Discriminación de género a lo largo del ciclo vital

  • El historial de nacimientos y los datos del censo revelan una proporción excepcionalmente elevada de nacimientos de varones y de varones menores de cinco años en Asia, sobre todo en la India y China, lo que parece indicar que se dan prácticas de feticidio e infanticidio para elegir el sexo en los dos países más poblados del mundo, a pesar de las iniciativas en ambos para erradicar estas prácticas.
  • Más de 115 millones de niños y niñas en edad escolar primaria no acuden a la escuela. Por cada 100 niños que no reciben enseñanza primaria, hay 115 niñas en la misma situación.
  • No recibir instrucción primaria impide a las niñas la oportunidad de desarrollar todo su potencial. Cerca de una de cada cinco niñas de las escuelas primarias del mundo en desarrollo no terminan su educación primaria.
  • En el mundo en desarrollo, sólo el 43% de las niñas de la edad correspondiente acuden a la escuela secundaria. Las investigaciones indican que las mujeres que han recibido una educación tienen menos posibilidades de morir y más posibilidades de enviar a sus hijos a la escuela.
  • Una encuesta de UNICEF en países seleccionados de América Latina, el Caribe, Asia meridional y África subsahariana descubrió que, como promedio, los hijos de las mujeres que no han recibido una educación tienen por lo menos el doble de probabilidades de no acudir a la escuela primaria que los niños y niñas cuyas madres sí recibieron una educación primaria.
  • Más de 130 millones de mujeres y niñas han sido sometidas a la mutilación/ablación genital de la mujer, que puede tener graves consecuencias para su salud, entre ellas dificultades para cicatrizar, una mayor susceptibilidad a la infección por VIH, complicaciones en el parto, enfermedades inflamatorias e incontinencia urinaria.
  • Cuanto más jóvenes son las niñas cuando tienen su primera relación sexual, más posibilidades hay de que esas relaciones hayan sido impuestas a la fuerza. Según un estudio de la Organización Mundial de la Salud, 150 millones de niñas y 73 millones de niños menores de 18 años tuvieron que practicar relaciones sexuales forzosas u otras formas de violencia física y sexual en 2002.
  • En todo el mundo, un 36% de las mujeres de 20 a 24 años se casaron, o iniciaron una relación con un compañero, antes de cumplir 18 años, especialmente en África subsahariana y Asia meridional, donde existe una tradición muy antigua que resulta difícil de contrarrestar. El embarazo y el parto prematuros son una consecuencia peligrosa del matrimonio infantil.
  • Alrededor de 14 millones de niñas de 15 a 19 años dan todos los años a luz. Si una madre tiene menos de 18 años, las posibilidades de que su hijo muera durante el primer año de vida son un 60% mayores que si el niño hubiera nacido de una madre mayor de 19 años. Los bebés que nacen de madres menores de 18 años tienen más posibilidades de sufrir bajo peso, desnutrición y un retraso en su desarrollo físico y cognoscitivo.
  • Cada minuto, una mujer muere como resultado de complicaciones del embarazo, lo que representa más de medio millón de mujeres al año. Alrededor de un 99% de todas las muertes derivadas de la maternidad se producen en los países en desarrollo, y el 90% de estas muertes ocurren en África y Asia. En 2000, dos terceras partes de las muertes derivadas de la maternidad se produjeron en los 13 países más pobres del mundo. Ese mismo año, sólo en la India se produjo una cuarta parte de todas las muertes derivadas de la maternidad.
  • Una de cada 16 mujeres de África subsahariana morirá como resultado del embarazo o el parto, en comparación con solamente una de cada 4.000 en los países industrializados. Los recién nacidos huérfanos de madre tienen entre 3 y 10 más posibilidades de morir que los recién nacidos cuya madre está viva.
  • En partes de África y el Caribe, las mujeres de 15 a 24 años tienen hasta seis veces más posibilidades de contraer el VIH que los varones de su misma edad. Las mujeres corren un mayor riesgo de contraer el VIH de los hombres, en parte debido a razones fisiológicas. Pero la discriminación entre los géneros tiene también mucho que ver en esta situación, al denegar a la mujer el poder de negociación que necesita para reducir el riesgo de infección.
  • Las elevadas tasas de analfabetismo entre las mujeres les impiden conocer los riesgos de la infección por VIH y los métodos para protegerse. Una encuesta realizada en 24 países de África subsahariana reveló que dos terceras partes o más de las mujeres jóvenes carecían de un conocimiento amplio sobre la transmisión por VIH.
  • Las mujeres ancianas pueden padecer una doble discriminación tanto por motivos de género como de edad. Las mujeres suelen vivir más tiempo que los hombres, pero suelen carecer de control sobre los recursos familiares y pueden sufrir casos de discriminación relacionados con los derechos de sucesión y las leyes de propiedad. Muy pocos países en desarrollo tienen estructuras de seguridad para las personas ancianas.