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Recuadro 2¿Qué es la desnutrición?
Foto: Tres hermanas en un centro de salud en Haití. La desnutrición normalmente es el resultado de la combinación de una ingesta alimentaria inadecuada y una infección (Gráfico 6). En los niños, la desnutrición es sinónimo de deficiencias en el crecimiento, ya que los niños desnutridos tienen una estatura y un peso menores de lo que deberían tener atendiendo a su edad. Para conseguir una medida rápida de la desnutrición en una población, debe medirse y pesarse a los niños y compararse después los resultados con los de la "población de referencia", de la que se sabe que ha crecido correctamente. Pesar y medir la estatura son las formas más comunes de evaluar la desnutrición en la población. A pesar de que todavía muchos se refieren a los defectos del crecimiento como "desnutrición proteínico-energética", se admite actualmente que los defectos del crecimiento en los niños se deben no sólo a la carencia de proteínas y alimentos energéticos sino también a una ingesta inadecuada de minerales vitales (como hierro, zinc y yodo) y vitaminas (como la vitamina A) y, a menudo, también de ácidos grasos esenciales. Las células del cuerpo requieren frecuentemente estos minerales en cantidades minúsculas, del orden de unas milésimas de un gramo o menos. Por ello se les denomina micronutrientes. Los micronutrientes se necesitan para la producción de enzimas, hormonas y otras sustancias necesarias para regular los procesos biológicos que están en la base del crecimiento, la actividad y el desarrollo y para el funcionamiento de los sistemas inmunológico y reproductivo. Todos los minerales que el cuerpo necesita por ejemplo, calcio, fósforo, hierro, zinc, yodo, sodio, potasio y magnesio deben estar presentes o bien en la comida que ingerimos o bien en los suplementos de la dieta. A pesar de que el cuerpo elabora muchas de las moléculas orgánicas complejas que necesita a partir de componentes fundamentales más simples, las vitaminas la vitamina A, el complejo vitamínico B, la vitamina C, etc no se sintetizan. La vitamina D es excepcional en el sentido de que, si una persona se expone el tiempo suficiente a la luz solar directa, puede elaborarse en la piel. Aunque los micronutrientes se necesitan a cualquier edad, los efectos de una ingesta inadecuada son especialmente graves durante las épocas de crecimiento intenso, embarazo, primera infancia y lactancia. Cada día aprendemos algo nuevo sobre la importancia de los nutrientes en el desarrollo físico y cognoscitivo del niño. A pesar de que la desnutrición moderada ampliamente extendida puede no resultar obvia a menos de que se someta a los niños a sesiones de pesaje y vigilancia del crecimiento, algunos niños gravemente desnutridos desarrollan síntomas clínicos que pueden ser fácilmente observables, a saber, la consunción grave (o marasmo) y el síndrome conocido como kwashiorkor, que se acompaña de cambios en la piel y el cabello e hinchazón de los brazos y las piernas. A pesar de que el asunto se ha investigado durante años, las razones por las que unos niños desarrollan kwashiorkor y otros marasmo siguen siendo un misterio. Lo que está claro es que, de no tratarse, los niños que presentan cualquiera de esos cuadros clínicos tienen grandes posibilidades de morir de desnutrición severa, y que tanto el kwashiorkor como el marasmo pueden prevenirse asegurando una ingesta adecuada de alimentos nutritivos y evitando las infecciones reiteradas. También son causa de muerte formas menos graves de desnutrición, sobre todo porque debilitan la resistencia del niño frente a las infecciones (Gráfico 1). La Cumbre Mundial en favor de la Infancia de 1990 estableció que las carencias de tres micronutrientes hierro, yodo y vitamina A son especialmente frecuentes y que constituyen un problema grave para los niños y las mujeres de los países en vías de desarrollo. Recientemente, el conocimiento que se tiene de la frecuencia y la importancia del zinc en el crecimiento y el desarrollo del niño ha hecho que se incluya también este mineral en la lista. La deficiencia de vitamina D se considera ahora un problema de primer orden entre la infancia de países en desarrollo como Mongolia, las zonas septentrionales de China y algunos países de la Comunidad de Estados Independientes, que tienen largos inviernos. A lo largo de todo este informe, el término desnutrición se utiliza para definir las consecuencias de la combinación de una ingesta inadecuada de energía proteínica y micronutrientes con infecciones frecuentes. |
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