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Micronutrientes
- Yodo
- Vitamina A
- Hierro
- Zinc
- Ácido fólico
Los micronutrientes, así llamados porque el organismo humano
sólo los necesita en cantidades minúsculas, desempeñan
funciones vitales en la producción de enzimas, hormonas y otras
sustancias, y ayudan a regular el crecimiento, la actividad, el
desarrollo y el funcionamiento de los sistemas inmunológico y
reproductivo. Resulta especialmente importante ingerir cantidades
adecuadas de micronutrientes en los primeros años de vida y
otras épocas de crecimiento rápido, y durante el
embarazo y la lactancia.
Durante la Cumbre Mundial en favor de la Infancia de 1990 se hizo
hincapié en que las carencias de tres micronutrientes el
hierro, el yodo y la vitamina A son bastante frecuentes y
representan un grave peligro para las mujeres y los niños de
los países en desarrollo. La Cumbre estableció metas
para la virtual eliminación de la carencia de yodo y de
vitamina A, y para la reducción en una tercera parte de la
anemia debida a la carencia de hierro para el año 2000. Desde
entonces se cuenta con más información sobre la
prevalencia y la gravedad de la carencia de zinc y ácido fólico.
Y todos los días se aprende algo más acerca de la
importancia que revisten los micronutrientes para el desarrollo físico
y cognoscitivo de los niños.
Yodo
- La carencia de yodo es la causa individual más importante
de las lesiones cerebrales susceptibles de prevención y del
retraso mental. Cuando ocurre en las mujeres embarazadas, trae
aparejada un considerable aumento del peligro de aborto y mortalidad
fetal tardía. También existen pruebas de que la
carencia grave de yodo aumenta el riesgo de que las mujeres mueran
durante el embarazo.
- Unos 43 millones de habitantes de mundo sufren daños
cerebrales y discapacidades físicas en grado diverso debido a
la carencia de yodo. Entre ellos figuran 11 millones de personas que
sufren cretinismo y retraso mental profundo. Unos 760 millones de
personas tienen bocio, que es el crecimiento desmedido de la glándula
tiroides en el cuello, y que representa el síntoma más
común y obvio de la carencia de yodo.
- En niveles menos graves, la carencia de yodo puede causar en niños
y adultos pérdidas de hasta 10 puntos del cociente
intelectual, además de afectar la coordinación física.
- La exitosa campaña mundial de yodación de la sal
comestible ha logrado reducir la amenaza de la carencia de yodo, que
hasta 1992 representaba un grave peligro para unos 1.600 millones de
seres humanos. Unos 12 millones de niños nacidos en 1996 se
vieron libres de ese peligro gracias a la sal yodada, y se calcula
que el número de niños que nacieron con cretinismo se
redujo a la mitad desde 1990, ya que ese año nacieron unos
120.000 niños en esas circunstancias y la cifra más
reciente de niños nacidos con cretinismo es del orden de los
55.000.
Vitamina A
- Mas de 100 millones de niños jóvenes sufren de
carencia de vitamina A. Esa carencia está relacionada con la
muerte de 2,2 millones de niños por año debido a
enfermedades diarreicas, y con casi un millón más de
muertes debidas al sarampión. La carencia grave de vitamina A
puede ocasionar también daños irreversibles en la córnea
y, por consiguiente, ceguera parcial o total.
- Estudios en el Brasil, Ghana, Indonesia, el Nepal y otros países
demuestran que si los niños amenazados por la carencia de
vitamina A reciben suplementos, se puede reducir la tasa de
mortalidad por diarrea. Cuatro estudios revelaron una reducción
de las muertes en un 30 a un 50%. La vitamina puede reducir también
el número de muertes por sarampión a casi la mitad de
los casos.
- Cada cápsula de vitamina A cuesta unos dos centavos de dólar.
El suministro de suplementos de esa vitamina reduce en un 23% el
riesgo de muerte infantil por carencia del micronutriente. En 1997,
los programas de administración de suplementos de vitamina A
salvaron por lo menos 300.000 vidas de niños.
- Según los resultados de una investigación que se
realizó en Papua Nueva Guinea, el suministro conjunto de
suplementos de vitamina A y zinc puede aumentar la resistencia de
los niños más jóvenes al paludismo, que mata
anualmente a unos 600.000 menores.
- Se ha descubierto que la administración de dosis leves de
suplementos de vitamina A reduce en el 44% los casos de mortalidad
durante el embarazo entre las mujeres que habitan regiones donde la
carencia de esa vitamina es un problema generalizado, según
un estudio en el Nepal. En el plano global, las muertes maternas son
casi 600.000 por año. Las víctimas son, en su gran
mayoría, mujeres de los países en desarrollo que
perecen por causas generalmente susceptibles de prevención.
Pero los científicos recalcan que las mujeres en edad de
procrear jamás deberían ingerir dosis elevadas de
suplementos de vitamina A, ya que esto puede entrañar riesgos
para el feto en desarrollo.
