Lara Dutta

Hacer lo que nos corresponde: La responsabilidad de los medios de comunicación frente a los adolescents

“Infotenimiento” es un término de moda en estos días. Una mezcla de información y entretenimiento inunda las mentes de los adolescentes, y existen pocos medios para filtrarla antes de que la absorban. La violencia, el sexo, los prejuicios sociales y el lenguaje ofensivo son todo ello producto de los medios de comunicación hoy en día. ¿Cómo podemos guiar a los jóvenes para que sepan reconocer lo verdadero o valioso en aquello que ven y leen, al tiempo que les protegemos frente a imágenes e ideas objetables?

Aunque los cálculos varían entre regiones y culturas, los estudios revelan que, como promedio, los niños y niñas del mundo desarrollado pasan cerca de seis horas al día frente a la televisión o la pantalla de un ordenador. La industria del entretenimiento e Internet ofrecen una variedad casi infinita de actividades. Con el mundo en la yema de sus dedos, los adolescentes se olvidan fácilmente del mundo que les rodea, y pasan su tiempo viendo películas, jugando a videojuegos y participando en foros y “chats” en línea.

Las escuelas e institutos, reconociendo el potencial de los medios electrónicos, han elaborado programas de estudios más interactivos. La educación de hoy en día ya no se circunscribe a los libros de texto y las aulas, de modo que se alienta a los niños y niñas a que naveguen por la red, empleen medios digitales en sus presentaciones y amplíen sus conocimientos informáticos. Las escuelas y los progenitores son también conscientes del preocupante aumento de casos de “ciberacoso”, práctica que consiste en atormentar o amenazar a un niño o niña a través de medios interactivos y tecnologías digitales como la mensajería instantánea, el correo electrónico y la telefonía móvil. La naturaleza ilimitada de la nueva tecnología puede ser perjudicial para la juventud vulnerable.

Los progenitores y los niños y niñas a menudo discuten por usar Internet, ver la televisión o películas, y escuchar música. Los progenitores desean proteger a sus hijos e hijas de las influencias negativas, y quizás crean conocer qué es lo mejor para ellos durante ese tiempo en el que los adolescentes se debaten por alcanzar su independencia. Las decisiones en el seno de la familia y unas líneas de comunicación abiertas entre progenitores, docentes y niños y niñas, pueden asegurar que los jóvenes reciban la orientación adecuada cuando se incorporan a esta vasta red de información y experiencia. Este apoyo y protección pueden mitigar la exposición de la infancia a contenidos inadecuados y evitar que adultos oportunistas se aprovechen de ellos.

El poder que poseen los medios de comunicación sobre los adolescentes no se puede negar ni ignorar. Es lo que otorga a las estrellas del cine, la música y los deportes la influencia desmesurada que ejercen en la vida de los adolescentes, que admiran a estas figuras y a menudo las emulan. Un artista de cine o un cantante que posea la capacidad de atraer a las masas y de llegar a ellas debería, por tanto, ofrecer un tipo de entretenimiento que sea a la vez educativo, lo cual no implica pontificar o ser aburrido. Por cada tres o cuatro películas comerciales que produce la industria del cine de Mumbai, por ejemplo, una película que transmita un mensaje especial puede hacer muchísimo bien. Esto es lo que ha ocurrido con películas como Taare Zameen Par, la historia de un niño de 8 años que se siente deprimido y humillado por la dificultades que experimenta en la escuela, hasta que una nueva profesora de dibujo llega a la conclusión de que es disléxico, le ayuda a mejorar su capacidad de aprendizaje, y con ello cambia su vida para siempre.

Una película o una canción pueden inspirar a una generación a pensar en términos humanitarios y planetarios. La canción “We Are the World”, por ejemplo, fue grabada por los Estados Unidos para África en la década de 1980 con el fin de recaudar fondos para aliviar el hambre en Etiopía. Veinticinco años después de su estreno, este título volvió a grabarse en febrero de 2010, después del devastador terremoto de 7.0 grados de magnitud que asoló Haití. Docenas de artistas se reunieron para interpretar esta pieza legendaria con el objetivo de recaudar fondos para ayudar al pueblo de Haití. La industria del entretenimiento e Internet pueden ser potentes aliados para alentar a los jóvenes a que participen en la labor de ayudar a las gentes de distintas partes del mundo a enfrentar los desastres, y para luchar contra lacras sociales como la discriminación entre los géneros y la propagación del VIH.

Ser adolescente es difícil. Lo sé porque he pasado por ello. Es una fase de la vida en la que uno aún está creciendo y descubriendo quién es. Los adolescentes buscan inspiración, aceptación y orientación conforme van creciendo y convirtiéndose en adultos. Las estrellas que poseen la capacidad de influir en sus impresionables mentes tienen, por tanto, la responsabilidad moral de impartir mensajes edificantes. Yo me comprometo, como Embajadora de Buena Voluntad para el Fondo de Población de las Naciones Unidas, a emplear mi capacidad de influencia para hacer precisamente eso. Tal como lo expresó esa canción que los Estados Unidos compusieron para África, “Nosotros somos aquellos quienes hacemos un día más brillante, pues empecemos a dar”.

Lara Dutta fue nombrada Embajadora de Buena Voluntad del UNFPA en 2001. Fue elegida Miss Universo en mayo de 2000 en Chipre. Lara Dutta, que antes fuera Miss India, ha sido modelo de revistas y pasarelas, y actualmente es actriz de la industria cinematográfica hindú. Posee una titulación superior en economía y comunicaciones. Hacer lo que nos corresponde: La responsabilidad de los medios de comunicación frente a los adolescentes por Lara Dutta, Embajadora de Buena Voluntad del Fondo de Población de las Naciones Unidas “este apoyo y protección pueden mitigar la exposición de la infancia a contenidos inadecuados, y evitar que adultos oportunistas se aprovechen de ellos”.

Recuadros

El estado mundial de los adolescentes, los desafíos que enfrentan en materia de salud, educación, protección y participación, y los riesgos y la vulnerabilidad de esta etapa fundamental se miran de cerca en una serie de paneles en el informe, disponible en formato PDF.

Ensayos

Adultos y adolescentes fueron invitados a dar sus opiniones sobre los temas críticos que enfrentan los adolescentes en el siglo 21.