El Estado Mundial de la Infancia 1998 Resumen

Página principal | Actividades del UNICEF | Series | Información y publicaciónes | Donaciones, tarjetas de felicitación y regalos | Para los medios de comunicación | La Juventud Opina | Sobre el UNICEF

Micronutrientes

  • Yodo
  • Vitamina A
  • Hierro
  • Zinc
  • Ácido fólico

Los micronutrientes, así llamados porque el organismo humano sólo los necesita en cantidades minúsculas, desempeñan funciones vitales en la producción de enzimas, hormonas y otras sustancias, y ayudan a regular el crecimiento, la actividad, el desarrollo y el funcionamiento de los sistemas inmunológico y reproductivo. Resulta especialmente importante ingerir cantidades adecuadas de micronutrientes en los primeros años de vida y otras épocas de crecimiento rápido, y durante el embarazo y la lactancia.

Durante la Cumbre Mundial en favor de la Infancia de 1990 se hizo hincapié en que las carencias de tres micronutrientes —el hierro, el yodo y la vitamina A— son bastante frecuentes y representan un grave peligro para las mujeres y los niños de los países en desarrollo. La Cumbre estableció metas para la virtual eliminación de la carencia de yodo y de vitamina A, y para la reducción en una tercera parte de la anemia debida a la carencia de hierro para el año 2000. Desde entonces se cuenta con más información sobre la prevalencia y la gravedad de la carencia de zinc y ácido fólico. Y todos los días se aprende algo más acerca de la importancia que revisten los micronutrientes para el desarrollo físico y cognoscitivo de los niños.

Yodo

  • La carencia de yodo es la causa individual más importante de las lesiones cerebrales susceptibles de prevención y del retraso mental. Cuando ocurre en las mujeres embarazadas, trae aparejada un considerable aumento del peligro de aborto y mortalidad fetal tardía. También existen pruebas de que la carencia grave de yodo aumenta el riesgo de que las mujeres mueran durante el embarazo.

  • Unos 43 millones de habitantes de mundo sufren daños cerebrales y discapacidades físicas en grado diverso debido a la carencia de yodo. Entre ellos figuran 11 millones de personas que sufren cretinismo y retraso mental profundo. Unos 760 millones de personas tienen bocio, que es el crecimiento desmedido de la glándula tiroides en el cuello, y que representa el síntoma más común y obvio de la carencia de yodo.

  • En niveles menos graves, la carencia de yodo puede causar en niños y adultos pérdidas de hasta 10 puntos del cociente intelectual, además de afectar la coordinación física.

  • La exitosa campaña mundial de yodación de la sal comestible ha logrado reducir la amenaza de la carencia de yodo, que hasta 1992 representaba un grave peligro para unos 1.600 millones de seres humanos. Unos 12 millones de niños nacidos en 1996 se vieron libres de ese peligro gracias a la sal yodada, y se calcula que el número de niños que nacieron con cretinismo se redujo a la mitad desde 1990, ya que ese año nacieron unos 120.000 niños en esas circunstancias y la cifra más reciente de niños nacidos con cretinismo es del orden de los 55.000.

Vitamina A

  • Mas de 100 millones de niños jóvenes sufren de carencia de vitamina A. Esa carencia está relacionada con la muerte de 2,2 millones de niños por año debido a enfermedades diarreicas, y con casi un millón más de muertes debidas al sarampión. La carencia grave de vitamina A puede ocasionar también daños irreversibles en la córnea y, por consiguiente, ceguera parcial o total.

  • Estudios en el Brasil, Ghana, Indonesia, el Nepal y otros países demuestran que si los niños amenazados por la carencia de vitamina A reciben suplementos, se puede reducir la tasa de mortalidad por diarrea. Cuatro estudios revelaron una reducción de las muertes en un 30 a un 50%. La vitamina puede reducir también el número de muertes por sarampión a casi la mitad de los casos.

  • Cada cápsula de vitamina A cuesta unos dos centavos de dólar. El suministro de suplementos de esa vitamina reduce en un 23% el riesgo de muerte infantil por carencia del micronutriente. En 1997, los programas de administración de suplementos de vitamina A salvaron por lo menos 300.000 vidas de niños.

  • Según los resultados de una investigación que se realizó en Papua Nueva Guinea, el suministro conjunto de suplementos de vitamina A y zinc puede aumentar la resistencia de los niños más jóvenes al paludismo, que mata anualmente a unos 600.000 menores.

  • Se ha descubierto que la administración de dosis leves de suplementos de vitamina A reduce en el 44% los casos de mortalidad durante el embarazo entre las mujeres que habitan regiones donde la carencia de esa vitamina es un problema generalizado, según un estudio en el Nepal. En el plano global, las muertes maternas son casi 600.000 por año. Las víctimas son, en su gran mayoría, mujeres de los países en desarrollo que perecen por causas generalmente susceptibles de prevención. Pero los científicos recalcan que las mujeres en edad de procrear jamás deberían ingerir dosis elevadas de suplementos de vitamina A, ya que esto puede entrañar riesgos para el feto en desarrollo.