- Un estudio de mujeres de Malawi infectadas con el VIH, que se
realizó en 1994, demostró que las que sufrían
carencia de vitamina A tenían cuatro veces y media más
probabilidades de transmitir el virus a sus hijos.
Hierro
- La anemia por carencia de hierro, que es el problema relacionado
con la nutrición más común del mundo, reduce
las resistencia a las enfermedades y debilita la capacidad de
aprendizaje y el vigor físico de los niños. Es también
una causa frecuente de mortalidad materna, ya que aumenta el riesgo
de que las mujeres sufran hemorragia e infecciones durante el
alumbramiento.
- Se calcula que unos 2.000 millones de personas sufren anemia y
otros muchos millones padecen de carencia de hierro, mujeres en la
mayoría de los casos. La anemia por carencia de hierro se
debe a diversos factores, tales como los regímenes
alimentarios inadecuados, la pérdida de sangre debida a la
menstruación y las infecciones parasitarias como la
anquilostomiasis.
- Cada dosis de medicamento antiparasitario cuesta unos 3 centavos
de dólar y es suficiente para eliminar o reducir en gran
medida las infecciones con gusanos intestinales, que son una causa
importante de la anemia.
- La fortificación de los alimentos y el suministro de
suplementos de hierro representan métodos eficaces para
combatir la carencia de hierro. En diversas regiones del mundo donde
se consume harina de trigo y productos derivados de la misma, y
especialmente en América Latina y el Oriente Medio, se
fomenta la fortificación con hierro de esos alimentos. El
UNICEF es uno de los principales proveedores de tabletas de hierro y
ácido fólico, ya que entre 1993 y 1996 suministró
unos 2.700 millones de tabletas para las embarazadas de 122 países
del mundo.
Zinc
- El zinc estimula el crecimiento y desarrollo normal, y es uno de
los componentes de las enzimas que afectan el funcionamiento de los
glóbulos rojos, que transportan el anhídrido carbónico
de los tejidos a los pulmones. El zinc ayuda también a que el
sistema inmunológico funcione normalmente. En los niños
desnutridos, la carencia de zinc está relacionada con el
crecimiento deficiente y la susceptibilidad a las infecciones, y se
cree que también está relacionada con las
complicaciones en los alumbramientos. Sin embargo, se carece de
datos sobre la prevalencia de la carencia de zinc. Se sabe que
ocurre por lo general en los lugares donde es común la
desnutrición, y en muchos países se considera un grave
problema de salud pública.
- En pruebas llevadas a cabo en Bangladesh, la India e Indonesia,
el grupo de niños al que se le suministró suplementos
de zinc registró una reducción de aproximadamente una
tercera parte en la duración y gravedad de los casos de
diarrea y una disminución de un promedio de un 12% en la
incidencia de pulmonía.
- Un estudio sobre el suministro de suplementos de zinc y vitamina
A indicó que el primer micronutriente ayudó a combatir
los casos más graves de paludismo en niños menores de
5 años, al reducir en más de una tercera parte el número
de casos tratados en centros sanitarios. Entre los que recibieron
los suplementos de zinc, las visitas a los centros de salud por
razones clínicas se redujeron en una tercera parte, mientras
que los síntomas de otras infecciones disminuyeron entre un
20 y un 50%.
- El costo de la administración de suplementos de zinc en número
suficiente para abastecer a un niño durante un año
entero es de apenas un dólar.
- La carencia de zinc, un mal que afecta a un gran número de
mujeres de los países en desarrollo, es una de las causas de
los alumbramientos prolongados, que aumentan el riesgo de muerte
para las madres y los niños. Diversos estudios han demostrado
que el suministro de suplementos de zinc ayuda a reducir las
complicaciones durante el embarazo.
Ácido fólico
- El ácido fólico es una forma de vitamina B que
desempeña una función importante en la generación
de los glóbulos rojos. El ácido fólico controla
el desarrollo de las células nerviosas durante las fases
embrionaria y fetal, y ayuda a prevenir los defectos graves de la médula
espinal y el cerebro.
- La carencia de ácido fólico causa defectos congénitos
en el feto durante las primeras semanas de embarazo, antes de que la
mayoría de las mujeres se entere de su condición.
También está relacionada con altos niveles de riesgo
de nacimiento prematuro y de bajo peso al nacer. Esa deficiencia es
asimismo una de las causas de la anemia, especialmente en las
mujeres que están embarazadas o que amamantan a sus hijos, y
podría aumentar los riesgos de mortalidad y morbilidad
materna.
- El UNICEF es uno de los principales proveedores de tabletas de ácido
fólico destinadas a las mujeres embarazadas de los países
en desarrollo, con las cuales ayuda a reducir el riesgo de la
carencia de ácido fólico tanto en el caso de las
madres como en el de los hijos.
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