LOS MEDIOS ESTÁN A MANO: COMPROMISO POLÍTICO NACIONAL PARA LA SUPERVIVENCIA INFANTIL

Una vez tras otra se constata que cuando los gobiernos toman la iniciativa y se comprometen a expandir programas piloto y proyectos de pequeña escala que han tenido éxito, estas iniciativas pueden alcanzar rápidamente una cobertura nacional. El programa de trabajadores sanitarios de ámbito comunitario implantado en el Brasil y la iniciativa Bolsa Familia; el programa PROGRESA de salud, nutrición y educación y el plan Seguro Popular de Salud implantados en México; la iniciativa de trabajadores sanitarios de ámbito comunitario implantada en Indonesia, y el programa de rehidratación oral de Egipto, junto con muchos otros ejemplos, demuestran su potencial de ampliación cuando los gobiernos se comprometen a aportar financiación, por escasa que sea, a programas sanitarios y de bienestar social.

Dado el nivel de recursos necesario para garantizar la protección económica y el acceso a unos servicios de atención sanitaria primaria de calidad, la ampliación constituye un reto político tanto como técnico. Para lograr mejoras continuadas en materia de salud materna, neonatal e infantil serán necesarios compromisos a largo plazo que vayan mucho más allá del mandato político de muchos de los responsables de formulación de políticas. Países como Brasil, Sri Lanka y Tailandia deben sus sorprendentes resultados a un proceso de ampliación gradual de la cobertura del sistema sanitario y los servicios de nutrición que se lleva a cabo desde hace muchos años. Todos los países referidos anteriormente atravesaron varias fases distintas:

  • Building up a cadre of professional health workers as the foundation.
  • Developing an accessible network of community-based, primary and referral-level services.
  • Improving the quality of care, along with improvements in living conditions and the status of women.
  • Providing broad social safety nets that ensured equitable access to health, nutrition and education, making health and nutrition services widely available.
  • Reducing barriers to key services and providing primary and secondary schooling to all children.

Incluso en algunos de los países más pobres de Latinoamérica en los que las crisis económicas periódicas, las deficiencias institucionales y las graves desigualdades socioeconómicas continúan impidiendo los progresos, se han registrado avances notables hacia el acceso generalizado a una atención sanitaria de calidad. El control nacional y la dirección del sector público pueden aumentar enormemente las perspectivas de una ampliación fructífera.

El control es más que simplemente la financiación

Los gobiernos han de comprometerse a apoyar los programas de salud en cada uno de los niveles de la administración de los sistemas de salud: federal, provincial y de distrito. Asimismo, es preciso abordar las cuestiones relativas a la sostenibilidad de los programas sanitarios. Encuadrar los compromisos nacionales en un marco legal facilitará la continuidad necesaria para llevar la ampliación de la atención continua más allá del tiempo que dure el ejercicio político del adalid original. Esta programación política a largo plazo exige la creación de alianzas entre el gobierno, la sociedad civil y los organismos de desarrollo a fin de mantener el impulso político, superar la resistencia al cambio y movilizar recursos. Asimismo, requerirá la implantación de mecanismos de control y rendición de cuentas para la buena marcha del sistema. Finalmente, es necesaria una inversión continuada, tanto en tiempo como en recursos, a fin de llevar a cabo la ampliación a escala de los programas de manera constante. Constituyen ejemplos ilustrativos de este compromiso el proyecto que hace 50 años se inició en Sri Lanka hace con el fin de crear una red sanitaria en las zonas rurales y las campañas de administración de suplementos de micronutrientes que desde hace largo tiempo se practica en el Nepal.

Diferentes formas de capacidad de liderazgo

Muchos de los países que luchan para alcanzar los ODM, especialmente en África subsahariana, no disfrutan una estabilidad económica. En estas circunstancias, es importante movilizar la capacidad de liderazgo de la sociedad. La capacidad de liderazgo puede adoptar distintas formas; puede referirse a una persona, como en el caso de Fazle Hasan Abed, el fundador de BRAC, un exitoso programa de salud de ámbito comunitario que dispensa servicios de salud a millones de personas en Bangladesh; puede provenir de las más altas esferas del gobierno nacional, como en el caso de México, cuyo programa PROGRESA fue liderado por el presidente Ernesto Zedillo de León, y mantenido y ampliado por sus sucesores, Vicente Fox y Felipe Calderón; o puede provenir de iniciativas internacionales tales como el Programa ampliado de inmunización, la revolución en pro de la supervivencia infantil y el programa de vigilancia del crecimiento, la terapia de rehidratación oral, la lactancia materna y la inmunización (GOBI, en sus siglas en inglés), y la variedad de alianzas y programas mundiales creados para lucha contra diversas enfermedades durante las últimas seis décadas.

La comunidad internacional sabe cómo organizar programas, de lo que da fe el modo en que se establecieron, a partir de la Declaración del Milenio, los ODM, que se han convertido en el parámetro de referencia para el desarrollo humano de los primeros años del milenio. Sin embargo, a medio camino de alcanzar las metas, continúa habiendo un desfase entre intención y acción, y una necesidad de unirse en apoyo de las estrategias, políticas y progresos que contribuirán a ampliar rápidamente la escala del acceso a una atención continuada de la salud de calidad.

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