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Recuadro 21La nutrición infantil, una prioridad para la nueva Sudáfrica
Foto: En Sudáfrica, un grupo de trabajadores comunales agrícolas pesan a los niños y discuten la promoción del crecimiento con sus familias. Bajo el apartheid, Sudáfrica contaba con una infraestructura para la investigación médica muy moderna, que servía a la minoría blanca y que era pionera en especialidades como el trasplante de corazón. Sin embargo, se permitía que la mayoría de la población viviera en condiciones de salud y de atención sanitaria precarias. No obstante, la llegada en 1994 del régimen democrático puso fin a esa situación. El Gobierno está ahora reorientando el sistema sanitario hacia las necesidades de la mayoría, y la nutrición infantil es una prioridad. La creación de un sistema de vigilancia en materia de nutrición a nivel comunitario es una parte importante de ese esfuerzo, y una zona donde está cuajando este criterio es el Distrito de Bergville, en la provincia de KwaZulu-Natal. En esa provincia, la salud infantil y los problemas de nutrición son de los más graves del país. Más de la mitad de los niños vive en condiciones de pobreza, casi el 40% de ellos presenta carencia de vitamina A, hasta una cuarta parte de los niños rurales tiene retraso en el crecimiento, y la falta de yodo es un problema en las zonas montañosas. El 10% de los niños de entre 6 meses y 5 años sufren de anemia, que también es muy frecuente entre las embarazadas, y el bajo peso al nacer está a la orden del día. En el distrito de Bergville, con una población de 120.000 personas, se está capacitando a una red de trabajadores sanitarios y asistentes comunitarios en materia de salud como parte del nuevo Programa de Supervivencia Infantil. El enfoque del programa, basado en el pesaje regular de los niños a domicilio para vigilar su crecimiento, es similar al usado con éxito en otros países en desarrollo durante el pasado decenio. Los trabajadores sanitarios se servirán de las consultas de pesaje para comentar con la familia el crecimiento del niño, reforzar las tendencias positivas y averiguar las razones que ocasionan un crecimiento deficiente, a fin de poder encontrar soluciones. Para llevar a cabo el programa, se ampliará de forma importante el número de trabajadores sanitarios comunitarios del distrito; el principal objetivo es prestar cobertura a todas las familias, incluyendo a los más pobres y marginados. La participación comunitaria en la planificación y funcionamiento de los servicios sanitarios está en la esencia del programa. En 1994, miembros de la comunidad crearon un foro sanitario que hace las veces de comité directivo del Programa de Supervivencia Infantil. Hasta ahora, el grupo ha ayudado a crear en el distrito una junta hospitalaria y comités locales para supervisar a los trabajadores sanitarios, y ha organizado cursos prácticos sobre el nuevo programa. Desde 1996, los recursos para la atención sanitaria se han canalizado más equitativamente hacia provincias en situación desventajosa como KwaZulu-Natal, y ello ayudará a financiar la mejora de los servicios sanitarios. La Universidad de Natal, en Pietermaritzburg, está adoptando una función rectora en el apoyo a la vigilancia del crecimiento infantil en el distrito de Bergville. Además, World Vision of South Africa, una ONG que trabaja en el distrito desde 1980, ha ayudado a sentar las bases del programa mediante diversos proyectos de desarrollo comunitario, entre ellos la capacitación de directivos locales, la capacitación especializada de grupos de mujeres, el apoyo a un programa preescolar y de guarderías y la cooperación con el servicio de salud para hacer frente a la desnutrición. El nuevo sistema de vigilancia del crecimiento es sumamente necesario, según un reciente estudio que puso de manifiesto que, a pesar de que la mayoría de las madres disponían de una ficha sanitaria con la que vigilar el crecimiento de sus hijos, muchas de esas fichas, o bien se dejaban en blanco, o bien se rellenaban de forma incompleta. El estudio también descubrió que la vigilancia del crecimiento se había acompañado de un asesoramiento escaso en materia de nutrición. El nuevo programa se enfrenta a numerosas dificultades: los recursos son escasos, debe capacitarse al personal y hay que llegar a las comunidades. No obstante, el hecho de que se haya forjado entre el Gobierno, la Universidad, las ONG y las comunidades un acuerdo de asociación es algo con buenas perspectivas para el futuro. También está en marcha una importante iniciativa para hacer frente al problema de la carencia de vitamina A. En los meses posteriores a la toma de posesión del nuevo Gobierno, el Grupo Consultivo de Sudáfrica sobre vitamina A puso en marcha el estudio de nutrición más ambicioso realizado nunca en el país, ya que abarca más de 20.000 hogares. El estudio puso de manifiesto que un tercio de los niños de entre 6 meses y 5 años de edad presentan deficiencias de vitamina A o son casos límite. Los círculos gubernamentales y no gubernamentales se están preparando para hacer frente a este problema. Algunas de las medidas en estudio son dar suplementos de vitamina A a los niños y a las madres poco después del parto, reforzar los alimentos básicos con vitamina A y alentar la producción y consumo de alimentos ricos en vitamina A. |
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