English / Français
www.unicef.org
 
Selecciona un niño para saber más
Keabetswe, Botswana Leeda, Camboya Ali, Jordania Himal, Nepal Martha, Sierra Leona Ishen, Reino Unido Nodira, Uzbekistán Yuleini, Venezuela
© UNICEF video

Desde que su madre se marchó, Leeda se ha hecho cargo de la casa. Cada día cocina, limpia y cuida de sus hermanos. En una de las vigas de madera de la casa se encuentra grabado un número de teléfono para avisar a su madre en caso de emergencia.

Leeda esta ahora en séptimo grado en la escuela Dey Thoy gracias a una beca del programe OPCIONES, dirigido por Educación Mundial con la ayuda de UNICEF, el Departamento de Trabajo de los Estados Unidos y la Fundación McKnight. A pesar de la extrema pobreza de su familia y de la responsabilidad que conlleva el cuidado de sus hermanos, Leeda sueña con ir a la universidad y ser trabajadora de la salud.

El programa OPCIONES ofrece clases semanales de conocimiento práctico para la vida, dirigidas a las que viven en situación de pobreza y que, como Leeda, son especialmente vulnerables a la explotación y a los abusos sexuales. En el programa se tratan todo tipo de temas, desde la trata y la explotación sexual hasta la higiene de la reproducción y la prevención del VIH/SIDA, la toma de conciencia vocacional y el cultivo del arroz.

"En estas clases, las muchachas aprenden a pensar de manera crítica, a resolver problemas y métodos de trabajo en grupo, y a desarrollar confianza en sí mismas y concienciación", dice Sok Kimsroeung, un alto funcionario del programa OPCIONES en Prey Veng.

Con el fin de asegurarse de que las muchachas camboyanas reciban educación y se les proporciona técnicas para protegerse por sí mismas de la explotación, el gobierno de Camboya promovió el Plan de Educación Nacional para Todos 2003-2015.

Esfuerzos como los de OPCIONES y los del gobierno nacional han conseguido que la tasa de alumnos matriculados en las escuelas primarias alcanzara el 90% en 2004 y 2005 y las diferencias de género descendieran del 7,4% en 1999 y 2000, a menos del 3% en 2004 y 2005. Pero aún se necesita hacer más para mantener a los jóvenes en la escuela, especialmente a las muchachas. Para Leeda, la educación es la única esperanza de construirse una vida mejor y permanecer a salvo.