
Enfoques que han tenido éxitoPara triunfar, la batalla contra la desnutrición debe desplegarse en muchos frentes. Medidas tan diversas como facilitar el acceso de la mujer a la educación, enriquecer los alimentos básicos con nutrientes fundamentales, perfeccionar la distribución de materiales informativos prácticos y aumentar el gasto de los gobiernos en los sectores sociales, han contribuido todas ellas a una mejora de la situación en materia de nutrición en varios países. El reto consiste en delinear estrategias de tipo general que aborden problemas más específicos relacionados con la nutrición. Un estudio reciente de las Naciones Unidas1 exploró el abanico de factores necesarios para una mejora en la situación alimentaria, y confirmó que no es posible adoptar una sola fórmula, pero que algunos elementos son esenciales. Por ejemplo, la creación de condiciones para la participación plena de la mujer en la sociedad es de una importancia crucial para mejorar la nutrición tanto de las mujeres como de sus hijos. Esto abarca cualquier tipo de esfuerzo legislativo y político destinado a combatir la discriminación contra la mujer y su explotación, así como cualquier medida que busque garantizar que las mujeres tengan el mismo acceso a los recursos y la atención en todos los planos de la sociedad. También es fundamental mejorar la educación que reciben las niñas y las mujeres. El informe de las Naciones Unidas afirmó lo siguiente en
relación a los diversos factores necesarios para enriquecer la
nutrición. Nutrición y crecimiento económico: La mayoría de los países donde ha mejorado la situación en materia de nutrición durante los dos últimos decenios también disfrutaron de unas altas tasas de crecimiento económico en términos relativos por un período constante. Sin embargo, esta relación no es del todo directa. En los países donde el crecimiento económico ha tenido como consecuencia un aumento en el ingreso por hogar y en el acceso de los pobres a los recursos, las ventajas han sido amplias. En Indonesia, por ejemplo, el crecimiento económico de 1976 a 1986 vino acompañado por un aumento de un 50% en los ingresos del 40% de la gente más pobre. Las mejoras en el terreno de la nutrición se han mantenido relativamente constantes durante la explosión económica, aunque podían haber sido mejores. La inseguridad alimentaria familiar una de las causas subyacentes fundamentales de la desnutrición es a menudo el elemento central en la relación que existe entre el crecimiento económico y la situación en materia de nutrición. Los hogares pobres gastan una gran proporción de sus ingresos en alimentos. Mientras que los hogares pobres no siempre utilizan las subidas en los ingresos para aumentar su ingestión de calorías de una forma significativa, en muchos países un mayor ingreso ha traído como consecuencia un incremento en el consumo de alimentos de mayor calidad que suelen ser ricos en proteínas y micronutrientes, es decir, las vitaminas y los minerales que se necesitan en pequeñas pero regulares cantidades para garantizar una buena nutrición. Pero aunque el crecimiento económico debe entenderse como un factor que contribuye con frecuencia a una mejora de la situación en materia de nutrición, no es una condición necesaria. Varios países, como la República Unida de Tanzania en el caso que se describe más adelante, han alcanzado un gran avance en materia de nutrición sin haber conseguido un significativo crecimiento económico general. La nutrición y la condición social de la mujer: Una de las principales conclusiones del informe de las Naciones Unidas es que en aquellos países donde el mejoramiento en la alimentación ha ido por detrás del crecimiento económico suele practicarse con frecuencia la discriminación contra la mujer. En el Pakistán, por ejemplo, la discriminación general contra las niñas y las mujeres es responsable de las altas tasas de analfabetismo entre estos grupos sociales, así como de una tasa desmesurada de fecundidad y una baja esperanza de vida entre las mujeres. Las tasas de desnutrición en el Pakistán se encuentran entre las mayores del mundo, igual que la proporción de niños con bajo peso al nacer, un 25%. Algunos expertos atribuyen la alta tasa de desnutrición y de bajo peso al nacer en grandes zonas de Asia meridional al limitado acceso de las mujeres a la educación y las altas tasas de desempleo entre las mujeres, en comparación con otras regiones. Por otra parte, las mujeres de Tailandia, donde la nutrición ha mejorado de forma sorprendente en los dos últimos decenios, tienen una alta tasa de alfabetización, una amplia participación en la fuerza de trabajo y un lugar prominente en la toma de decisiones en la sociedad y en el hogar. Foto: La vigilancia del crecimiento es un instrumento muy eficaz para proteger la nutrición de los niños y potenciar a las comunidades. Pesaje de un niño en un centro de salud de Etiopía. Nutrición y gasto en el sector social: Las inversiones en la salud, la educación, el saneamiento y otros sectores sociales especialmente cuando se hace hincapié en el acceso de las mujeres y las niñas a estos servicios es uno de los instrumentos principales de política para mejorar la situación alimentaria. Como medida de la supervivencia y el desarrollo de los niños, el UNICEF ha fomentado la iniciativa 20-20, que consiste en asignar al gasto social por lo menos un 20% de los recursos gubernamentales y un 20% de las contribuciones de países donantes. El valor de estas inversiones es cada vez más notorio. Por ejemplo, hay pruebas de que en Sri Lanka y en otros países, los aumentos en el gasto destinado a los servicios de salud pública son en mayor medida responsables de la reducción de la mortalidad infantil y el mejoramiento en la alimentación que los aumentos generales en los ingresos. Después de la independencia de Zimbabwe en 1980, se llevaron a cabo políticas expresamente dirigidas a resolver la falta de acceso a los servicios básicos que sufrían muchas comunidades. Como resultado, se produjeron mejoras considerables en los servicios de salud y de inmunización, en la planificación de la familia y en un ampio abanico de servicios de educación para los sectores menos favorecidos. Todos estos factores fueron elementos determinantes en la mejora de la nutrición que ha disfrutado el país. Los enfoques que se han descrito más arriba son todos fundamentales, y están basados en los derechos de los niños y las mujeres a los servicios y los recursos adecuados. Otras medidas destinadas de una forma más directa a mejorar la nutrición como objetivo principal enriquecer los alimentos básicos con nutrientes fundamentales, mejorar el nivel de vigilancia en materia de nutrición a nivel local, proteger el derecho de la mujer al amamantamiento, compartir información sobre la mejora de los alimentos suplementarios pueden tener una repercusión más rápida y concreta en la nutrición. A continuación se describen varios enfoques que se han aplicado con éxito. |
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