Autonomía en el lugar de trabajo

Los lugares de trabajo han de transformarse para incorporar el papel que ambos progenitores desempeñan en la educación de la progenie, conforme a lo dispuesto en el artículo 18 de la Convención sobre los Derechos del Niño. Deberían promoverse políticas y programas sociales que permitan a mujeres y hombres conciliar sus obligaciones laborales, y alienten al hombre a asumir las tareas domésticas y el cuidado de los hijos a partes iguales.

Asimismo, es importante la implantación de políticas dirigidas a modificar las actitudes estereotípicas hacia las mujeres en el trabajo, abordando factores subyacentes tales como la segregación sectorial y ocupacional, y la falta de formación y educación.

El papel vital de la educación

Una de las estrategias más importantes para garantizar que niños y niñas disfruten de las mismas oportunidades laborales en su vida de adultos consiste en brindarles las mismas oportunidades educativas. Diversas estrategias, en especial la supresión de los costos escolares, han demostrado su eficacia a la hora de fomentar la matriculación de las niñas en la escuela primaria y secundaria. No obstante, la supresión de los costos es solamente una de las diversas medidas necesarias para garantizar la paridad de los géneros en la educación. Los gobiernos, progenitores y donantes internacionales deben colaborar en aras de garantizar que las escuelas se adaptan a las necesidades de las niñas, mediante la aplicación de distintas medidas:

  • Alentar a las autoridades escolares locales y a los profesores a que implanten horarios flexibles.
  • Permitir la asistencia a clase de adolescentes casados y de padres o madres solteros.
  • Convertir las instalaciones escolares en lugares seguros, libres de violencia basada en el género.
  • Garantizar que existan letrinas separadas para las niñas en las escuelas.
  • Construir escuelas cercanas a las viviendas de las niñas.
  • Alentar a los progenitores y a los dirigentes comunitarios a participar de forma activa en la gestión de las escuelas.

Asimismo, es esencial que los propios planes de estudio ayuden a los estudiantes a comprender la importancia de la igualdad entre los géneros.

Eliminar la disparidad entre los géneros en la legislación

Las medidas clave que deberían aplicarse a fin de eliminar la discriminación que afecta el derecho de propiedad de la mujer son, entre otras, las siguientes:

  • Armonizar la legislación nacional a las normas internacionales sobre derechos humanos.
  • Reformar las leyes sobre derecho de propiedad y bienes inmuebles con miras a eliminar la discriminación contra las mujeres.
  • Promover la participación de organismos internacionales y organizaciones no gubernamentales en iniciativas dirigidas a localizar y poner al descubierto los casos de violación de los derechos de propiedad de la mujer, y en la supervisión del cumplimiento por parte de los gobiernos de los tratados internacionales sobre derechos humanos.

El papel de los gobiernos en el apoyo a las familias trabajadoras

Los gobiernos deberían adoptar medidas legislativas, administrativas y económicas para crear un entorno favorable que facilite y promueva la capacidad empresarial de la mujer y su participación en el mercado laboral, como, por ejemplo:

  • Mejorar las condiciones de trabajo.
  • Generar oportunidades de desarrollo profesional.
  • Eliminar las diferencias salariales que se basan únicamente en el género.
  • Proveer los mecanismos necesarios para que los servicios de guardería sean de calidad, seguros y asequibles.

Otra medida para asegurar los derechos de la mujer, una mayor transparencia pública y la eficacia económica es la utilización creciente de presupuestos que tengan en cuenta la perspectiva de género. Este mecanismo analiza las repercusiones que los gastos e ingresos de un gobierno tienen sobre las mujeres y las niñas, en comparación con los hombres y los niños. Este método no precisa de presupuestos separados para las mujeres, ni tiene por único objetivo aumentar la inversión en programas específicos para la mujer; más bien ayuda a los gobiernos a decidir cómo han de adaptar las políticas y reasignar los recursos a fin de combatir la pobreza y las desigualdades basadas en el género.

Las iniciativas presupuestarias dirigidas a eliminar la disparidad de géneros se centran en procedimientos de ámbito nacional, provincial y municipal, pudiendo abarcar el presupuesto completo o sólo determinadas partes del mismo. Pueden ser implantadas en el seno de un gobierno conjuntamente por el Ministerio de Economía y el Ministerio de Asuntos de la Mujer u otros organismos gubernamentales relacionados con el bienestar social, así como por organizaciones no gubernamentales e investigadores independientes.

La necesidad de datos y análisis más detallados

Aunque existen datos suficientes que demuestran que las mujeres tienden a trabajar más y ganar menos que los hombres, la falta de datos desagregados por género impide hacer un análisis más pormenorizado de las disparidades. Si existiesen datos relativos al empleo y los ingresos más fiables y desagregados por género, mejorarían de forma significativa los análisis sobre los que se fundamentan las políticas y programas, con los consiguientes beneficios para las mujeres, la infancia, las familias y las economías en su conjunto.

Para aumentar la autonomía de la mujer en el lugar de trabajo, es importante que los hombres y las mujeres compatibilicen sus responsabilidades laborales y familiares y que los hombres se ocupen en igual medida de las tareas domésticas y la crianza de los hijos. Más información sobre cómo Marisa, de los Estados Unidos, compatibiliza con éxito su familia y su trabajo con la ayuda de su marido.