Nyaradzayi Gumbonzvanda

Enfrentarse a los retos: Salud de la reproducción para adolescentes que viven con VIH

En los últimos años, la comunidad mundial ha realizado grandes progresos para proteger a niñas y niños y facilitarles el acceso a la educación y a los servicios de salud para los huérfanos y los niños que viven con VIH. Organizaciones como UNICEF, otras de base religiosa y redes de mujeres, como la Asociación Cristiana Femenina Mundial, han destinado fondos para formar a cuidadores en políticas de protección social y para defender el derecho de los niños a ser informados y tratados con dignidad.

Muchas de las personas que viven con VIH son adolescentes. Estos jóvenes no encajan en ningún modelo: unos asisten a la escuela, otros no, unos viven con padres de acogida, otros con familias estables, unos son ellos mismos cabeza de familia y otros están buscando empleo. Pero todos ellos merecen un ambiente adecuado para su desarrollo y apoyos coherentes que les ayuden a tomar decisiones bien fundamentadas sobre su condición especial. En los dos últimos años, la Asociación Cristiana Femenina Mundial dirigió una serie de diálogos con las adolescentes que viven con VIH sobre los problemas a los que tienen que hacer frente. Nos encontramos con tres retos fundamentales que se planteaban las adolescentes con VIH: la revelación, la educación y el desarrollo de las relaciones personales.

En primer lugar, por lo que respecta a la revelación de su situación, muchos niños y jóvenes no están informados de ser portadores del VIH. Las personas a su cargo puede que no estén preparados para decírselo por diferentes razones. Los progenitores quizás se sientan terriblemente culpables, por ejemplo, por haber infectado “involuntariamente” a su hijo o hija, o les da miedo responder a preguntas sobre cómo se transmite el VIH. De igual modo podrían preguntarse si su hijas o hijos podrán llevar una vida “normal” siendo portadores del VIH, o tener unas relaciones satisfactorias (sexuales o de otro tipo) en el futuro. Por eso, para llevar a buen fin la revelación de su situación, es indispensable la ayuda psicopedagógica, tanto para los cuidadores como para los jóvenes pacientes.

Algunos adolescentes conocen su situación pero no la revelan a los otros porque temen el rechazo o la exclusión. Ambas circunstancias ponen a los jóvenes en riesgo de transmitir el VIH a otras personas. Con el fin de frenar la propagación del virus, debemos contrarrestar el estigma imperante. Es imprescindible que las políticas y programas, especialmente los establecidos por los gobiernos, ofrezcan espacios seguros para los adolescentes en los que éstos se sientan cómodos revelando su estado, con la total seguridad de estar respaldados.

El segundo reto es que la información completa sobre salud reproductiva para los jóvenes que viven con VIH todavía es escasa. Los sistemas de atención sanitaria y las redes de apoyo familiar carecen de medios para analizar dicha información y mostrar su importancia a un determinado grupo de edad y de un género determinados. “Tía, ¿debería dejar de tomar los medicamentos ahora que ya tengo el periodo?”, pregunta la joven de 15 años Tendai, de Zimbabwe. Tendai nació con VIH y le preocupa que tomar medicamentos durante su periodo pueda crearle efectos secundarios o que afecten en el futuro a la posibilidad de tener hijos. Los trabajadores sanitarios locales y los cuidadores necesitan una formación adecuada para ofrecer a las adolescentes respuestas a preguntas como, por ejemplo, los riesgos de fertilidad que corren las adolescentes que viven con VIH. Proporcionar una educación e información accesible a las personas que tienen VIH es fundamental si se quiere eliminar la epidemia.

El tercer reto se refiere al desarrollo de las relaciones sociales. Para los jóvenes con VIH las relaciones, tanto con la familia como con los amigos, son tensas. UNICEF organizó recientemente en Zimbabwe un diálogo con adolescentes que vivían con VIH. Estas personas maravillosas y animadas transmitían sin embargo mensajes dolorosos y desgarradores. Conscientes de su estado como portadores, los adolescentes temen no poder mantener nunca una relación amorosa duradera. Suponiendo que tengan la dicha de encontrar una pareja que les quiera, ¿los aceptará igualmente la familia de dicha pareja? Y de ser así, ¿qué van a hacer si quieren concebir un hijo? En países pobres de recursos, ¿cuáles son las opciones y los riesgos?

Es labor de los gobiernos garantizar que los medicamentos y servicios de orientación estén a disposición de quienes tienen VIH, incluidos los jóvenes. Organizaciones internacionales como Save the Children y grupos comunitarios como Rozaria Memorial Trust deben unirse para hacer posible que los jóvenes que viven con VIH disfruten de sus derechos, sobre todo los que se refieren a la salud sexual y reproductiva. La mayoría de los jóvenes con VIH luchan por el reconocimiento, los derechos, la protección y el respaldo. Solicitan consejo e información, no que se les juzgue. Cuanto antes reciban respuestas, antes dispondrán de la confianza que sólo el conocimiento puede proporcionar.

Como Secretaria General de la Asociación Cristiana Femenina Mundial, Nyaradzayi Gumbonzvanda dirige una red mundial de mujeres en 106 países, que llega a 25 millones de mujeres y niñas. Anteriormente trabajó como Directora Regional del Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM) y como oficial de derechos humanos de UNICEF en Liberia y Zimbabwe. Enfrentarse a los retos: Salud de la reproducción para adolescentes que viven con VIH por Nyaradzayi Gumbonzvanda, Secretaria General de la Asociación Cristiana Femenina Mundial “la mayoría de los adolescentes que viven con ViH luchan por sus derechos, su reconocimiento, protección y respaldo”.

Recuadros

El estado mundial de los adolescentes, los desafíos que enfrentan en materia de salud, educación, protección y participación, y los riesgos y la vulnerabilidad de esta etapa fundamental se miran de cerca en una serie de paneles en el informe, disponible en formato PDF.

Ensayos

Adultos y adolescentes fueron invitados a dar sus opiniones sobre los temas críticos que enfrentan los adolescentes en el siglo 21.