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Turkmenistán

La yodación nacional de la sal da más posibilidades a los niños

Enclavado entre el mar Caspio y los límites del inmenso desierto de Garagum, en Turkmenistán, un paisaje blanco que parece fuera de lugar se extiende hasta el horizonte. Se trata de Guvly, un lago cubierto de sal que abarca más de 50 kilómetros. Una inmensa perforadora penetra la corteza de ocho metros del lago, machacándola hasta convertirla en grano fino, para depositarla después en un vehículo de carga que transporta la sal a la fábrica de Guvlyduz, a orillas del lago.

Guvlyduz es la principal fuente de sal de Turkmenistán. La fábrica refina más de 30.000 toneladas al año, lo suficiente para satisfacer la demanda de la totalidad de la población. La sal se yoda antes de envasarse y distribuirse por todo el país a mayoristas y minoristas, y a las tiendas del gobierno, donde todos los ciudadanos turcomanos tienen derecho a 400 gramos gratuitos de sal yodada al mes. Se trata de un proceso que está contribuyendo a evitar que miles de niños sufran una condición debilitadora, el trastorno por carencia de yodo. La deficiencia de yodo es la principal causa de retraso mental prevenible. En las mujeres embarazadas, las deficiencias graves pueden también causar abortos espontáneos y que los niños nazcan muertos, y hasta las más suaves pueden afectar la capacidad de aprendizaje de poblaciones enteras.

En 2004, Turkmenistán fue el cuarto país del mundo en alcanzar la yodación universal de la sal, y la primera nación del Asia Central en eliminar el trastorno por carencia de yodo. La campaña para yodar la sal empezó hace más de una década, con un decreto presidencial de 1996 que hacía obligatorio en todo el país el uso de sal yodada.

“Antes de este programa, había muchos casos de bocio, que afecta la fertilidad”, explica la Dra. Dilara Hasanova, jefe del laboratorio clínico en el Centro Científico-Clínico de Atención Sanitaria a la Madre y el Niño de la capital, Ashgabat. “Desde entonces, los casos han descendido drásticamente. Ahora las mujeres son más sanas y pueden tener más hijos”.

Una alianza de UNICEF y USAID ha proporcionado este laboratorio, uno de los principales centros para comprobar los niveles de yodo en la orina de los habitantes de todo el país, dotado de instrumental y reactivos para pruebas. Las comprobaciones periódicas garantizan que toda la sal, sea importada o producida en el país, está suficientemente yodada. Asimismo, en las escuelas se enseña a los niños y niñas a comprobar la calidad de la sal que consumen.

Además de la yodación de la sal, Turkmenistán está fortaleciendo la harina con hierro y otros nutrientes, con el fin de prevenir la deficiencia de hierro y la anemia. Se trata de una medida especialmente efectiva en un país en el que el pan es el alimento básico en todas las comidas.

Voluntad política y alianzas

Mahboob Shareef, Representante de UNICEF en Turkmenistán, cree que la voluntad política y las alianzas han resultado decisivas en la campaña para la yodación universal de la sal. “Gracias a los esfuerzos conjuntos del Gobierno de Turkmenistán y de UNICEF, hemos logrado invertir la tendencia negativa, y evitar una situación en que la salud mental de los niños y niñas del país se deterioraba”, dice. “Creo que la yodación universal de la sal constituye un auténtico éxito y es un ejemplo de cómo las acciones decisivas y coordinadas pueden tener una repercusión muy positiva en la salud de niños y niñas”.

Al consumir pan y sal fortalecidos como parte de su dieta diaria, jóvenes como Atabay Uzayeb no se percatan de la campaña nacional. Atabay pasa la mayor parte del verano en la costa del Caspio, jugando en las dunas de arena de la playa; tiene grandes planes para el futuro. “Cuando sea mayor quiero ser rey. Me gustaría construir casas para la gente. Quiero tener estudios superiores cuando sea mayor. Quiero ir a la universidad y estudiar matemáticas”.

Al tomar medidas para asegurarse de que mantiene a raya los trastornos prevenibles, Turkemenistán están dando a un número mayor de niños y niñas la oportunidad de hacer realidad sus sueños.

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