficie de los ojos, el interior de la boca y los aparatos digestivo y respiratorio. En los niños que padecen de carencia de vitamina A, las defensas se desploman, aumentando la probabilidad de que sufran de infecciones y de que las mismas sean más graves. A dichos niños también se les presenta una serie de anormalidades de la vista, conforme al grado de carencia de vitamina A que padezcan. Quienes tienen una carencia ligera sufren con frecuencia de ceguera nocturna, porque los bastoncillos retinianos de los ojos dejan de producir rodopsina, un pigmento esencial para ver en la oscuridad. En casos más graves se producen lesiones de la córnea y de la conjuntiva que, si no se tratan, pueden causar daños irreversibles tales como la ceguera parcial o total. Fuentes La vitamina A se encuentra, en forma de retinol, en la leche materna, el hígado, el huevo, la mantequilla y la leche de vaca sin desnatar. La carotina, un precursor de la vitamina A que se convierte en retinol en las paredes abdominales, está presente en las hortalizas de hojas verdes oscuras, las frutas anaranjadas y amarillas, y el aceite de palma rojo. Página anterior | Contenido | Página siguiente |