El Estado Mundial de la Infancia 1998 Resumen

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Recuadro 13

BFHI: Breastfeeding breakthroughs

Una mujer amamanta a su recién nacido en un hospital de China. El programa de hospitales amigos de los lactantes ha aumentado de forma notable las tasas de lactancia materna en todo el país.

Mientras sonríe al hijo que sostiene entre sus brazos, Elba Díaz espera en un centro primario de atención sanitaria a que Juanito, de 6 meses, reciba su primera revisión médica. Su tercer hijo no suscita más que alabanzas entre los trabajadores sanitarios, al contrario que los dos anteriores, que no fueron tan saludables. La diferencia estriba en que Juanito —nacido en el hospital Barros Luco, uno de los 19 hospitales que en Chile promueven la lactancia materna— es el único hijo que ha podido amamantar exclusivamente.

"Apenas nació Juanito", recuerda la señora Díaz, "me lo pusieron encima. No puedo describir con palabras la dicha que sentía, notando su calor tibio y su cara sonrosada tan cerca de mí. Comencé a amamantarlo cuando todavía estábamos en la sala de partos, y permaneció siempre a mi lado, tomando sólo mi leche."

En Chile, el apoyo prestado a la lactancia y al asesoramiento materno ha producido, en poco más de un decenio, enormes beneficios sanitarios a decenas de miles de niños como Juanito. En 1985, sólo un 4% de los niños lactantes se alimentaban exclusivamente de leche materna durante sus seis primeros meses de vida. Debe señalarse que, sólo un año después de que se pusiera en marcha el Programa de hospitales “amigos del lactante” en 1991, un estudio de 9.200 niños lactantes en todo el país demostró que esa tasa se había elevado hasta el 25%. Los resultados preliminares de un estudio realizado en 1996 sugieren además que la tasa de lactancia exclusiva durante los primeros seis meses de vida es ahora del 40% aproximadamente.

¿Cuál es el secreto de esta transformación? La capacitación, en gran parte. Con el apoyo de la ONG Wellstart International y del UNICEF, se adaptaron los materiales de capacitación y, en sólo cuatro años, más de 7.500 trabajadores sanitarios aprendieron a ayudar a las mujeres a amamantar a sus hijos de forma correcta. Otro factor fue el fuerte apoyo que prestó el Ministerio de Salud. El UNICEF hizo una promoción sostenida de la cuestión. La Comisión Nacional de Lactancia, creada en 1992, ha mantenido el tema de la lactancia entre las prioridades del programa sanitario infantil de Chile.

Otra medida eficaz ha sido ampliar las prácticas favorables a la lactancia a los centros primarios de atención de la salud, donde el personal capacitado ofrece educación y apoyo en materia de lactancia. "El personal me explicó durante el embarazo todo sobre la lactancia", dijo una madre. "La primera semana después del parto, me incorporé a una sesión de grupo en la clínica para compartir mis inquietudes con otras madres que estaban amamantando a sus hijos. Me siento muy segura, ya que puedo recurrir en cualquier momento a los consejos de un profesional sobre cualquier tema relacionado con la lactancia".

Estos logros conseguidos en Chile se han visto repetidos en todo el mundo gracias al Programa de hospitales “amigos del lactante” y a otras iniciativas conexas. En 1990, tan sólo el 63% de los recién nacidos en Cuba eran alimentados exclusivamente con leche materna cuando abandonaban el hospital. Ahora, seis años después de haber sido introducido el Programa, se estima que un 98% de los recién nacidos son amamantados exclusivamente cuando salen del hospital. Y, lo que es más sorprendente, alrededor del 72% de dichos lactantes son exclusivamente amamantados hasta que tienen cuatro meses de edad, cuando esa cifra era del 25% en 1990. La totalidad de los 44 hospitales del país que atienden más de 1.000 partos anuales y un 42% de los hospitales más pequeños son promotores de la lactancia materna. En 1996, Cuba amplió su programa de apoyo a la lactancia materna al nivel comunitario, aplicándolo en pequeños dispensarios comunitarios atendidos por médicos de familia.

Al otro lado del planeta, China contaba a finales de 1996 con más de 6.300 hospitales que promueven la lactancia materna. Según un estudio realizado en 1994, gracias al Programa y a que se regularon algunas de las normas de comercialización de los sucedáneos de la leche materna, el 48% de los lactantes en zona urbanas y el 68% en las rurales son ahora alimentados exclusivamente con leche materna durante los primeros cuatro meses de vida. Tan sólo dos años antes, las tasas eran respectivamente del 10% y el 29%. Considerando que cada año nacen en China unos 20 millones de niños, esto supone un notable logro.

El Irán, que comenzó a promover la lactancia durante el decenio de 1980, ha venido organizando cada año, entre 1991 y 1996, después de que se introdujo el Programa, cursos prácticos para más de 30.000 profesionales de la salud. El apoyo prestado a nivel institucional ha hecho que la tasa de lactancia exclusiva se haya incrementado de un 10% a un 53% durante ese periodo. Un beneficio añadido es el ahorro de más de 50 millones de dólares anuales para el país, ya que las importaciones de leche maternizada cayeron en un 75%, y pasaron de 48 millones de envases en 1991 a 12 millones en 1996.

Debido a los múltiples beneficios derivados de la lactancia desde que se puso en marcha el Programa, es imposible calcular las vidas que se han salvado y las que se han mejorado, si bien se cuentan seguramente por millones. Es difícil imaginar de qué otra forma se podrían haber logrado estos resultados tan eficaces y en un lapso de tiempo tan breve. Los hospitales que promueven la lactancia materna sin duda han hecho del mundo un sitio más propicio para los bebés y sus familias.

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