Actualice su Flash Player con la última versión.

Haga clic aquí si ya tiene instalado Flash Player.

Una niña refugiada tiene la posibilidad de aprender y obtener un futuro mejor

Al otro lado de la frontera con el Sudán, en los campos áridos del este de Chad, el viento y el polvo azotan una escuela al aire libre donde grupos de niñas tratan de estudiar. Los pocos árboles que hay ofrecen escaso refugio, pero a pesar de las condiciones difíciles, las niñas siguen estudiando sus lecciones.

Estas niñas forman parte de las decenas de miles de refugiados de Darfur, muchos de los cuales nunca antes habían estado en una escuela. Sobre todo para las niñas, ésta es probablemente su primera oportunidad.

“Cuando tuvimos que huir de casa, fuimos al poblado de mi madre, que estaba muy lejos de la escuela más cercana. Así que después de dos años tuve que abandonar la enseñanza”, dice Fatna, de 14 años. “Espero poder permanecer en la escuela ahora. Sería muy beneficioso para mí. Una vez que aprenda a leer y escribir y otras cosas, tal vez pueda convertirme en una persona con una buena posición y un trabajo responsable”.

Fatna y su familia huyeron de Darfur después de que la milicia janjaweed atacó su comunidad y asesinó a su hermana, junto a muchos otros. “Murió frente a nosotros”, dice Fatna. “Ni siquiera pudimos enterrarla. Tuvimos que correr. Tuvimos que escapar de allí”.

Refugio en el aula

Aunque la vida en un campamento de refugiados está llena de problemas, Fatna ha conseguido acudir a la escuela. El aula le ha ofrecido un espacio seguro para recuperar un sentimiento de estabilidad y normalidad. También la protege a ella y a los otros niños contra la violencia, los malos tratos y la explotación.

UNICEF ha establecido escuelas semipermanentes y temporales en 12 campamentos de refugiados ubicados en el este de Chad. La organización proporciona equipos y materiales pedagógicos y ayuda en la formación de maestros. Las lecciones siguen el plan de estudios del Sudán, para que los niños y niñas puedan continuar su educación cuando regresen a casa.

Lograr que las niñas vayan a la escuela es un problema debido a la discriminación y las tradiciones culturales. Se espera que las niñas trabajen en el hogar y se ocupen de los otros niños y niñas, y a veces se ven obligadas a contraer matrimonio a una edad temprana. En las comunidades de refugiados de Darfur ubicadas en Chad, UNICEF trabaja para hacer hincapié en la importancia de la educación de las niñas, y casi todos los niños y niñas del campamento están matriculados en la escuela.

“Las mujeres de la comunidad han comprendido la importancia que tiene enviar a las niñas en la escuela”, dice la Oficial de Educación de UNICEF, Paola Retaggi. “Las respuestas que obtenemos de ellas es que quieren dar a las niñas una mejor oportunidad, una oportunidad que no tuvieron en el Sudán”.

Incluso el padre de Fatna estar convencido de los beneficios que conlleva enviar a su hija a la escuela. “Es importante educar a las niñas”, dice. “Si la niña va a la escuela, entonces sabe muchas cosas. A veces es incluso bueno para la familia. Si una niña va a la escuela, puede ayudar a su familia”.

Para muchos niños, la educación es la única manera que tienen de eliminar la pobreza y la discriminación. También determina la influencia que puede tener la mujer en la toma de decisiones domésticas. Más información sobre la desigualdad en el hogar.