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Recuadro 5
Crecimiento y saneamiento: ¿Podemos aprender de los
pollos?

Foto: Las condiciones de vida antihigiénicas
provocan enfermedades que amenazan la existencia de los niños y
su crecimiento. Nuevas investigaciones indican que un medio ambiente
antihigiénico influye en el crecimiento incluso antes de que se
produzca ninguna infección aguda.
Hace ya tiempo que los granjeros que crían aves de corral
saben que un pollo que vive en un entorno sucio crece deficientemente
y que, si bien no siempre está claramente enfermo, gana poco
peso.
¿Tiene esto alguna relación con el crecimiento de los niños?
Puesto que el crecimiento, como otros resultados de la nutrición,
está determinado muy directamente por la dieta y el estado de
salud, la respuesta, al menos en parte, ha de ser afirmativa. Las
enfermedades infecciosas que se propagan más fácilmente
en condiciones insalubres causan una ingesta alimentaria menor y
hacen que los nutrientes ingeridos sean de poca utilidad. Ello, a su
vez, produce una menor resistencia a la infección, y así
sucesivamente, en un círculo vicioso entre el régimen
alimentario y la infección (Gráfico 6).
Los estudios de los que disponemos en la actualidad parecen indicar
que un entorno insalubre puede tener efectos más graves que los
atribuidos a brotes específicos de una enfermedad. Los
investigadores creen que niños que viven en esas condiciones
pueden sufrir problemas de baja intensidad pero casi constantes en sus
sistemas inmunológicos, que merman su crecimiento, tal como se
demostró en el caso de las aves de granja. El Dr. Noel
Solomons, del Centro de Estudios de Deficiencias Sensoriales,
Envejecimiento y Metabolismo, y otros colegas sugieren que, además
de existir niños sanos (que no presentan enfermedad clínica)
y niños aquejados de infecciones graves (con síntomas de
enfermedad fácilmente detectables), existe otra categoría
de "infectados no aparentes". Los niños con
infecciones que no son aparentes no ofrecen síntomas de
enfermedad clínica, pero algunos de sus indicadores inmunológicos
presentan niveles anormales. Estas infecciones inaparentes y la crónica
estimulación de baja intensidad de su sistema inmunológico,
junto a las condiciones insalubres de vida, pueden indicar que los
nutrientes se destinan a apoyar la respuesta inmune del organismo en
vez de contribuir al crecimiento.
Aunque tanto en el Asia meridional como en el África al sur
del Sahara hay pobreza, las tasas de desnutrición, y
especialmente el retraso en el crecimiento, son mucho mayores en el
Asia meridional. Se han propuesto diversas hipótesis para
explicar esta diferencia, y una de ellas es que ello se debe tanto a
las peores condiciones de saneamiento y prácticas higiénicas
como a que tanto la densidad de población como la superpoblación
son mucho mayores en el Asia meridional.
Sin duda, los peligros que entraña la escasez de agua potable
son bien conocidos. Un reciente análisis de los datos
recopilados por los Demographic and Health Surveys, un proyecto que
cuenta con el apoyo de la Agencia de los Estados Unidos para el
Desarrollo Internacional (USAID), indica que los beneficios sanitarios
y en materia de nutrición que se obtienen cuando se mejora el
saneamiento, especialmente el de excrementos, pueden superar incluso a
los que se derivan únicamente de la mejora del suministro de
agua potable.
Un grupo dirigido por el Dr. Reynaldo Martorell, de la Emory
University (Estados Unidos), ha preparado un estudio que arrojará
luz sobre la relación existente entre el saneamiento y el
retraso en el crecimiento. Este estudio seguirá a 800 niños
en dos localizaciones del Asia meridional y a 800 más en otras
dos del África al sur del Sáhara, desde el momento en
que sus madres quedan embarazadas hasta que tengan 2 años de
edad, y recopilará gran cantidad de datos diferentes sobre
saneamiento, prácticas higiénicas y otros aspectos del
entorno del hogar. Se medirá con frecuencia el crecimiento del
niño, y se anotarán indicadores sobre prácticas
alimenticias, calidad del régimen alimentario, enfermedades y
otros factores. El UNICEF está ayudando a conseguir los fondos
necesarios para financiar este estudio.
Establecer un vínculo de causa y efecto entre las condiciones
de saneamiento y el crecimiento del niño ayudará
sobremanera a aclarar las prioridades a la hora de adoptar medidas en
este ámbito. Dicho vínculo también pondrá
de manifiesto cuán útil es el modelo "pollo sucio"
para entender el retraso de crecimiento en los niños. |