Maria Eitel

Las niñas adolescentes: La mejor inversión que podemos hacer

Actualmente hay más de 515 millones de niñas adolescentes en el mundo en desarrollo. Estas niñas poseen el potencial de acelerar el crecimiento y el progreso en todos los ámbitos, de romper el ciclo de pobreza intergeneracional y de hacer avanzar toda una economía. Y sin embargo, a las niñas se les pasa por alto con mucha frecuencia. Las niñas adolescentes tienen más probabilidades de que se les fuerce a abandonar la escuela, se les entregue en matrimonio, y de contraer el VIH. Además, han de enfrentarse a la realidad de que la principal causa de muerte en las niñas de entre 15 y 19 años está relacionada con el embarazo y el parto. Existe el riesgo de que las familias que no tienen otra cosa recurran a tratar a sus hijas como bienes, casándolas o vendiéndolas. Pese a estas adversidades, las niñas adolescentes constituyen la fuerza más potente para generar un cambio transformador.

Sí, es cierto que las niñas a menudo enfrentan obstáculos enormes, pero también representan una promesa sin igual. Esa es la otra cara la historia: el "efecto niña". Es la historia de niñas a las que se tiene en cuenta, en las que se invierte y a las que se incluye en la sociedad. Cuando una niña del mundo en desarrollo recibe siete años o más de educación, contraerá matrimonio cuatro años más tarde. Cada año adicional de escuela primaria supone un incremento en el futuro salario de las niñas de entre un 10% y un 20%. Estudios practicados en 2003 revelaron que cuando las mujeres y las niñas ganan un salario, reinvierten el 90% del mismo en sus familias; los hombres y los niños, en cambio, sólo reinvierten entre el 30% y el 40%. Los estudios muestran asimismo que unos niveles superiores de escolarización entre las mujeres se corresponden con una mejor salud neonatal e infantil. Sí, este es el "efecto niña", y sólo hemos visto el comienzo de las muchísimas consecuencias beneficiosas que puede tener.

Es verdaderamente asombroso constatar cómo invertir en una niña puede generar ondas expansivas que beneficien a su familia, a su aldea y a su país. Niñas de todo el mundo están poniendo en marcha el "efecto niña" pese a los numerosos obstáculos que enfrentan en sus vidas. Sanchita, una joven de 17 años de Bangladesh, es una de ellas. Nacida en la pobreza, Sanchita no tenía dinero para la escuela, ni para ropa o alimentos. Gracias a la organización no gubernamental BRAC, recibió un pequeño préstamo con el que se compró una vaca. Vendió la leche de la vaca y empleó el dinero para financiar su educación y la de su hermano. Con ayuda de BRAC adquirió también las habilidades necesarias para cultivar sus propias verduras y continuar ganando dinero para su familia y para sí misma. Historias como la de Sanchita son una luz de esperanza, y una prueba tangible de que invertir en las niñas puede producir cambios económicos y sociales importantes. El "efecto niña" es real, y su repercusión es a un tiempo amplia y profunda.

He visto este cambio producirse en Bangladesh, Brasil, Burundi, Kenya, Uganda, República Unida de Tanzanía, y muchos otros países. Niñas de todo el mundo están poniendo en práctica el "efecto niña" cuando se les dan las herramientas para hacerlo. En este mismo instante, niñas empresarias de la India preparan sus planes de negocio, niñas de Bangladesh estudian para ser enfermeras a fin de atender a las necesidades sanitarias de quienes han sido desatendidos por mucho tiempo; y niñas de Uganda y la República Unida de Tanzanía reciben formación en materia de técnicas de vida, acceden a microcréditos, y se benefician de unos espacios seguros en los que poder soñar sin límites y hacer sus sueños realidad.

Pero aún hay mucho trabajo por hacer. Si queremos saber lo que lo que está ocurriendo con las niñas y llevar un seguimiento de su progreso –o falta de progreso–, necesitamos urgentemente datos desglosados por género y por edad. Es preciso mostrar el valor de las niñas y convencer a los gobiernos, aldeas, empresas y familias de que invertir en las niñas adolescentes es una operación inteligente. Debemos situar a las niñas en el centro de nuestras discusiones, admitirlas como un grupo de población único, y abordar sus necesidades particulares.

Para liberar el potencial de las niñas adolescentes deberíamos comenzar por lo siguiente:

  1. Dejar de tratar a las mujeres como si fueran la infraestructura de la pobreza.
  2. No dar por hecho que nuestros programas dan cobertura a las niñas. Llegar a ellas de forma específica.
  3. Tener en cuenta a las niñas. Asegurarnos de que figuran en nuestras cifras.
  4. No es preciso modificar las estrategias; se trata sólo de incluir a las niñas en lo que ya hacemos.
  5. Aplicar las políticas ya existentes.
  6. Los hombres y niños pueden actuar como defensores de la causa de las niñas.
  7. No tratar a las niñas como el tema del día.

Este enfoque reportará numerosos beneficios en las décadas por venir. Si invertimos sinceramente en las niñas, gozaremos de comunidades y familias más fuertes, de economías sostenibles, de unos menores índices de VIH y sida, tendremos menos pobreza, más innovación, unos índices menores de desempleo y una prosperidad más equitativa. El "efecto niña" es real, y muy poderoso. Pero no cobraremos plena conciencia de su onda expansiva hasta que no empecemos a tomárnoslo en serio y a ampliar su alcance.

Maria Eitel es Presidenta fundadora y Directora General de la Fundación Nike, en la que trabaja para promover el "efecto niña": el potente cambio económico y social que se produce cuando las niñas tienen oportunidades. Antes de colaborar con la Fundación, María Eitel desempeñó el cargo de vicepresidenta de responsabilidad corporativa de NIKE, Inc. Con anterioridad a ello colaboró en la Casa Blanca, en Microsoft Corporation, en la Corporation for Public Broadcasting y en la MCI Communications Corporation.

Recuadros

El estado mundial de los adolescentes, los desafíos que enfrentan en materia de salud, educación, protección y participación, y los riesgos y la vulnerabilidad de esta etapa fundamental se miran de cerca en una serie de paneles en el informe, disponible en formato PDF.

Ensayos

Adultos y adolescentes fueron invitados a dar sus opiniones sobre los temas críticos que enfrentan los adolescentes en el siglo 21.