  • Un estudio de mujeres de Malawi infectadas con el VIH, que se realizó en 1994, demostró que las que sufrían carencia de vitamina A tenían cuatro veces y media más probabilidades de transmitir el virus a sus hijos.

Hierro

  • La anemia por carencia de hierro, que es el problema relacionado con la nutrición más común del mundo, reduce las resistencia a las enfermedades y debilita la capacidad de aprendizaje y el vigor físico de los niños. Es también una causa frecuente de mortalidad materna, ya que aumenta el riesgo de que las mujeres sufran hemorragia e infecciones durante el alumbramiento.

  • Se calcula que unos 2.000 millones de personas sufren anemia y otros muchos millones padecen de carencia de hierro, mujeres en la mayoría de los casos. La anemia por carencia de hierro se debe a diversos factores, tales como los regímenes alimentarios inadecuados, la pérdida de sangre debida a la menstruación y las infecciones parasitarias como la anquilostomiasis.

  • Cada dosis de medicamento antiparasitario cuesta unos 3 centavos de dólar y es suficiente para eliminar o reducir en gran medida las infecciones con gusanos intestinales, que son una causa importante de la anemia.

  • La fortificación de los alimentos y el suministro de suplementos de hierro representan métodos eficaces para combatir la carencia de hierro. En diversas regiones del mundo donde se consume harina de trigo y productos derivados de la misma, y especialmente en América Latina y el Oriente Medio, se fomenta la fortificación con hierro de esos alimentos. El UNICEF es uno de los principales proveedores de tabletas de hierro y ácido fólico, ya que entre 1993 y 1996 suministró unos 2.700 millones de tabletas para las embarazadas de 122 países del mundo.

Zinc

  • El zinc estimula el crecimiento y desarrollo normal, y es uno de los componentes de las enzimas que afectan el funcionamiento de los glóbulos rojos, que transportan el anhídrido carbónico de los tejidos a los pulmones. El zinc ayuda también a que el sistema inmunológico funcione normalmente. En los niños desnutridos, la carencia de zinc está relacionada con el crecimiento deficiente y la susceptibilidad a las infecciones, y se cree que también está relacionada con las complicaciones en los alumbramientos. Sin embargo, se carece de datos sobre la prevalencia de la carencia de zinc. Se sabe que ocurre por lo general en los lugares donde es común la desnutrición, y en muchos países se considera un grave problema de salud pública.

  • En pruebas llevadas a cabo en Bangladesh, la India e Indonesia, el grupo de niños al que se le suministró suplementos de zinc registró una reducción de aproximadamente una tercera parte en la duración y gravedad de los casos de diarrea y una disminución de un promedio de un 12% en la incidencia de pulmonía.

  • Un estudio sobre el suministro de suplementos de zinc y vitamina A indicó que el primer micronutriente ayudó a combatir los casos más graves de paludismo en niños menores de 5 años, al reducir en más de una tercera parte el número de casos tratados en centros sanitarios. Entre los que recibieron los suplementos de zinc, las visitas a los centros de salud por razones clínicas se redujeron en una tercera parte, mientras que los síntomas de otras infecciones disminuyeron entre un 20 y un 50%.

  • El costo de la administración de suplementos de zinc en número suficiente para abastecer a un niño durante un año entero es de apenas un dólar.

  • La carencia de zinc, un mal que afecta a un gran número de mujeres de los países en desarrollo, es una de las causas de los alumbramientos prolongados, que aumentan el riesgo de muerte para las madres y los niños. Diversos estudios han demostrado que el suministro de suplementos de zinc ayuda a reducir las complicaciones durante el embarazo.

Ácido fólico

  • El ácido fólico es una forma de vitamina B que desempeña una función importante en la generación de los glóbulos rojos. El ácido fólico controla el desarrollo de las células nerviosas durante las fases embrionaria y fetal, y ayuda a prevenir los defectos graves de la médula espinal y el cerebro.

  • La carencia de ácido fólico causa defectos congénitos en el feto durante las primeras semanas de embarazo, antes de que la mayoría de las mujeres se entere de su condición. También está relacionada con altos niveles de riesgo de nacimiento prematuro y de bajo peso al nacer. Esa deficiencia es asimismo una de las causas de la anemia, especialmente en las mujeres que están embarazadas o que amamantan a sus hijos, y podría aumentar los riesgos de mortalidad y morbilidad materna.

  • El UNICEF es uno de los principales proveedores de tabletas de ácido fólico destinadas a las mujeres embarazadas de los países en desarrollo, con las cuales ayuda a reducir el riesgo de la carencia de ácido fólico tanto en el caso de las madres como en el de los hijos.

Página anterior | Contenido | Página siguiente


Página principal | Actividades del UNICEF | Series | Información y publicaciónes | Donaciones, tarjetas de felicitación y regalos | Para los medios de comunicación | La Juventud Opina | Sobre el UNICEF