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Recuadro 11El cuento de Elías: de cómo mejoró la nutrición en Mbeya (Tanzanía)
Foto: A fin de mejorar la nutrición de los niños y la salud de las madres, el proyecto HANDS ha llevado agua potable y saneamiento a miles de personas. Unas mujeres con sus hijos en Tailandia. Me llamo Elías. Tengo 2 años y medio de edad y vivo en las afueras de Mbeya con mi mamá, mi papá, y dos hermanos y una hermana mayores. Somos pobres y no tenemos inodoro en la casa. Mi mamá se levanta tempranito para traer agua del río, porque en casa no tenemos grifo. De ahí ella se va a su sembrado. A mí me deja con mi hermana Sofía, que tiene 7 años. Sofía recoge leña y hace otras tareas para mi mamá, así es que no le queda mucho tiempo para mí. Somos pobres y no tenemos inodoro en la casa. Mi mamá se levanta tempranito para traer agua del río, porque en casa no tenemos grifo. De ahí ella se va a su sembrado. A mí me deja con mi hermana Sofía, que tiene 7 años. Sofía recoge leña y hace otras tareas para mi mamá, así es que no le queda mucho tiempo para mí. Cuando yo era más chiquito, mi mamá me daba el pecho. Desde que dejó de dármelo, yo me he enfermado a cada rato con fiebre y diarrea. La última vez que tuve fiebre, la enfermera del dispensario dijo que parecía paludismo. Mi mamá me compró una medicina pero yo no mejoré. Ahora me siento muy mal y no tengo fuerzas para nada. -de una obra teatral representada por organizadores comunitarios de HANDS El de Elías es un cuento aleccionador que revela cómo la falta de saneamiento, el cese de la lactancia materna, la enfermedad y la pobreza, convergen con demasiada frecuencia para provocar la desnutrición y hasta la muerte de los niños pequeños. El proyecto HANDS, que promociona y apoya la salud y la nutrición a nivel de distrito, está ayudando a los habitantes de Mbeya, un gran centro urbano en el suroeste de Tanzanía, a darle un final más feliz y saludable a cuentos como el de Elías. El proyecto HANDS ha tenido un éxito impresionante desde que el Gobierno tanzaniano lo inició en 1992 con el apoyo de la Dirección de Desarrollo de Ultramar, del Reino Unido. En las zonas donde el proyecto HANDS funciona, la desnutrición infantil moderada disminuyó de un 33% en 1992 a un 22% en 1995 y la desnutrición grave disminuyó de un 3,3% a un 0,4%. En contraste, la desnutrición de los menores de 5 años en toda Mbeya aumentó en un 7%. El porcentaje de mujeres embarazadas anémicas disminuyó del 37% al 33% durante el mismo período en las zonas que abarca el proyecto HANDS y también disminuyó la incidencia de bajo peso al nacer. Además, el 99% de los niños entre uno y 5 años de edad fueron totalmente vacunados (la cifra anterior era del 86%). También aumentó la proporción de hogares con acceso al agua limpia (del 60% al 96%) y con letrinas de pozo seco (del 75% al 92%). En total, unas 125.000 personas se beneficiaron directa o indirectamente del proyecto. El enfoque cuidadosamente calibrado del proyecto HANDS es una de sus principales estrategias, ya que se concentra en las zonas con los niveles más elevados de desnutrición infantil y de incidencia documentada de enfermedades infecciosas, los niveles más bajos de saneamiento doméstico y el acceso más limitado a los servicios de atención de la salud. Igualmente importante es que se ha logrado la participación estrecha de la comunidad en todas las etapas del proceso, desde la planificación a la ejecución, la gestión y la evaluación. El apoyo de los donantes también ha sido crucial para proporcionar la capacitación, la maquinaria y los transportes esenciales. También se ha dotado a los concejos locales de fondos para el desarrollo comunitario. Esto les ha permitido mejorar los servicios de salud y el acceso al agua potable y el saneamiento, así como fomentar la higiene hogareña en las zonas del proyecto. Los servicios comunitarios de salud maternoinfantil, que han sido reformados, están hoy a cargo de la vacunación infantil, la atención pre y postnatal, la planificación de la familia, la lucha contra las enfermedades diarreicas, el tratamiento de las enfermedades infantiles comunes y las actividades de fomento del crecimiento. Las actividades de educación para la salud y la nutrición son ahora más eficaces y se concentran en tres temas: vulnerabilidad de los niños en el período en el que empiezan a consumir alimentos complementarios de la leche materna, necesidades nutritivas de las mujeres embarazadas y terapia de rehidratación oral con base en el hogar. En la actualidad, los servicios periféricos brindan apoyo a los hogares con niños desnutridos y las guarderías infantiles con base en la comunidad han mejorado el bienestar de los niños pequeños. Más de 50.000 personas están beneficiándose con los cuatro nuevos sistemas de suministro de agua y 80.000 son atendidas en tres centros de salud que han sido mejorados. En los hogares se está fomentando el uso de letrinas económicas, así como el empleo de prácticas higiénicas básicas. También se está llevando a cabo un esfuerzo novedoso en materia de inodoros públicos de bajo costo. Gracias a los seminarios, cursos de capacitación estructurada y representaciones teatrales patrocinados por abogadas de Tanzanía, los derechos de las mujeres y los niños ocupan hoy un lugar más prominente en la conciencia pública. Una encuesta realizada a raíz de estas actividades indica que los hombres están contribuyendo más al bienestar de sus hijos. El proyecto HANDS está ya en su segunda etapa. El personal tanzaniano ha reemplazado al internacional y la gestión del proyecto ha pasado a manos de comités creados por los concejos locales. La dedicación y participación del personal gubernamental local y de los miembros de la comunidad indican que este proyecto es sostenible. |
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